El pequeño pueblo de Zaragoza donde Cristina Pardo afronta su nueva etapa: «La familia de mi padre es de aquí»
La nueva presentadora de Antena 3 vivirá un gran cambio en su vida, su rutina y en su parcela más personal

Cristina Pardo, en una imagen de archivo. | Gtres
Cristina Pardo se marcha de laSexta. Como ya contamos en THE OBJECTIVE, la presentadora deja su puesto en Más vale tarde para marcharse hasta Antena 3 donde, tal y como han confirmado desde Atresmedia, tendrá un programa en el prime time de la cadena grande. Y lo cierto es que, en todos estos años, la periodista había demostrado su actitud frente a la cámara, conduciendo no solamente un programa de actualidad sino, también, llevando las riendas de una tertulia polémica en El hormiguero. Ha sido la propia Cristina quien, sin lágrimas, se despidió este mismo jueves de su formato de laSexta donde reconoció que, en la cadena, tras veinte años, había aprendido todo lo que sabía.
«Llevo 20 años aquí. Me voy con muchos amigos. Y quiero dar las gracias a Ferreras. Estoy muy agradecida a la empresa, porque siempre ha respondido bien. Y espero estar a la altura de la oportunidad», comentó en pleno directo. Además, confesó que su nuevo programa iba a tratar «temas clave de la agenda informativa», reforzando «la apuesta de la cadena por los contenidos de actualidad, análisis y también entretenimiento en horario estelar».
Cristina Pardo y su futuro en Antena 3

De esta manera, Cristiana se ha convertido en una de las piezas fundamentales de Atresmedia. El éxito de Más vale tarde ha posicionado a Cristina no solo como periodista, sino como comunicadora de entretenimiento. Se espera que Cristina asuma proyectos de prime time más ambiciosos, empezando por este nuevo proyecto del que no se ha desvelado casi ninguna información. Su perfil es perfecto para el formato infotainment —en la que se combina información y entretenimiento—, un área que Atresmedia quiere potenciar para competir con las plataformas de streaming.
Sí que cierto que la presentadora tendrá que dejar atrás su etapa como una de las presentadoras de referencia de la cadena pequeña. Y es que hay que recordar que, durante muchos años, junto a su compañero Iñaki presentaron las Campanadas. Una oportunidad que no tendrá en Antena 3, ya que la reina absoluta de ese momento sigue siendo Cristina Pedroche. Fuentes del sector apuntan a que el futuro de Pardo no estará solo delante de la cámara. Debido a su olfato político y su capacidad para traducir la actualidad al espectador medio, no sería extraño verla en funciones de producción ejecutiva o dirección de contenidos dentro de la casa. Ella misma ha dicho textualmente que le divierte mucho armar los programas desde cero.
El pueblo donde se refugia en esta nueva etapa
Cristina ha descubierto que tiene un público muy fiel fuera de la pantalla. Lo más probable es que la presentadora tenga una mayor presencia en el mundo editorial. Tras sus incursiones en la literatura de actualidad, se rumorea que podría explorar el ensayo biográfico o político con un tono más mordaz y personal, ahora que ya no tiene que mantener la equidistancia rígida de sus inicios en Al rojo vivo. A nivel personal, Cristina siempre ha manifestado su deseo de mantener un pie en sus raíces. Aunque su futuro profesional es 100% madrileño por logística, ella siempre dice que su «futuro ideal» incluye más tiempo de desconexión.
Es probable que la veamos negociar contratos con mayor flexibilidad para poder escapar a su tierra, siguiendo el modelo de otros grandes comunicadores que priorizan la calidad de vida sobre la presencia constante en plató. Los lugares a los que, de forma frecuente, suele escaparse la periodista pasan por Zaragoza o Pamplona. La periodista suele viajar a la localidad de su padre, Maella. Aunque ella es navarra, considera este pueblo de 2.000 habitantes como su casa espiritual. Suele decir que allí disfruta de «las vistas de siempre». Le encanta pasear, disfrutar de la tranquilidad de a plaza y ser «la hija de Javier». Fue pregonera de sus fiestas, lo que demuestra su fuerte arraigo.
Siendo navarra, Pamplona es su base de operaciones familiar. Siempre que puede se escapa para estar con sus hermanos y sus padres. Cristina ha confesado que en casa de sus padres es donde más enreda y donde mantiene esa relación de camaradería y bromas constantes que luego vemos en televisión con Iñaki López. En los últimos tiempos, se la ha visto mucho por la Bahía de Cádiz, especialmente por recomendación de amigos como el nutricionista Pablo Ojeda o el chef Ángel León. Le gusta perderse por los restaurantes de la zona y disfrutar de la luz del sur, un contraste radical con el clima del norte y el asfalto de Madrid.
Curiosamente, Cristina también desconecta trabajando en formatos diferentes. En este abril de 2026, tras su sonado anuncio de abandonar laSexta tras 20 años para saltar al prime time de Antena 3, su papel en la tertulia de El hormiguero sigue siendo su lugar de desconexión creativa. Allí se siente más libre para opinar y reírse de la actualidad junto a Nuria Roca, Tamara Falcó y Juan del Val. Cristina es extremadamente celosa de su privacidad. Nunca ha posado en una revista para hablar de su pareja ni suele llevarla a eventos públicos. Se sabe que mantiene una relación estable desde hace años con un marino mercante.
«Toda la familia de mi padre es de Maella»
Ella misma ha bromeado alguna vez sobre el hecho de que él pase largas temporadas fuera de casa debido a su profesión, asegurando que eso ayuda a que la relación sea más dinámica y a que se echen de menos. «Él no tiene nada que ver con el mundo de la televisión, y eso es algo que agradezco profundamente para poder desconectar», ha llegado a decir. Le apasiona la literatura, especialmente el ensayo y la novela histórica. Es su forma favorita de limpiar la mente después de un día de actualidad política. Sus amigos la definen como una mujer muy divertida y con una capacidad de respuesta rapidísima. En las distancias cortas es mucho más propensa a la carcajada que al análisis político.
Maella, sin duda, guarda un rincón muy especial en su vida. «Toda la familia de mi padre es de Maella y no deja de ser un reconocimiento para una persona que no nació aquí pero que ha venido siempre que ha podido», contó al Heraldo, cuando la nombraron pregonera. Maella es internacionalmente conocida por ser el pueblo natal de Pablo Gargallo (1881-1934), uno de los escultores más importantes del siglo XX y precursor de la escultura en hierro. Su Casa Natal, convertida hoy en museo, donde puedes ver sus obras de juventud y entender cómo un niño de este pueblo acabó revolucionando el arte en París. Si vas a Maella, tienes que probar su plato estrella; la sartanè. No es solo comida, es una institución social.
Un guiso contundente hecho en una sartén honda al fuego de leña. Lleva arroz, patatas, verduras y carne —costilla de cerdo, conejo o pollo—. Cada año se celebra un concurso de sartanès donde decenas de cuadrillas compiten por ver quién hace la mejor. Es el momento de máxima desconexión y fiesta en el pueblo. El pueblo vive principalmente de la agricultura —como el melocotón, olivo y almendro—. En época de floración, el paisaje alrededor del río Matarraña es espectacular.
