Alba Díaz, sobre su madre: «He sabido superar el acoso y las carencias; la niña está dolida, pero la adulta te lo agradece»
La 'influencer' mantiene una estupenda relación con Vicky Martín Berrocal, con quien ha compartido documental

Vicky Martín Berrocal y su hija Alba Díaz. | EP
Alba Díaz siempre ha demostrado que mantiene una buenísima relación con su madre, Vicky Martín Berrocal. La creadora de contenido ha hablado, en alguna que otra ocasión, sobre los momentos de acoso que tuvo que hacer frente mientras estaba en el colegio, algo que le marcó profundamente. «Yo lo he pasado como el culo. ¿Tú sabes lo que es ser hija de padres famosos en un colegio de Dos Hermanas en Sevilla? Me hacían el vacío. Jugaba al escondite y me decían: ‘ahora nos buscas’ y se piraban. Y yo jugaba sola», ha relatado. Unos hechos de los que su propia madre no fue consciente, al estar volcada en su trabajo. «Cuando era pequeña quisiste que fuera al psicólogo porque eras muy celosa contigo. Le contaba cada mentira, no lo sabes… Me sentía incomprendida», apuntó.
A pesar de esos momentos, lo cierto es que este acoso y carencias ya forman parte del pasado. «He conseguido entender mejor a mi madre, sanar la relación y encontrar mi camino sano y normal», apostilló, afirmando que ha conseguido «darle la vuelta» a su vida; «La niña está dolida, pero la adulta te lo agradece». Alba admite que están tan unidas y son tan cómplices en el día a día que a veces tienen que recordar las jerarquías de una casa, un límite que su propio padre le tuvo que marcar en una ocasión. «Somos muy amigas y a veces nos confundimos. Mi padre un día me dijo: ‘Alba, soy tu padre. Puedo dejar de ser tu amigo’. Y ahí me cambió todo porque de verdad necesitaba oírlo», contó en su documental.
El complicado momento que vivió Alba Díaz en el colegio

Alba nació de la relación de Vicky Martín Berrocal con Manuel Díaz, más conocido como El cordobés. A sus 26 años, Alba ha conseguido construir su propia identidad pública. Aunque nació con las cámaras apuntándola, ha sabido redefinir su relación con los medios, convirtiéndose en un referente de frescura, salud mental y estilo urbano. Aunque su día a día transcurre en las redes sociales —donde acumula cientos de miles de seguidores—, Alba no ha descuidado su preparación académica. Estudió la carrera universitaria de Business y Comunicación en el College for International Studies (CIS) en Madrid.
Fiel a su espíritu independiente, pasó un tiempo viviendo en Francia, donde continuó sus estudios superiores en The American University of Paris. Actualmente, exprime su faceta de comunicadora colaborando con grandes firmas internacionales de moda y belleza, además de trabajar estrechamente en la empresa de diseño de moda flamenca y alta costura de su madre. Uno de los motivos por los que conecta de forma tan orgánica con su público es su falta de filtros. Alba no vende una vida perfecta en redes. Ha hablado, abiertamente, de sus problemas de antiedad y ha incidido en la importancia de acudir a terapia.
«La niña está dolida, pero la adulta te lo agradece»

Es una gran defensora de la aceptación corporal. Lejos de obsesionarse con cánones de belleza irreales, muestra con orgullo su cuerpo, promoviendo el deporte, el boxeo y la alimentación saludable desde el amor propio y no desde la restricción. En el plano amoroso, la vida de Alba está completamente asentada. Mantiene una sólida relación de casi tres años con el músico, compositor y productor Marcos Terrones —conocido artísticamente en la escena urbana como Oddliquor—. A pesar de que sus padres se divorciaron cuando ella era muy pequeña, Alba ha sido siempre el motor para que mantengan una relación idílica de amistad. Es habitual ver a Manuel Díaz y a Vicky Martín Berrocal compartiendo espacio, risas y celebraciones en los cumpleaños de Alba.
Como decíamos, Vicky mantiene una buenísima relación con su madre, quien es su pilar fundamental. Alba ha reconocido públicamente que la línea de autoridad con su madre a veces se desibuja por completo debido a la enorme complicidad que se profesan. «Yo contigo a veces soy más amiga que hija, te he contado cosas que ni mis amigas saben», le contó en su podcast A solas con… Esta horizontalidad les permite hablar sin tabúes sobre amor, desamor, sexo o frustraciones profesionales. Sin embargo, también es una fuente constante de choques. Al ser dos mujeres de carácter fuerte, temperamentales y muy pasionales, cuando discuten saltan chispas. De hecho, cuando intentaron vivir juntas bajo el mismo techo siendo Alba más adulta, el experimento duró poco debido a que las dinámicas de convivencia y el fuerte temperamento de ambas chocaban con frecuencia.

El gran punto de inflexión en su relación llegó cuando Alba alcanzó la madurez y empezó a ir a terapia. Esto le permitió sentarse frente a su madre y hablar con total crudeza de las carencias que sintió en su infancia —cuando Vicky estaba completamente volcada en levantar su firma de moda tras separarse de El Cordobés—. Vicky es la fan número uno de la autenticidad de Alba. Le fascina que su hija rompa moldes en redes sociales, que hable abiertamente de salud mental y que pase de los cánones de belleza estrictos. Alba, a su vez, ve a su madre como un referente absoluto de mujer trabajadora, empoderada y hecha a sí misma. El estilo, la forma de vestir e incluso la manera de expresarse de Alba están profundamente impregnadas del sello de Vicky. Son uña y carne en los eventos, en los proyectos laborales y en las tradiciones familiares —como sus viajes anuales o las escapadas a la Romería de El Rocío—.
Aunque están muy unidas, en los últimos tiempos Alba ha buscado trazar su propia línea de independencia para no vivir asfixiada bajo la alargada sombra mediática de su madre. Con 26 años, Alba toma sus propias decisiones —tanto en su carrera como influencer como en su sólida relación con el productor Marcos Terrones—. Aunque a Vicky, por su instinto protector, a veces le cueste asimilar la velocidad a la que vuela su hija, ambas han aprendido a respetarse los espacios. Saben que, pase lo que pase en el exterior, el «refugio de las Berrocal» es sagrado para las dos.
