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Marina, hija de Ana Belén y Víctor Manuel: «En mi casa de Madrid hay muebles funcionales y de diseño»

La actriz reside muy cerca de sus padres, en uno de los barrios residenciales de Madrid más envidiados

Marina, hija de Ana Belén y Víctor Manuel: «En mi casa de Madrid hay muebles funcionales y de diseño»

Marina San José, en una imagen de archivo. | Gtres

Marina San José siempre tuvo claro que no quería marcharse muy lejos de sus padres, Ana Belén y Víctor Manuel. Es por eso que, cuando le tocó irse del nido, decidió mudarse a unos pocos metros de la casa familiar, donde ha encontrado su lugar en el mundo. Como ella misma contó a Vanitatis, reside en uno de los barrios residenciales de Madrid donde ha decorado su casa a su gusto, donde no faltan los «Me gustan mucho los muebles funcionales y de diseño de Kave Home (Hermosilla, 13), sobre todo las mesas auxlliares, sus lámparas tan versátiles…», relató a la mencionada revista.

Marina nació en Madrid el 16 de septiembre de 1983. Es hija de dos iconos de la cultura española: Ana Belén y Víctor Manuel. A pesar de crecer en un entorno profundamente artístico, inicialmente no tenía claro seguir los pasos de sus padres. De hecho, se sintió atraída por la veterinaria y la comunicación antes de decidirse finalmente por la interpretación, formándose en el prestigioso Laboratorio de Teatro William Layton en Madrid.

La casa de Marina San José en una zona residencial de Madrid

Marina San José reside en una casa con muebles de diseño. | Gtres

Aunque ha trabajado en cine y teatro, su gran trampolín fue la televisión. Su papel más recordado y el que la puso en el mapa para el gran público fue el de Ana Rivas en la serie de TVE Amar en tiempos revueltos. Su interpretación de una mujer de la alta sociedad que descubre su homosexualidad en la España de los años 50 fue muy valiente y aclamada. Formó junto a Carlota Olcina (Teresa) una de las parejas más queridas de la ficción española, conocida popularmente como Mantequilla. Marina ha confesado en diversas ocasiones que el escenario es donde más cómoda se siente. Ha participado en obras de gran calibre como Las amistades peligrosas o Hermanas.

En el cine ha tenido participaciones en películas como Entre las piernas (siendo muy joven) o De chica en chica. Además, en 2017 mostró una faceta diferente al participar como concursante en la segunda edición de MasterChef celebrity. Si algo define a Marina es su discreción. A diferencia de otros hijos de famosos, siempre ha mantenido un perfil bajo, alejada de la prensa del corazón. Mantiene una relación excelente con sus padres y ha trabajado con su madre en teatro —en la obra Hermanas—, demostrando que el talento es, efectivamente, hereditario. Es una gran amante de los animales y la naturaleza, una pasión que conserva desde su infancia.

«En mi casa de Madrid hay muebles funcionales y de diseño»

Ana Belén y Víctor Manuel junto a su hija Marina. | Gtres

Marina vive en Madrid de una forma muy coherente con su personalidad: buscando el equilibrio entre la comodidad urbana y la máxima discreción. A diferencia de otros perfiles más mediáticos, su vida en la capital no transcurre en eventos VIP, sino en un entorno de barrio muy específico. Marina reside en el distrito de Chamartín, concretamente en la zona de Bernabéu-Hispanoamérica. Es una elección estratégica por varios motivos. Vive muy cerca del chalé de Ana Belén y Víctor Manuel, lo que le permite mantener ese vínculo familiar tan estrecho que siempre han tenido. Es un área que combina el lujo con la tranquilidad, llena de zonas verdes donde se la suele ver paseando a su perro, una de sus actividades diarias imprescindibles.

Aunque es una persona bastante casera, cuando sale por Madrid tiene sus lugares de culto, muchos de los cuales reflejan sus raíces asturianas y su gusto por lo auténtico. Su lugar de referencia para darse caprichos es Coalla —en la calle Serrano—. Es una tienda de origen asturiano —como su padre— donde compra quesos, conservas y sidra. Se aleja de las grandes superficies. Su librería de confianza es El Buscón —en la zona de Prosperidad—, un local con solera donde prefiere comprar sus libros. Para las flores, suele acudir a Flores Pili, un comercio de barrio que frecuenta habitualmente. Cuando quiere disfrutar de la esencia de Madrid, le gusta perderse por la zona de La Latina, aunque siempre buscando esos rincones menos saturados de turistas.

Su unión con sus padres y su negativa a abandonar el barrio familiar

Su vida en Madrid se aleja del ruido de la Gran Vía o la zona de fiesta más intensa. Se define como una persona que prefiere la proximidad. Le gusta hacer la compra en comercios locales y disfrutar de cenas tranquilas con amigos en restaurantes cercanos a su casa, sin necesidad de grandes desplazamientos. Aunque eso sí, cada vez que quiere escaparse y disfrutar un poco del mar y de la tranquilidad, elige Menorca, una isla que considera como su «casa». Al ser una apasionada del teatro, es habitual verla no solo sobre las tablas —en teatros como el Fígaro o el Reina Victoria—, sino también como espectadora, apoyando la escena teatral madrileña de forma constante.

Como decíamos, vivir al lado de sus padres es algo indispensable para ella, ya que mantiene una buenísima relación con Ana Belén y Víctor. Ella misma ha reconocido recientemente que, a diferencia de sus padres, que tuvieron que «reivindicar cosas para poder comer», ella ha vivido en una época más cómoda gracias al esfuerzo de ellos. Siempre agradece que «ser quien es» le ha traído muchas más cosas buenas que malas. De su progenitor ha heredado la tranquilidad y la paciencia. También comparte con él su pasión por la cocina —de hecho, él fue quien le enseñó sus mejores recetas, como el risotto de setas que es su plato estrella—.

Marina San José junto a su madre. | Gtres

De su madre valora la fuerza y los gestos. Ha confesado que ambas son muy sensibles: «Lloramos con un anuncio de la tele, estamos siempre a flor de piel». Además, de pequeña le robaba el maquillaje para jugar a transformarse, lo que fue su primer contacto con el mundo de la caracterización. Durante mucho tiempo, Marina confesó que, aunque vivía sola, solía ir casi todos los días a comer a casa de sus padres. «Ellos me hacen la comidita maravillosamente y para la cena ya me las apaño yo», explicaba con naturalidad. La familia comparte una casa en Mahón (Menorca), que es su «lugar seguro». Allí pasan los veranos lejos de los focos, disfrutando del mar y la naturaleza, una tradición que mantienen desde que ella era niña.

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