Defensa se une a Clavijo y critica que Sanidad no hiciese pruebas PCR antes del desembarco
Mandos militares subrayan que «en cuatro o cinco horas» se hubiera sabido si algún pasajero era positivo en hantavirus

Personas con mono EPI esperan en el puerto mientras el crucero MV Hondius fondea cerca del puerto de Granadilla. | EP
Mandos militares que siguieron el dispositivo de evacuación al Hospital Militar Gómez Ulla de los 14 españoles del MV Hondius critican al Ministerio de Sanidad por no realizar pruebas PCR a los pasajeros del crucero cuando el barco fondeó en el puerto de Granadilla (Tenerife). Un trámite que hubiera permitido saber «en cuatro o cinco horas», a juicio de una de las personas consultadas por THE OBJECTIVE, los resultados de estas pruebas y si alguno de ellos ya era positivo en hantavirus aunque estuviese asintomático. Mónica García se ampara en que las pruebas solo se pueden analizar en el Centro Nacional de Microbiología, ubicado en Madrid, lo que habría alargado el tiempo de la operación.
Uno de los españoles que desembarcó del buque sin síntomas ahora presenta febrícula y ligera desaturación desde su ingreso hospitalario en Madrid en la tarde del domingo. Solo había pasado un día en el hospital, aunque este martes se encontraba aparentemente estable y sin empeoramiento clínico reseñable.
«Es una aberración. No entiendo que no se les hiciera una PCR a todos ellos. Se tenía que haber realizado otro planteamiento epidemiológico para no romper la cuarentena que había ya en el barco», plantea otra fuente militar, que se queja precisamente de que este positivo en el Gómez Ulla, así como el de la ciudadana francesa que se encuentra intubada en estado crítico, ha provocado que el aislamiento se tenga que prolongar ahora 42 días desde el desalojo del Hondius y no desde el 28 de abril, cuando se conoció el primer contagio dentro del barco.
Si se hubieran hecho las PCR, los eventuales positivos hubieran sido separados y evacuados por otros medios sin poner en peligro al resto del pasaje. Desde Defensa se defiende, además, el dispositivo desplegado por la Unidad Militar de Emergencias (UME) desde que bajaron los 14 españoles del crucero. El personal militar estuvo con los EPI blancos tanto en el muelle como en el Airbus oficial que les trasladó al aeropuerto de Torrejón, por lo que las citadas fuentes creen que no habrá contagios entre ellos.
A los pasajeros españoles se les obligó a ponerse la misma indumentaria de protección que los militares por el empeño de la teniente coronel médico que estuvo en el muelle de Granadilla, hace hincapié uno de los mandos sobre el terreno, mientras que los viajeros de otros países se fueron a sus aviones de evacuación «con una protección mínima».
Los testimonios recabados en Defensa por este diario coinciden en el diagnóstico del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, de que Sanidad tenía que haber realizado PCR dentro del Hondius cuando se produjo el atraque, pero difieren en la acusación del mandatario canario de que el departamento de Mónica García ocultó «deliberadamente» la existencia de casos de hantavirus a bordo del crucero. «Sabían que había contagiados en el buque», señaló en la sesión de control del Parlamento canario a preguntas de varios grupos políticos.
La ministra de Sanidad ha asegurado, en cambio, que las PCR del hantavirus «solo se pueden hacer en el Centro Nacional de Microbiología», ubicado en Majadahonda (Madrid), lo que habría ido en contra de la idea del Gobierno canario de que el buque estuviera el mínimo tiempo posible en sus aguas. «No es una PCR para el coronavirus, son unas pruebas muy específicas», ha defendido Mónica García en la rueda de prensa del Consejo de Ministros.
Sin embargo, Clavijo insistió en que desde el principio el Gobierno de Canarias pidió que se hicieran test en el crucero —tras una recomendación de Basilio Valladares, fundador del Instituto de Enfermedades Tropicales— y que la evacuación se hiciera «en un solo día», algo que se podía realizar con los dos aviones fletados por Países Bajos. «No querían test en el buque porque se les iba a destapar la gran mentira», indicó en su acusación más dura contra el Ejecutivo, al tiempo que remarcó que Canarias solo pedía «respeto y dignidad» y, a cambio, obtuvo «mentira y ocultación».
El positivo en el Gómez Ulla obligó a llevar al paciente de la planta 13 a la 22, donde se encuentra la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel con siete camas de hospitalización para casos extremos de contagio. Defensa tranquilizó el viernes al personal del hospital militar en una reunión con los sindicatos, a los que se explicó que «este virus es menos transmisible que otros microorganismos de anteriores alertas sanitarias» como las del ébola o la covid.
«Diferentes escenarios» en el Gómez Ulla
THE OBJECTIVE tuvo acceso a los dos comunicados conjuntos que los sindicatos CSIF, UGT y CCOO enviaron a sus afiliados del Gómez Ulla. La dirección de RRHH informó de los «diferentes escenarios en función de la evolución de los pasajeros del crucero» que fondeó junto a la isla canaria de Tenerife este domingo. «Los pasajeros serán ingresados en una planta de hospitalización específica y aislada para ellos, siempre y cuando no presenten síntomas. En caso de presentarlos, serán ingresados o trasladados a la UAAN», como finalmente ocurrió con uno de ellos. Este periódico ya reveló que la planta elegida para los 14 españoles del Hondius es la número 13 y que todos ellos contarán con habitaciones individuales.
La principal novedad fue que la dirección del hospital solicitó «una partida extraordinaria» a Defensa «para la contratación de personal de varias categorías sanitarias y no sanitarias, con el fin de reforzar las plantillas por esta situación» sobrevenida con el hantavirus. El Gómez Ulla cuenta con un equipo sanitario formado por más de 2.000 profesionales y 42 servicios médicos, quirúrgicos y centrales que sirven para dar cobertura asistencial a 110.000 cartillas del Servicio Madrileño de Salud y a los pacientes del Instituto Social de las Fuerzas Armadas (Isfas). En 2023, por ejemplo, atendió a 75 pacientes evacuados de misiones internacionales.
El hospital solicitó a principios de año 375 nuevas plazas a Función Pública y desde el Ministerio de Hacienda se autorizó inicialmente un centenar de nuevas incorporaciones antes de la crisis de hantavirus. Tras lo sucedido con el MV Hondius, desde el departamento que dirige Óscar López se han abierto ahora a un número mayor de fichajes, que podría rondar las 300 plazas, pero la cifra no está cerrada, señalan fuentes hospitalarias a este diario.
A raíz del positivo en el Gómez Ulla, los tres sindicatos —CSIF, CCOO y UGT— solicitaron la convocatoria «urgente» del comité de seguridad y salud «con el fin de recibir información actualizada sobre la situación y evolución de los pacientes afectados, así como conocer los protocolos y medidas de actuación que se están aplicando en relación con los hechos acontecidos».
