Renfe convoca dos años después la plaza de responsable de Seguros tras Adamuz
Las víctimas del accidente ferroviario se encuentran ahora en el proceso de reclamación de indemnizaciones

Álvaro Fernández Heredia, presidente de Renfe.
La gestión interna de Renfe vuelve a estar en entredicho, en este caso en lo tocante al departamento de Seguros de la compañía pública. Fuentes cercanas a la empresa aseguran a THE OBJECTIVE que, en la actualidad, se vive una situación de «vacío operativo» en el área, que es vital para la protección patrimonial y la responsabilidad civil de la mayor operadora ferroviaria estatal. Estas mismas fuentes manifiestan que esta unidad lleva dos años sin responsable fijo, si bien Renfe ha convocado recientemente una plaza para incorporar un responsable para este departamento.
La crisis ha quedado aún más al descubierto tras el accidente de tren en Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero, que se saldó con la muerte de 46 personas. En el mismo se vieron involucrados un tren de Iryo y un Alvia de Renfe. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apuntó en un informe provisional, avanzado por este diario, que el motivo del incidente fue una rotura de vía que se habría producido el día anterior al siniestro y que no fue detectada, por lo que la sombra de la responsabilidad recae sobre Adif.
Las víctimas se encuentran ahora en el proceso de reclamación de indemnizaciones por el caso. Este diario se ha puesto en contacto con Renfe para recoger sus apreciaciones respecto a esta información y lo referente a lo aquí expuesto en el área de Seguros, pero la corporación pública ha declinado hacer declaraciones al respecto. En cuanto a la forma de proceder en este sentido por parte de los operadores implicados, la Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz manifiestó posturas distintas para Iryo y Renfe hace unas semanas. Sobre la primera asegura que «se ha ajustado a la ley», mientras que la segunda «ha sido más generosa».
La Administración, desbordada
La situación adquiere una dimensión económica relevante por el volumen de cobertura aseguradora que maneja Renfe en materia de responsabilidad civil, daños personales y reclamaciones patrimoniales derivadas de incidentes ferroviarios. Apenas diez días después del accidente de Adamuz, la operadora formalizó una nueva póliza de responsabilidad civil con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, en un contexto marcado por la presión sobre las indemnizaciones y la necesidad de coordinar la respuesta con aseguradoras y administraciones públicas. La falta de estabilidad en el departamento dificultó durante meses la planificación técnica y la supervisión especializada de expedientes complejos.
El Ministerio de Transportes reconoció el impacto de las trabas burocráticas en la gestión de las indemnizaciones a las familias y aprobó un Real Decreto con un fondo de emergencia de 20 millones de euros para realizar pagos directos e independientes de las aseguradoras comerciales. Sin embargo, la administración se vio desbordada por los trámites y prorrogó el plazo de presentación de solicitudes hasta el 4 de junio debido a que muchas familias y allegados de los fallecidos aún no habían podido recabar toda la documentación requerida.
Hay que subrayar que Renfe e Iryo son las responsables subsidiarias de los daños sufridos por sus respectivos pasajeros en el caso de Adamuz, independientemente de quién resulte ser el culpable final una vez concluyan las investigaciones, con ADIF en el punto de mira de la responsabilidad, al ser el gestor de infraestructuras y responsable del mantenimiento y buen estado para la circulación con seguridad sobre las mismas.
Dos años sin jefe de departamento
El área de Seguros de Renfe acumula ya dos años sin un jefe de departamento fijo. Esta prolongada carencia de liderazgo especializado ha provocado la salida de personal experto, según las fuentes consultadas, dejando una plantilla compuesta en un porcentaje relevante por empleados de nueva incorporación, con escasa o nula experiencia en la gestión de riesgos ferroviarios.
Ante este escenario, la dirección del área fue asumida temporalmente por profesionales de la casa. Una decisión que no ha sido del agrado de parte de los empleados de la compañía ferroviaria. Voces críticas internas señalan que se ha colocado a personas sin la formación técnica y ni la trayectoria necesaria para liderar un departamento tan sensible, precisamente en un momento en el que la gestión de las pólizas y las indemnizaciones es capital.
La gravedad de la situación y el caos administrativo generado tras el accidente han forzado a Renfe a una reacción tardía, según las fuentes consultadas. Solo ahora, con el departamento desbordado y bajo el foco de las críticas, la entidad pública ha convocado la plaza de jefe de Seguros. Internamente, este movimiento se interpreta como una maniobra de control de daños para intentar profesionalizar un área que ha estado a la deriva. La incógnita que planea sobre la compañía es si este relevo llegará a tiempo y si el proceso de selección será realmente independiente o un nuevo parche estructural.

