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Qué es el 'gegenpressing', el arma secreta que prepara Austria para sorprender a España

La selección austríaca ha renovado a Ralf Rangnick hasta 2030 tras rumores con el Milan

Qué es el ‘gegenpressing’, el arma secreta que prepara Austria para sorprender a España

Ralf Rangnick, seleccionador de Austria. | EP

El Mundial entra en su recta definitiva, en la que un paso en falso te puede mandar a casa. La selección española ha cumplido los pronósticos clasificándose como primera de grupo y, de esta forma, librándose de Argentina. En consecuencia, el equipo de Luis de la Fuente se medirá a Austria, una selección que ha crecido bastante en estos últimos años de la mano de Ralf Rangnick, mítico entrenador alemán. El técnico que ha dirigido la mayor parte de su carrera en Alemania a equipos como Hoffenheim, Schalke 04, Stuttgart o Leipzig ha conseguido llevar a Austria a una Copa del Mundo 28 años después.

El ‘gegenpressing’ de Ralf Rangnick

Esto, en gran parte, se debe a la manera de jugar que tiene el combinado nacional austríaco, un estilo muy característico y que Rangnick no negocia. El seleccionador es muy aclamado y reconocido en su país por crear una manera de jugar de la que se han nutrido entrenadores como Jürgen Klopp o Thomas Tuchel, entre otros. Se denomina «gegenpressing» y con este método el Chelsea o el Liverpool han conseguido ser campeones de Champions.

Es un estilo que requiere mucho ritmo y exige un buen físico. Predominan las transiciones, sobre todo ofensivas, pero sin olvidar la posesión del balón. Rangnick, pese a lo que muchos puedan pensar, no se deshace del balón, sino que lo pone como protagonista. Sin embargo, no cree en una posesión que no aporte nada, sino que quiere generar superioridades continuas, sobre todo en el carril central, donde acumula muchos jugadores.

Dos reglas básicas para explicar el estilo

Pero por lo que se caracteriza de verdad el gegenpressing es por la presión tras pérdida. De hecho, la traducción de este término sería «contrapresión». Rangnick considera que el mejor momento para atacar y hacer daño al rival es cuando pierdes el balón, y aunque parezca contradictorio, tiene más sentido de lo que parece. Y es que cuando en una posesión larga se pierde el balón, el rival inicia la transición ofensiva ejecutando desmarques y descolocándose de su posición. Esto genera espacios a la espalda que se pueden aprovechar.

Esto se debe hacer muy rápido, por lo que el balón se tiene que recuperar enseguida. El seleccionador de Austria ha implantado dos normas para que esta idea genere peligro de verdad. La primera es la regla de los ocho segundos, que quiere decir que se debe recuperar el balón en ese tiempo. Para ello, al acumular tanta gente en el carril central, será más sencillo robar la pelota. A partir de ahí, existe otra regla sagrada para Rangnick y es la de los diez segundos. Este es el tiempo que tienen sus jugadores para generar un ataque y llegar a portería.

Estas dos premisas hacen que sus equipos dominen las transiciones ofensivas y aprovechen los espacios para dejar jugadores en uno para uno en tres cuartos de campo. A España, el juego de Austria le puede afectar en varios puntos clave, y es que en esas circulaciones largas en forma de U que suele hacer la Roja, si pierde el balón, puede sufrir a la espalda. Otro punto a tener en cuenta son las subidas de los laterales españoles como Cucurella; de perder el balón, contarán con un hombre menos en la transición defensiva.

Sin embargo, en esos partidos en los que Austria cierra bien el carril central, se pueden encontrar espacios por fuera. El bloque estrecho de Austria descadenaría un juego por bandas que, si Lamine Yamal tiene buen día, puede aprovechar muy bien. Aun así no será fácil ya que el staff técnico de Austria lleva el análisis de datos a otro nivel. Y es que tienen contabilizado cuando un jugador está llegando al límite de su fatiga y tiene que ser sustituido, algo que sirve para que la idea del gegenpressing se pueda seguir llevando a cabo.

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