Un informe de la UCO apunta a que Armengol mintió y sí habló con Ábalos de mascarillas
La expresidenta de Baleares relató en el juicio que nunca habló con el exministro para adquirir material sanitario

Mensaje
La Guardia Civil descubre a la expresidenta de Baleares Francina Armengol. Un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) señala que la dirigente socialista acudió al asesor ministerial Koldo García para contactar con José Luis Ábalos. Su intención era solucionar cuestiones relativas a la realización de test PCR para permitir el tránsito de viajeros o consultarle sobre cubrebocas infantiles durante la pandemia. La actual presidenta del Congreso testificó por escrito en la primera jornada del juicio de las mascarillas que nunca mantuvo conversaciones con el exministro sobre la adquisición de material sanitario y que sus contactos se limitaron a cuestiones como el cierre de puertos y de aeropuertos.
El último informe de la UCO choca frontalmente con la declaración que Armengol envió por escrito al Tribunal Supremo en calidad de testigo en el juicio contra Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. La expresidenta de Baleares subrayó que «nunca» habló con el asesor ministerial «ni con ninguna otra persona sobre expedientes de compra».
Armengol insistió en que «nunca» mantuvo ninguna conversación con Ábalos sobre la contratación de material sanitario. Es más, afirmó que las únicas comunicaciones que tuvo con el exministro fueron referidas al cierre de puertos y aeropuertos. Este nuevo informe, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, expone una serie de mensajes que permiten descifrar cómo ocurrieron los hechos en los momentos más duros de la pandemia.
Armengol y la trama
Los investigadores señalan que Koldo García actuaba «como correa de transmisión, gracias a la influencia que ostentaría debido a su posición como asesor de Ábalos, entre las autoridades de la Administración balear y los intereses de Aldama». La UCO recoge una comunicación por WhatsApp entre la expresidenta balear y el asesor ministerial, fechada el 15 de junio de 2020, en la que Armengol le escribió: «Necesito hablar con el ministro. ¿Me puedes ayudar?», a lo que su interlocutor le contestó: «Llámame por favor».
Koldo García le preguntó el día siguiente sobre si había logrado contactar con Ábalos, según el informe de 192 páginas que ya obra en poder del magistrado Ismael Moreno, titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional. Armengol le respondió que no. Le informó de que le había enviado un mensaje del que todavía no había obtenido respuesta, pero que sí que le había llamado el entonces secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura.
«Ahora te contesta», replicó Koldo García en alusión a Ábalos. Y añadió: «Pedro te solucionó?». «Me dijo que lo ve factible. El problema es Sanidad. Pedro lo vio bien», le indica Armengol. «Ahora hablo con él», zanjó el asesor. Esa misma tarde, le escribió tres mensajes: «Ves», «tarde pero lo tienes», «mañana te llamo un minuto». La expresidenta balear replicó: «Gracias. A ver si lo puede arreglar».
La UCO sostiene que esa conversación «se podría desprender que, al final, Amengol, gracias a la intermediación de Koldo, habría podido hablar con Ábalos, con la intención de solucionar un problema, posiblemente, teniendo en cuenta las conversaciones precedentes, relacionado con los test PCR que se estarían haciendo para permitir el tránsito de pasajeros».
Los mensajes de Koldo
Los agentes llevan años investigando la estrecha relación entre Armengol y la trama del caso Koldo. Según los informes incorporados a la causa, los investigadores han detectado irregularidades en el contrato adjudicado por el Gobierno balear a la empresa Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama. Entre las anomalías señaladas destaca que el contrato se ejecutó antes de su formalización, lo que vulneraba incluso las normas de contratación de emergencia.
El Gobierno de Armengol adjudicó en abril de 2020 un contrato de emergencia a Soluciones de Gestión, la empresa con la que habría aconsejado negociar Koldo García. El Ejecutivo balear pagó 3,7 millones de euros por la compra de 1,4 millones de mascarillas que nunca llegaron a usarse. Los tapabocas quedaron almacenados como stock de seguridad. La presidente del Congreso siembre defendió que durante esos días habló con diferentes ministros, entre ellos Ábalos, pero nunca sobre mascarillas.
Fuentes de la investigación descartaron que Armengol hubiese tenido un enriquecimiento personal, pero subrayan la relación cercana con la trama. Una evidenciada si se tienen en cuenta mensajes intervenidos donde Koldo García le llamaba «cariño» y le aseguraba que la mantendría informada de todo.
La UCO también pone de relevancia el interés de Armengol por adquirir mascarillas infantiles, cuestión que transmite a Koldo García. «¿Tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?», preguntó al asesor el 29 de abril de 2020. El hombre de confianza de Ábalos le respondió que le diera unas horas y parar arreglarlo. Los investigadores indican que «de este extracto de la conversación se ha localizado una captura de imagen en el teléfono de Víctor de Aldama».
Ese mismo día, Koldo García explica a Armengol los detalles sobre las mascarillas infantiles que le había pedido por la mañana. Le informa de que tardarían siete días y que el precio ascendería a 800.000 euros, en función del avión y el transporte. La expresidenta balear le indica que lo comente con Manuel, en posible referencia a Manuel Palomino, exdirector de IB-Salut. «Gracias. Coméntalo a Manuel. Estoy en la videoconferencia con el presidente», le contesta Armengol. «Saldría un millón, sobre 800.000 euros, depende del avión y transporte», le explica Koldo. Y la dirigente socialista responde: «Ok, les llamo».

