Marko Arnautovic, la estrella de Austria que enamoró a Mourinho
El delantero del Estrella Roja lleva dos goles en tres partidos en el Mundial

Arnautovic, delantero de la selección austriaca. | Europa Press
La selección de Austria se enfrentará a España en la nueva ronda de los mundiales, los dieciseisavos. Los dirigidos por Ralf Rangnick han vuelto a una Copa del Mundo 28 años después y tienen varios ases bajo la manga para avanzar a los octavos de final. Y es que este es el último campeonato importante en el que podrán contar con el máximo goleador de su historia, Marko Arnautović. El delantero es el futbolista que más partidos ha jugado representando a su país, pese a que se le conozca casi tanto fuera del campo como dentro de él.
Arnautović inició su carrera en la liga austríaca; primero debutó en el Floridsdorfer AC y pasó por el Rapid de Viena o el First Vienna. Aunque su primer club importante fue el Twente holandés en 2006, que apostó por el ariete con tan solo 17 años. Poco a poco fue asumiendo protagonismo y en su tercer año allí anotó un total de 14 goles para que llamara la atención del Inter de José Mourinho. El punta llegó a un equipo en el que la parcela ofensiva estaba bien cubierta con jugadores como Adriano, Crespo, Balotelli o Ibrahimovic cuando él llegó.
Aun así, cuando Arnautovic fue fichado por el Inter, llegó al entrenamiento y en su primera charla con Mourinho, mirando a sus compañeros, le afirmó al entrenador portugués que él era mejor que todos los que estaban. El ahora entrenador del Real Madrid se quedó perplejo, ya que la joven promesa tenía apenas 18 años. Sin embargo, este tipo de personalidades siempre han gustado al técnico, pese a que reconoció que el delantero tenía una mentalidad un poco infantil.
Y es que el actual punta del Estrella Roja llegó tarde tres veces un mismo día. Esto pasó en Abu Dabi, en la pretemporada con el Inter. Se quedó dormido para el desayuno con el equipo, primer fallo. El segundo vendría después para la charla; estaban alojados en el hotel y su planta era la número 75. Pese a llamar insistentemente al ascensor, no llegó a tiempo. Aunque lo peor fue el llegar tarde a la convocatoria para el partido.
El delantero siempre ha sido polémico fuera del campo por su personalidad, pero en sus equipos tampoco pasaba desapercibido. De hecho, tuvo un fuerte enfrentamiento con Pellegrini cuando ambos coincidieron en el West Ham. Y es que después de aquellos años en la Serie A estuvo tres temporadas en el Werder Bremen hasta que recaló en la Premier League, en el Stoke City. Allí tuvo dos últimos años bastante buenos antes de recalar en el West Ham.
En el club de los martillos duró dos temporadas, ambas con buenos números. Sin embargo, de cara a su tercera temporada, pese a la insistencia de Manuel Pellegrini, quiso aceptar una gran oferta de China. Para ello se enfrentó al técnico chileno para forzar su salida. Tras tres años en el Shanghai, volvió a la Serie A, para firmar dos años muy buenos en el Bologna, y de ahí al Inter. En el club de Milán llegó a rozar la Champions, llegando a la final, pero perdiéndola contra el PSG de Luis Enrique.
Esos dos años tan buenos en el Bologna dejaron huella en Arnautovic gracias a su entrenador, el serbio Siniša Mihajlović. Es por esto que el verano pasado decide fichar por el Estrella Roja. Mihajlovic y Arnautovic tenían una gran relación, que se estrechó cuando el técnico cayó enfermo. Antes de que falleciera, el delantero le prometió que ficharía por el club serbio, equipo del que fue entrenador Mihajlovic.
Arnautovic con su selección siempre ha sido protagonista, aunque nunca ha podido llegar a un Mundial hasta ahora. En los dos primeros partidos comenzó en el banquillo, entrando en el descanso. Y le bastó la segunda parte para anotar un gol y ganar el partido. El primer encuentro como titular en un Mundial fue ante Jordania, en el empate a tres en el que también anotó, consagrándose como una de las armas más peligrosas de Austria de cara a los dieciseisavos de final.
