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Tribunales

La UCO cree que Koldo y Ábalos urdieron una trampa para anular la investigación judicial

Sospecha que ambos habrían empezado a planear su defensa nada más saberse investigados en 2023

La UCO cree que Koldo y Ábalos urdieron una trampa para anular la investigación judicial

Agentes de la UCO. | EFE

El exministro de Transportes José Luis Ábalos convirtió su declaración ante el Tribunal Supremo en una enmienda a la totalidad del trabajo realizado por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) que realizaron la investigación del caso por el que ahora puede ser condenado a hasta 24 años de prisión. Les acusó de filtraciones y de actuar al margen de la ley por haber interceptado sus comunicaciones cuando estaba bajo la condición de aforado como diputado del Congreso. Una estrategia judicial de fondo que busca anular la investigación y el juicio a través del Tribunal Constitucional. La UCO sospecha que la jugada viene de muy atrás y explicaría la ‘trampa‘ que le tendieron Ábalos y Koldo García a los investigadores en noviembre de 2023.

La escenificación de Ábalos ante el Supremo no ha pillado por sorpresa a la UCO, ni tampoco sus peticiones de anular el proceso. En la Guardia Civil, de hecho, creen que esa táctica de Ábalos y Koldo comenzó a cimentarse ya en el otoño de 2023, cuando aún no se habían producido ni las primeras detenciones. Pero en ese momento, ambos ya se sabían vigilados por la UCO. Y eso, explican fuentes consultadas por THE OBJECTIVE, arroja un nuevo significado a uno de los hitos de la investigación: el sobre «trampa» que los agentes le interceptaron a Joseba, hermano de Koldo, dirigido a José Luis Ábalos.

Ábalos recordó lo ocurrido en varios momentos de su intervención ante el Supremo este pasado lunes. Por aquellas fechas, el exministro pidió al que había sido su subsecretario de Transportes, Jesús Gómez, entonces aún en su puesto bajo el mandato de Óscar Puente, que le hiciese llegar una serie de documentos relacionados con el contrato de mascarillas. Esos documentos fueron entregados en mano por el subsecretario a Koldo García el 2 de noviembre. Iban en un sobre con un sello del Ministerio de Transportes en la parte trasera.

Un «sobre» para Ábalos

Koldo García escribió el nombre de José Luis Ábalos encima y avisó a su hermano Joseba de que tenía un encargo: debía recoger «un sobre» y llevárselo desde su casa en Alicante a la casa en Valencia de su exjefe Ábalos. El viaje tuvo lugar el 4 de noviembre de 2023 y el sobre llegó a su destinatario final, pero no sin complicaciones: un operativo del Grupo de Acción Rápida (GAR), la unidad antiterrorista de la Guardia Civil, había preparado un control en medio del itinerario de Joseba García por indicación de los investigadores de la UCO.

Los agentes tenían interceptadas las comunicaciones de Koldo García y de su hermano ya por aquel entonces. Fue la mención a un «sobre» del ministerio para Ábalos la que les puso sobre la pista de que podrían estar ante un indicio criminal determinante para la causa.

Sin embargo, los agentes del GAR comprobaron que en el sobre sólo había una resolución de Transparencia sobre la compra de mascarillas. Un informe fácilmente accesible en fuentes abiertas y que se podría haber compartido a través de un link sin necesidad de la logística de transportarlo de Madrid a Alicante y de Alicante a Valencia.

Fue «una trampa»

Joseba continuó su camino posteriormente hasta casa del ministro, seguido en todo momento por agentes de la UCO, y entregó el sobre. Según Ábalos, los agentes se quedaron frente a su domicilio, lo fotografiaron y también a las placas de su vehículo. El exministro lo calificaría en una pregunta a Interior a través del Congreso un año más tarde de investigación «extrajudicial». Pero, según sospechan los investigadores, aquella fue la primera «trampa» que les tendieron los investigados, que ya por entonces buscaban cómo tumbar la causa contra ellos que ha terminado en el Supremo.

Lo entienden así al analizar las fechas e hitos de su trabajo, plasmado en los informes que han ido presentando a la instrucción desde febrero de 2024. Señalan una fecha concreta: la del 17 de octubre de 2023, dos semanas antes del incidente del sobre. Fue ese día cuando tuvieron constancia, con unas escuchas plantadas en el restaurante La Chalana que Koldo García había convertido en su ‘cuartel general’, de que el exasesor de Ábalos estaba siendo vigilado. Y su hermano también. Iban, le confesó el uno al otro, «detrás de joder a José Luis». «Son 27 personas las cuales están siguiendo», le precisó. Una cifra que alertó a los agentes.

Extracto de un informe de investigación de la UCO sobre el seguimiento a Koldo García.

Un ‘topo’ en la UCO

Les alertó, principalmente, porque en aquel entonces la cifra no era exacta, pero era bastante similar a la que se habían fijado de personas de interés para la investigación. Llegaron a la conclusión de que «en esas comunicaciones orales se han hallado indicios de que los reseñados tendrían conocimiento de que estarían siendo investigados por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil». Y que posiblemente había un ‘topo’ dentro de la Guardia Civil.

Los agentes, en un informe remitido al juez instructor, destacaron que «habida cuenta de que esta información podría venir de algún tipo de filtración proveniente de la propia Guardia Civil, se informa de que esta Unidad ha procedido a auditar todas aquellas bases de datos a las que se tiene acceso y en las que se encuentra cualquier tipo de información relativa a la investigación». No se halló ninguna brecha interna, pero posteriormente se llegaría a la conclusión de que lo que ocurrió en aquella carretera valenciana con la furgoneta de Joseba fue una «trampa» urdida por Koldo y Ábalos que ya buscaba lo que hoy sigue siendo su gran esperanza: la nulidad de las actuaciones y del proceso judicial.

Cabe recordar que Ábalos, sin embargo, dijo que fue Pedro Sánchez quien le reveló la investigación a Koldo García. Fue a finales de septiembre de 2023, prácticamente un mes antes de esa ‘trampa’ que le tendieron a la UCO y al GAR. Y que la filtración a Moncloa llegó desde la Fiscalía General del Estado, en aquel entonces dirigida por Álvaro García Ortiz.

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