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El líder de la trama del fuel pagaba safaris y otros gastos privados a través de Carmen Pano

TO accede a las pruebas que demuestran que Claudio Rivas dirigía la empresa que compró el chalé para Ábalos

El líder de la trama del fuel pagaba safaris y otros gastos privados a través de Carmen Pano

Orden de transferencia.

El cabecilla de la trama del petróleo, Claudio Rivas, era la persona que manejaba en la sombra la sociedad mercantil que compró el chalé de La Alcaidesa en Cádiz para el exministro José Luis Ábalos a cambio de la concesión de la licencia de hidrocarburos para la empresa Villafuel SL. El testimonio de la empresaria Carmen Pano y su hija Leonor González Pano, administradora de Have Got Time, la semana pasada en el Tribunal Supremo tiene su encaje documental en la prueba a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE: la factura de un safari que Rivas cargó a la empresa, evidenciando que era quien controlaba los fondos de la misma y emitía a las Pano sucesivas órdenes de pago de gastos personales.

Un viaje del que disfrutaron Claudio Rivas y su esposa, Stella Duarte, en el verano de 2021, junto a cinco personas más, entre las que se encontraban dos trabajadores de Have Got Time: Marco Antonio Martín Lorenzo y Luis Felipe Romero. El montante total del mismo fue de 50.385 euros. Fue transferido por Carmen Pano desde una cuenta bancaria del Banco Santander vinculada a Have Got Time a una empresa especializada en safaris en Sudáfrica, Bandur Safaris. En la concepción de la transacción financiera figura el concepto «viaje».

El pago se realizó el 17 de junio de 2021, cuando Claudio Rivas estaba en proceso de obtención de la licencia de operadora a Villafuel SL, encomienda para la que inició un acercamiento al empresario Víctor de Aldama a través de Carmen Pano, la empresaria que entregó 90.000 euros en Ferraz, 70 en octubre de 2020 con tal fin. Esos 90.000 euros eran solo una parte de los 600.000 euros que Koldo García fijó como coste inicial de la operación para la obtención de la licencia, en una reunión en el despacho de Aldama, quien ejerció de intermediario. El pago del safari, afición a la que era asiduo Claudio Rivas, no es el único que se realizó a través de la sociedad a través de la cual se compró el chalet de La Alcaidesa para José Luis Ábalos como tercera exigencia para la concesión de la licencia.

22.000 euros más a Viajes El Corte Inglés

Asimismo, Have Got Time hizo al menos dos pagos más para uso y disfrute de Claudio Rivas y Stella Duarte, y por orden directa de éstos. En los movimientos bancarios de la cuenta de la mercantil administrada por Leonor González Pano figura el pago de una cantidad de 22.099,04 euros para Viajes El Corte Inglés en concepto de «pago billetes Claudio Rivas» con las fechas 29/06/2021 y 01/07/2021, coincidiendo con el desplazamiento a Sudáfrica para el citado safari.

Fuentes de la investigación ya revelaron a THE OBJECTIVE que la Guardia Civil ha detectado numerosos pagos y transferencias por más de 100.000 euros desde algunas de las empresas que canalizaban las compras a Villafuel con destino a la mujer del líder de la trama del fuel. Entre los movimientos de dinero detectados figura una transferencia de 7.000 euros realizada desde Have Got Time a Stella Duarte sin ningún tipo de justificación. El entorno de la mujer de Claudio Rivas confirmó a este periódico la recepción de ese importe, pero no recuerdan el concepto con el que estaba relacionado. También declinaron dar explicación alguna a otro pago que ordenó la propia Stella Duarte a Have Got Time para una compra de muebles a nombre de la empresa Bigmat Cayuela, donde Stella Duarte figura como la persona encargada de seleccionar el mobiliario para el local de la finca Matasanos, situada en Cilleros (Cáceres), propiedad de Claudio Rivas.

Los investigadores explican que son muchas las comercializadoras de petróleo que compraban el combustible a Villafuel y desde las cuales se realizaban transferencias periódicas y puntuales con Rivas y su esposa como beneficiarias. Fuentes cercanas a Pano sostienen incluso que muchas de esas empresas se crearon «siguiendo las instrucciones de Claudio», como algunas en las que la empresaria figura como propietaria. Es el caso de Ornus y Kitchua. Otra cifra significativa se registró en las cuentas de Combustibles Lucinala, administrada por Carlos del Castillo, un empresario cercano a Carmen Pano que fue detectado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en uno de los dispositivos de seguimiento a Claudio Rivas, durante la celebración de un almuerzo. A través de esta mercantil, Stella Duarte cargó la significativa cantidad de más de 50.000 euros en varias transferencias, entre agosto y noviembre de 2022.

«Stella ordenaba los pagos»

Fuentes de la investigación explican que «era Stella quien ordenaba los pagos y disponía de las cuentas de Have Got Time, ordenando determinadas transferencias para gastos personales», lo cual confirmaría la sospecha de la Guardia Civil de que Pano y su hija eran «mujeres de paja» a las órdenes del verdadero administrador en la sombra, Claudio Rivas. La esposa del líder del fuel disponía de las cuentas de varias de las empresas con las que operaba Villafuel como suministrador de combustible. Según las fuentes consultadas por este periódico, «Stella era la responsable de realizar transferencias directas de efectivo desde una de las comercializadoras, Bludger SL, a través de la que pagó la hipoteca de su vivienda en Jerez (Cádiz). También se señala a la esposa de Rivas en el manejo de efectivo desde otra de las comercializadoras de combustible, Keep it Save, donde Rivas y Duarte se conocieron junto a Álvaro Gallego García, Emilio Carrillo, Jesús De Gregorio y Manolo De las Heras, alias Lolo, el tercer posible testigo de los pagos de Carmen Pano a la sede del PSOE en la calle Ferraz.

Como desveló THE OBJECTIVE, Lolo fue el emisario de Claudio Rivas que portó hasta 400.000 euros en cuatro entregas distintas a casa de Carmen Pano a finales del 2020. Los fondos provenían directamente de Claudio Rivas y la misión de Lolo era llevar los fondos desde la residencia de Rivas a la de Pano para que esta ejerciera de mula o transmisora del dinero del cabecilla del entramado interesado en la obtención de una licencia de hidrocarburos para la empresa Villafuel SL. Lo hacía en bolsas de plástico, llenas de fajos de billetes de 50 y 100 euros, en el interior de una mochila de deportes. A los 400.000 euros que Lolo entregó a Pano se suman otros 200.000 euros entregados por un segundo familiar de Claudio Rivas, y que llegaron al despacho de Aldama, en la calle Antonio Maura de Madrid. Tanto Carmen Pano como Álvaro Gallego García confirmaron estos hechos en su declaración ante el Alto Tribunal la semana pasada, si bien Claudio Rivas se negó a prestar declaración este lunes ante el Supremo por su imputación en la trama de los hidrocarburos en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, donde se le señala un fraude millonario de evasión de impuestos a los hidrocarburos por un importe de 213 millones de euros.

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