Los 75 años de Ana Belén en siete datos que no conocías de su vida: «No entiendo la obsesión por parecer joven; cada arruga tiene su valor»
La icónica cantante celebra, este 27 mayo, su cumpleaños en uno de los mejores momentos de su vida

Ana Belén, en una imagen de archivo. | Gtres
Ana Belén cumple, este 27 de mayo, 75 años. La icónica cantante y actriz celebró, esta edad tan importante, durante la noche del martes, junto a Joan Manuel Serrat, a quien se le ha premiado por su música. Y es que ambos pueden presumir de tener una carrera marcada por el éxito. Aunque Ana Belén no compone sus propias canciones, sí que pone voz a infinidad de bandas sonoras que han sido las protagonistas de la vida de muchas personas. Pero ¿cuáles son los datos más desconocidos de la vida de Ana Belén?
Lo cierto es que, en todos estos años, la cantante nos ha demostrado que no pasa nada por hacerse mayor. Es más, es ella quien abraza las arrugas y el paso del tiempo. «Cumplir años es un regalo de la vida. No entiendo esa obsesión por querer parecer siempre de treinta. Cada arruga y cada experiencia tienen su valor. Yo miro atrás y me siento afortunada por todo lo que he vivido, pero siempre miro al futuro con ilusión. La vida es el presente, lo que estamos haciendo aquí y ahora», confesó a la revista Fotogramas.
Ana Belén cumple 75 años

Además, ha afirmado que la vida «te va enseñando que no todo es maravilloso, pero de todo se aprende. Incluso de los peores momentos, de los fracasos, sacas una lección que te sirve para seguir adelante». Así, lo más importante es «mantener la curiosidad y las ganas de aprender cosas nuevas todos los días». Ella se define como una mujer afortunada, aunque también sabe que ha trabajado «mucho». «La suerte te tiene que pillar trabajando y preparada. Pero sí, la vida ha sido muy generosa conmigo, me ha dado más de lo que jamás me hubiera atrevido a pedir cuando era una niña que empezaba en el barrio de Lavapiés», ha recordado en alguna que otra ocasión.
«La vida, como el teatro, hay que vivirla con pasión, sin reservas. No sirve de nada reservarse para el día siguiente. Hay que darlo todo en cada momento, con generosidad hacia los demás y hacia uno mismo. Al final, lo que queda es el amor que has puesto en las cosas y en la gente que te rodea», ha relatado. A pesar de que lleva dedicada a su oficio más de cuatro décadas, lo cierto es que hay ciertos datos sobre su vida que son menos conocidos.
Su nombre real no es «Ana Belén»
El primero de ellos tiene que ver con su nombre. Aunque toda España la conoce así, en su partida de nacimiento figura como María del Pilar Cuesta Acosta. El nombre artístico de «Ana Belén» se lo impuso el famoso productor musical y cazatalentos Don Jaime de Armiñán cuando ella era apenas una niña de 13 años, buscando un nombre que tuviera más fuerza y sonoridad para el cine. Además, en todo este tiempo, ha formado un dúo icónico junto a su marido, Víctor Manuel, con cuyo nombre, el suyo suena a la perfección, hasta con una entonación casi melódica.
Empezó cantando en concursos de radio

Otro datos menos conocido de su vida es que empezó cantando en concursos de radio para ganar algo de dinero. Nació en una familia muy humilde en el castizo barrio de Lavapiés (Madrid); su padre era cocinero y su madre portera de una finca. Siendo una niña de diez años, comenzó a apuntarse a los concursos de canto de las emisoras de radio de la época —como Radio España o Radio Madrid— no por capricho, sino para ganar los pequeños premios en metálico y ayudar a la economía de su casa. La llamaban «la nueva niña prodigio».
Su primer rodaje fue un fracaso total
Su primer rodaje fue especialmente complicado y turbulento. Su primera película fue Zampo y yo (1965), donde interpretaba a una niña rica que se hacía amiga de un payaso. La película fue un fracaso absoluto en taquilla, lo que truncó temporalmente su carrera cinematográfica infantil. Sin embargo, lo peor fue que durante el rodaje sufrió un grave accidente al caerse de un trapecio, una experiencia que la asustó muchísimo pero que la empujó a refugiarse en el teatro clásico para aprender el oficio desde cero. Aún así, esto no marcó su carrera y, a partir de ese momento, comenzó a participar en grandes producciones.
Su rebelión contra el franquismo
Durante los últimos años de la dictadura de Franco, Ana Belén y su marido, Víctor Manuel, mostraron un fuerte compromiso político con la izquierda, llegando a militar en el Partido Comunista. Debido a sus protestas y a la censura de sus obras, la pareja tuvo que exiliarse temporalmente en México durante seis meses en 1972 tras el polémico estreno de la obra de teatro Rua Figueira. Un compromiso político que, en los últimos tiempos, no han perdido. Y es que hemos podido ver al matrimonio en diversos actos relacionados con la reivindicación de los derechos dentro del mundo cultura, también apoyando otras causas relacionadas con la izquierda de nuestro país.
Se casaron por lo civil en Gibraltar

La pareja, a pesar de que lleva mucho tiempo juntos, sí que es cierto que dar un paso más en su relación no fue nada fácil. Aunque son una de las parejas más estables y modélicas del país (llevan juntos más de 50 años), su boda fue todo un acto de rebeldía en la España de 1972. Se casaron por lo civil en Gibraltar, ya que en la España franquista no existía el matrimonio civil obligatorio y ellos se negaban a casarse por la Iglesia. Durante años, ese matrimonio no fue legalmente reconocido en territorio español. Ahora, los dos residen en una estupenda casa en la colonia de Alfonso XIII, en Prosperidad, donde criaron a sus dos hijos, Marina y David.
No tiene mucha mano con la cocina
Aunque eso sí, el rey absoluto de las cocinas en esa casa es Víctor Manuel. Ana Belén ha contado, en infinidad de ocasiones, que no tiene mucha mano con los fogones. Es más, cuando está sola puede sobrevivir a base de latas, poniendo por delante la sencillez antes que la elaboración. Aún así, la casa del matrimonio siempre está abierta para sus invitados y es el cantante quien se encarga de preparar sus mejores platos, que incluyen aquellos de cuchara y con toque asturiano como legumbres, alubias y garbanzos. Además, sus hijos suelen visitar la casa de sus padres cuando no les apetece cocinar.
Rechazó dar el salto a Hollywood
Siguiendo con los datos menos conocidos de su vida, a finales de los años 80 y principios de los 90, coincidiendo con el éxito internacional de algunas películas españolas, Ana Belén recibió propuestas para probar suerte en la industria del cine estadounidense. Sin embargo, las rechazó sin pensárselo mucho. Declaró que nunca le obsesionó Hollywood porque en España tenía su vida, su familia, sus conciertos y unos papeles teatrales de una calidad dramática que allí difícilmente le habrían ofrecido.
