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Yani Ricci, experta en organización: «No necesitas hacer limpiezas 'matadoras' cada mes, sino aprender a guardar las cosas justo al terminar de utilizarlas»

La regla de los dos minutos te ayudará a ordenar de manera correcta y a reducir el estrés y la ansiedad

Yani Ricci, experta en organización: «No necesitas hacer limpiezas ‘matadoras’ cada mes, sino aprender a guardar las cosas justo al terminar de utilizarlas»

Yani Ricci | Instagram y CanvaPro

Mantener la casa ordenada se convierte en muchas ocasiones en una tarea difícil y ‘matadora’, sobre todo cuando se tienen hijos y el número de integrantes aumenta. Yani Ricci, experta en organización, comprende a la perfección este sentimiento, ya que es mamá de tres hijos, y nos explica que la clave para conseguir una casa ordenada no está en limpiar a fondo cada fin de semana, sino en hacer pequeños actos todos los días que apenas llevan esfuerzo. 

Ricci quiere mostrar que todo el mundo puede pasar del caos a un espacio práctico y funcional siempre que se sigan los consejos adecuados. «El orden deja de ser una tarea y un castigo y se transforma en una sensación de calma», afirma. 

Las limpiezas a fondo no son la solución

Orden y limpieza
Orden y limpieza

Muchas personas se sienten frustradas porque, tras dedicar todo un fin de semana a ordenar, el caos vuelve a aparecer a los pocos días. Ricci es tajante con este tema: «No eres desordenada, solo te falta entender esto: una casa no se mantiene ordenada con maratones de limpieza de tres horas todos los domingos. Se mantiene con pequeños gestos diarios».

Si de verdad quieres conseguir una casa ordenada hay pequeños cambios que deberías realizar en tu rutina diaria, como lavar la taza que acabas de usar o mantener las encimeras despejadas. Gestos como estos son los que verdaderamente marcan la diferencia, explica la experta. A pesar de que al principio pueda resultar complicado, la experta asegura que es una rutina muy simple: «Una vez que la empiezas a implementar, te das cuenta de que es posible vivir en una casa organizada». El objetivo final de esto es claro: conseguir un hogar limpio sin tener que hacer limpiezas largas que te cansen. 

Tienes que darle un sentido al orden

Uno de los errores que más se cometen, y que hace que las cosas se acumulen, es el pensamiento de que «ordenar es esconder las cosas». Yanni Ricci lo desmiente, y asegura que esconder o «guardar por guardar» no es la solución, lo necesario es empezar a «ordenar desde el uso». Según la experta, “el orden siempre debe tener un sentido” y el lugar de cada objeto debe estar relacionado con su función para hacernos la vida más fácil.

Para saber dónde debe ir cada cosa, Ricci recomienda fijarse en tres claves:

  • La frecuencia con la que usas el objeto.
  • El momento del día en el que lo necesitas.
  • El recorrido natural que haces por tu casa.

La regla de los dos minutos

Ricci no es la única en utilizar métodos como este, sino que hay muchos expertos más que la apoyan. Un ejemplo de ello es David Allen que propone una estrategia sencilla con la que se podrá eliminar el ruido visual (ese desorden que molesta a la vista): la regla de los dos minutos. 

Guardar todo al terminar de usarlo
Guardar todo al terminar de usarlo

Esta regla se hizo popular gracias a David Allen, gurú de la productividad y autor del libro Getting Things Done (GTD). Según Allen, nos agota más el hecho de dejar pendiente una tarea pequeña que llevarla acabo en el momento, por eso si algo te lleva menos de dos minutos es mejor quitárselo de encima cuanto antes. Así lo explica él: «Si una tarea se puede hacer en menos de dos minutos, debe hacerse inmediatamente en lugar de postergarla».

Allen respalda esta idea, asegurando que se tarda más en almacenar en la memoria dicha idea que en realizarla al instante. Además, si te quitas del medio esa tarea en el momento en el que surge, evitas que se vaya acumulando con el resto de cosas.

Ordenar te hará sentir mejor

Además de la idea anaterior, la psicología explica que el desorden afecta de manera directa al bienestar emocional de las personas. Tal Ben Shahar, conocido como el «gurú de la felicidad» de la Universidad de Harvard, advierte que el hecho de dejar las «cosas sencillas» para más tarde es lo que acaba generando que las pequeñas tareas se acumulen formando unas enormes. «El círculo vicioso se suele hacer patente cuando procrastinamos, es decir, cuando dejamos las cosas que no corren ninguna prisa para más tarde… y más tarde», explica Ben Shahar.

Al igual que Allen, Shahar expresa que la acumulación de cosas es lo que acaba generando ese ruido visual que deriva en estrés y ansiedad. Por eso, apoya la regla de los dos minutos, ya que establece que favorece la calma mental y ayuda a aumentar la autoestima de la gente. Esto se debe a que te sentirás más eficaz tras realizar las tareas pendientes y ver tu hogar mucho más limpio y agradable.

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