The Objective
Tribunales

El presidente del tribunal amonesta al abogado de David Sánchez: «No interesan los rumores»

El responsable de RRHH de la Diputación de Badajoz afirma que le ordenaron crear el puesto del hermano del presidente

El presidente del tribunal amonesta al abogado de David Sánchez: «No interesan los rumores»

David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | EFE

El presidente del Tribunal que juzga el caso David Sánchez, sobre el puesto presuntamente adjudicado al hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido que volver a amonestar al letrado del propio David Sánchez, Emilio Cortés. En esta ocasión ha sido durante el interrogatorio al testigo José Luis Albarrán, técnico asesor de Recursos Humanos de la Diputación de Badajoz. Cortés ha preguntado si había escuchado «rumores o en corrillos» que el hermano de Sánchez no fuese a trabajar. El responsable de recursos humanos ha alegado que no. En ese momento, el magistrado José Antonio Patrocinio ha tenido que reprender al abogado recordándole que «a la sala no le interesan ni los rumores ni los corrillos», porque eso no es objeto del juicio. Y es que no es la primera vez que el presidente del tribunal tiene que llamar la atención al abogado de David Sánchez, quien en alguna ocasión ha confundido la sala de vistas con un plató de televisión, según fuentes presentes en el interrogatorio.

El pasado jueves, durante las cuestiones previas, se desató el escenario de confrontación. La estrategia inicial del abogado de David Sánchez fue la de solicitar de manera taxativa la nulidad radical de la causa, algo que no ha sido admitido este lunes y solo ha considerado prescrito el delito de aceptación de nombramiento ilegal de David Sánchez del que se le acusaba, un presunto delito por el que no será juzgado finalmente. Sin embargo, lo más sorprendente y comentado en los pasillos de la Audiencia de Badajoz no ha sido el fondo de la argumentación jurídica, sino el inusual y desmedido tono empleado —desde el inicio— por el letrado Cortés. Rompiendo las normas más elementales de la etiqueta en sala, y con un tono de voz visiblemente elevado, el defensor gritó ante el tribunal que la denuncia que dio origen a todo el procedimiento judicial incorporó una noticia periodística que no era más que una «falacia». «Una mentira», llegó a reiterar a voz en grito.

El punto de máxima fricción de las últimas jornadas se produjo durante la comparecencia de un testigo clave: José Luis Albarrán, técnico asesor del departamento de Recursos Humanos de la Diputación de Badajoz. Su testimonio era esperado con notable expectación por las acusaciones, dado que su negociado abarca los entresijos administrativos de la polémica plaza de coordinador de actividades de los conservatorios de música, un puesto presuntamente adjudicado ad hoc para el hermano del jefe del Ejecutivo central, Pedro Sánchez. Sin embargo, lo que debió ser un pulcro y pormenorizado examen técnico derivó en un tenso enfrentamiento dialéctico cuando el letrado Emilio Cortés decidió desviar el foco de las preguntas hacia el movedizo terreno de las conjeturas populares.

Cortés, con un tono inquisitivo y buscando el impacto inmediato, interrogó directamente a Albarrán sobre si en los pasillos de la Diputación o en determinados corrillos institucionales se había escuchado el rumor de que David Sánchez no acudía habitualmente a trabajar o si su labor era meramente nominal. El responsable de recursos humanos, manteniendo la compostura en todo momento, zanjó la cuestión con un rotundo y lacónico «no». Fue en ese preciso instante cuando el magistrado José Antonio Patrocinio se vio obligado a intervenir con contundencia. El juez reprendió severamente al abogado defensor, recordándole de forma taxativa que a la sala no le interesan las especulaciones ajenas al procedimiento. Fuentes jurídicas y testigos presenciales consultados en los aledaños de la vista coinciden en señalar que este rapapolvo judicial no constituye un hecho aislado, sino la consecuencia acumulativa de una actitud que roza los límites de la etiqueta procesal. Entre los asistentes al interrogatorio se comentaba con evidente malestar que el letrado de David Sánchez parece confundir, de manera ya recurrente, la solemnidad de una sala de vistas con el dinamismo desbocado de un plató de televisión.

Ese rifirrafe ha tenido lugar durante la declaración de José Luis Albarrán, técnico asesor de Recursos Humanos de la institución provincial entre los años 2016 y 2022 y actualmente destinado en el área de cooperación municipal. Su testimonio ante el juez instructor y las acusaciones arroja luz sobre los métodos con los que se diseñó y armó jurídicamente el puesto de alta dirección adjudicado al hermano de Pedro Sánchez. Albarrán, que estuvo en el epicentro de la gestión de personal de la Diputación pacense durante el periodo clave, ha relatado de forma pormenorizada cómo se gestó la plaza. El testigo ha confirmado que «se creó ese puesto porque le dijeron que tenía que crearlo». La acusación popular, ejercida por el sindicato Manos Limpias, ha puesto el foco de su interrogatorio en las clamorosas anomalías procedimentales que rodearon el nacimiento de la plaza de coordinador. El letrado de la acusación ha interpelado directamente al técnico: «¿Es normal que pidan que se definan las características del puesto?». La respuesta del testigo Albarrán ha sido tajante y demoledora para la línea de defensa de la Diputación: «No, lo normal es que lo digan los responsables de área».

Publicidad