La semana negra de Escrivá: señalado por sus vínculos con las tramas de Zapatero y Leire Díez
El entonces ministro se reunió con el expresidente del Gobierno seis días después de que Plus Ultra solicitara el rescate

José Luis Rodríguez Zapatero, José Luis Escrivá y Leire Díez. | Ilustración de Alejandra Svriz
Semana negra para José Luis Escrivá. El gobernador del Banco de España aparece señalado en las tramas de Zapatero y Leire Díez. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama señala en su auto que el que fuera ministro de Pedro Sánchez se reunió con José Luis Rodríguez Zapatero el 7 de septiembre de 2020, solo seis días después de que Plus Ultra presentara formalmente su solicitud de rescate a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El dirigente socialista asegura que el encuentro se produjo para hablar de las medidas de la covid. El auto del magistrado Santiago Pedraz también apunta a Escrivá, al que la fontanera del PSOE habría pedido una cita para acelerar la concesión de la nacionalidad y la regularización de cinco cuentas bancarias en España de Nervis Villalobos, viceministro de Hugo Chávez.
Calama considera a Zapatero el presunto líder de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». El magistrado ha imputado al expresidente del Gobierno, al que tomará declaración el 17 y el 18 de junio, después de que su defensa haya conseguido posponer su declaración.
El magistrado cifra en dos millones de euros el dinero que cobró la trama de Zapatero en comisiones. El epicentro sería Análisis Relevante, la consultora de Julio Martínez Martínez. A través de esta empresa, que tenía entre sus clientes a Plus Ultra, el expresidente del Gobierno habría cobrado 490.780 euros, una cantidad que Calama ha bloqueado de sus cuentas. El empresario alicantino remitió a Whathefav otros 239.755 euros. Además, suscribió con la aerolínea un contrato para cobrar el 1% del rescate (530.000 euros). Una cantidad que concuerda con la cantidad que habría recibido el exdirigente socialista por sus informes «escritos y orales».
Escrivá y Plus Ultra
El auto de Calama afirma que el 7 de septiembre de 2020 tuvo lugar una reunión en la sede del Ministerio de Trabajo entre Zapatero y Escrivá, entonces ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Así se desprende del wasap que Rubén Eladio, director de la Unidad de Emergencias, Coordinación y Gestión de Crisis del Ministerio de Transportes, envió a Koldo García: «Está Zapatero reunido ahora mismo con el ministro de Inclusión y Seguridad Social en el Ministerio de Trabajo». Un mensaje que el asesor ministerial remitió a José Luis Ábalos, titular de Transportes.
La reunión entre Escrivá y Zapatero se produjo seis días después de que Plus Ultra presentara formalmente su solicitud de rescate a la SEPI. El 10 de septiembre, la empresa pública hizo un requerimiento a la aerolínea para que se realizaran aclaraciones y subsanara la documentación para obtener la ayuda pública, detalla el auto de Calama. Un mes después de la reunión entre el actual gobernador del Banco de España y el expresidente del Gobierno, el 5 de octubre de 2020, la Seguridad Social concedió a Plus Ultra el aplazamiento de la deuda, permitiendo que pudiera acceder a las ayudas públicas.
El Consejo de Ministros, del que formaba parte Escrivá, aprobó el 9 de marzo de 2021 el rescate para Plus Ultra por un total de 53 millones de euros: 34 millones a través de un préstamo participativo y otros 19 con un préstamo ordinario. Los investigadores destacan que, sin el aplazamiento de la deuda de la Seguridad Social, la aerolínea no habría podido acceder a la ayuda pública. Fuentes del Gobierno explican a THE OBJECTIVE que se trata de una herramienta que solicitan muchas empresas en momentos de dificultad, especialmente durante la pandemia, cuando hubo 137.000 aplazamientos, el doble que el año anterior.
Escrivá, que inicialmente negó haberse reunido con Zapatero, afirma ahora que el encuentro sirvió para abordar cuestiones relacionadas con las medidas de la covid. Desde el entorno del gobernador del Banco de España desde septiembre de 2024 apuntan que el dirigente socialista nunca ha tratado cuestiones sobre Plus Ultra ni su posible rescate, ya que como ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no tenía competencias para ello. También descartan que tuviera conocimiento de los aplazamientos de la deuda de la aerolínea.
La reunión con Leire Díez
El nombre de Escrivá también aparece en el auto con el que Pedraz acordó el pasado miércoles el registro de la sede del PSOE para investigar presuntos pagos a la trama que lideraba Leire Díez para influir en los casos judiciales que cercan al partido y a algunos de sus dirigentes. El escrito señala que la exmilitante socialista ofreció al venezolano Nervis Villalobos acelerar la concesión de la nacionalidad española y regularizar cinco cuentas bancarias en España.
El viceministro de Energía Eléctrica con Chávez entre 2002 y 2007 ha sido investigado por la Audiencia Nacional por un presunto delito de blanqueo de 3.375 millones de euros de la petrolera estatal PDVSA. El caso fue archivado en marzo porque la justicia venezolana ya había sobreseído el asunto. A petición de su abogado, Ismael Oliver, también imputado por Pedraz, Leire Díez intentó conseguir una entrevista con Escrivá o «alguien de su confianza» para conseguir sus objetivos.
Este diario no ha podido confirmar que se produjera el encuentro entre Leire Díez y Escrivá. A Villalobos le denegaron ambas peticiones. El Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes le denegó en octubre del año pasado la nacionalidad por residencia. La consiguió meses más tarde gracias a que sus abuelos eran de origen español y se pudo acoger a la Ley de Memoria Democrática, en vigor desde octubre de 2022. El viceministro de Chávez no ha conseguido aún registrar las cuentas: el Banco de España le contestó el pasado agosto que no podía «inmiscuirse» en actuaciones asumidas por otras instancias.
