Un investigador de la UCO fue amonestado por incluir el mail de Begoña Gómez en un informe
El DAO ordenó abrir una información al agente por incluir correos de la mujer del presidente con David Sánchez

La directora y el DAO de la Guardia Civil. | EP
La Guardia Civil amonestó a uno de los investigadores del caso David Sánchez por incluir en un informe remitido al juzgado «una cuenta de correo electrónico usada por la mujer del presidente del Gobierno», Begoña Gómez. El director adjunto operativo (DAO), el teniente general Manuel Llamas, ordenó abrir en diciembre de 2024 una información reservada, el paso previo al expediente disciplinario, contra el agente de la Unidad Central Operativa (UCO) «para conocer las razones por las que se había elaborado ese documento, por si de su confección, exponiendo aquellos datos personales al conocimiento público, cabría exigir algún tipo de responsabilidad».
Finalmente, el instructor de esa investigación interna, el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, concluyó la misma «sin identificar responsabilidad disciplinaria», pero sí requiriendo al jefe de la UCO, entonces el coronel Rafael Yuste, que «amonestase verbalmente» al analista de la unidad de élite que en calidad de miembro de la Policía Judicial realizó el análisis de los correos electrónicos por orden del juez. En un escrito posterior, en enero de 2025, el DAO informó del apercibimiento a la directora Mercedes González y asumió esa sanción como propia.
Tres informaciones reservadas
La UCO ha revelado la sanción a este funcionario en su último informe del caso Leire Díez. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga a Santos Cerdán y la fontanera del PSOE por liderar la trama que buscaba desestabilizar los casos de corrupción que afectaban a dirigentes del PSOE y al entorno de Pedro Sánchez. La organización mantuvo reuniones con distintas personas para conseguir información que pudiese afectar a los investigadores, pero en paralelo habrían presionado para que se abriesen investigaciones internas a mandos y agentes de la UCO como arma de presión para torpedear las pesquisas.
Según reveló THE OBJECTIVE, entre 2024 y 2025, el DAO ordenó abrir al menos tres informaciones reservadas en las que llegaron a tomar declaración a Yuste, su superior, el general jefe de Policía Judicial, Alfonso López Malo y el responsable de la unidad anticorrupción de la UCO, el teniente coronel Antonio Balas. En ningún caso, estas pesquisas contra los agentes prosperaron. El origen de todas ellas, según defiende la cúpula de la Guardia Civil, era la filtración a la prensa de informaciones sobre investigaciones en curso. Una idea que la fontanera de Ferraz habría hecho llegar a la directora Mercedes Gonzalez en distintas reuniones, según los investigadores, que han acreditado al menos tres encuentros y el intercambio de distintos mensajes.
La orden del DAO
Otros informes del caso han revelado que, en alguna ocasión, la presión sobre los agentes de la UCO eran directas, no solo a través de los expedientes. En julio de 2024, Llamas, máximo mando uniformado del Cuerpo, ordenó al general jefe de Policía Judicial, el general Alfonso López Malo, y al entonces jefe de la UCO, el coronel Rafael Yuste, que los agentes «debían ponerse de perfil» en las investigaciones que seguían contra dirigentes del PSOE y personas del entorno del presidente del Gobierno, en concreto con el caso de su hermano, David Sánchez. Lejos de actuar, dijo, la unidad de élite debía esperar a que la autoridad judicial tomase la iniciativa.
El relato de estos hechos delictivos ha generado un malestar interno en la Guardia Civil que alcanza a todos los niveles y escalas. Mientras el cierre de filas con los dos generales que prestaron declaración es total [Yuste y López Malo]; la idea de que el teniente general Manuel Llamas debe dejar su puesto se extiende cada vez con más fuerza, manifiestan a este periódico distintos agentes y mandos de la Guardia Civil. Mas allá de las implicaciones de la directora general del Cuerpo, un cargo político, lo que más ha sorprendido son las implicaciones del DAO, el guardia civil de mayor rango en la Benemérita. «No tiene ya ninguna autoridad, debe irse», afirman.
El exdirector Marcos
Por otro lado, los dos altos mandos, ambos exjefes de la UCO, también revelaron que recibieron presiones directas por parte del exdirector Leonardo Marcos, que, durante reunión el 12 de julio de 2024, les dio diversas instrucciones sobre informes que debía realizar la unidad anticorrupción para la causa que se seguía contra David Sánchez, en el juzgado de instrucción de Badajoz número 3.
Según su relato, Marcos advirtió al Yuste que los oficios afectados por la UCO eran «totalmente prospectivos y malintencionados», tras lo que afirmó que la credibilidad de la unidad.y de la Guardia Civil «estaba por los suelos». Tras esa conversación, el entonces director del Cuerpo dio el plazo de una semana para que «los informes a efectuar por la unidad estuviesen analizados y no hubiese nada». Un extremo al que el entonces responsable de la unidad, el coronel Rafael Yuste, se negó en rotundo, afirmando que «era materialmente imposible, ya que se debían analizar los correos electrónicos y posteriormente confeccionar el informe preceptivo dirigido a la autoridad judicial».
Dos meses después de este encuentro, en septiembre de 2024, Interior anunció la salida de Marcos de la Dirección General de la Guardia Civil a petición propia para asumir un puesto en la Embajada de España en Estados Unidos.
