
El Louvre sufre también las consecuencias del terrorismo
El descenso de la afluencia se debió no sólo al bajón de los turistas extranjeros en París, ahuyentados por la amenaza terrorista, sino también al cierre preventivo durante cuatro días del museo a comienzos de junio a causa de la subida del nivel del río Sena, han precisado los responsables. El número de franceses, sin embargo, se mantuvo estable con respecto a 2015, en torno a dos millones, y eso pese a que hubo una disminución de los grupos escolares por el endurecimiento de las medidas antiterroristas del plan Vigipirate (365.000 estudiantes en 2015, en lugar de los 510.000 el ejercicio precedente). El Louvre ha hecho hincapié en que el porcentaje de los visitantes que se declararon satisfechos por el museo subió a “cerca del 70%, frente al 53% en 2015”.























































