Mara Barros, la cantante onubense que releva a Sabina y tiene como jefa a Jimena Coronado: «Me cambió la vida»
La cantante sigue la estela del maestro de la música gracias a La banda Sabinera, con la que se va de gira por España

Mara Barros, en una imagen de archivo. | EP
Joaquín Sabina decidió marcharse de los escenarios hace algo más de un año. Después de mucho tiempo de trabajo incansable, el cantante andaluz puso fin a su carrera encima de los escenarios, dejando una huella cultural que, sin duda, se estudiará en los colegios. Ahora, el artista, aunque está lejos de volver a ofrecer un concierto a sus seguidores, sí que cuenta con un gran relevo; la banda Sabinera, que recorre los distintos puntos de nuestro país para honrar sus canciones. Quien lleva la batuta en la banda es Mara Barros, incansable compañera de Sabina, que ha reconocido que Sabina le cambió «la vida».
«Joaquín Sabina es el hombre que me cambió la vida, profesional y personalmente. Hay un antes y un después de él. Es mi maestro, mi jefe, mi amigo y mi familia», contó en una entrevista a la revista musical Efe eme. Es más, ha admitido que el cantante es «la persona más generosa que he conocido sobre un escenario». «Él no quiere una corista detrás que le haga los coros tapada; él te agarra de la mano, te pone en el centro del escenario, da dos pasos atrás y te cede su público», relató.
Quién es Mara Barros, la cantante que le ha dado el relevo a Sabina
Es más, para Mara afirma que la gente «tiene una imagen de Joaquín de noche, exceso y bombín, pero el Joaquín real es un hombre tierno, extremadamente culto, un lector empedernido que disfruta de una buena conversación, de un café y de estar rodeado de la gente que quiere». «A mí me da mucha pena pensar en el final, porque la vida en la carretera con él es maravillosa, pero Joaquín se ha ganado el derecho a decidir cuándo, cómo y dónde se baja de los escenarios. Nosotros estaremos ahí para aplaudirle hasta el último segundo», contó la propia Mara cuando ya se empezó a hablar del fin de su carrera.
Mara Barros nació en Huelva en los años 80. Aunque el gran público la identifica de inmediato como la gran escudera, corista y mano derecha de Joaquín Sabina, Mara cuenta con una trayectoria fascinante que va mucho más allá del bombín del de Úbeda, abarcando desde el pop televisivo hasta el teatro musical y los proyectos en solitario con sabor a folclore. El talento le viene de cuna —su padre, Pepe Barros, fue un reconocido cantante y actor de musicales en los 70—, pero su cara se hizo popular en 2002 cuando participó en el concurso de televisión Popstars: todo por un sueño en Telecinco.
Aunque no formó parte del grupo ganador (Bellepop), su torrente de voz llamó la atención de la industria y en 2003 lanzó su primer disco en solitario, Dímelo tú. Tras este debut, Mara decidió foguearse y demostrar sus tablas en la Gran Vía madrileña, convirtiéndose en actriz y cantante de grandes musicales de éxito como Hoy no me puedo levantar —basado en Mecano— o Enamorados anónimos. En 2009, su vida cambió para siempre. Joaquín Sabina buscaba una nueva voz femenina para la mítica gira del disco Vinagre y sal. Mara se presentó a las audiciones y, al escucharla, el cantautor supo de inmediato que había encontrado a su media naranja escénica.
Su papel en la banda Sabinera
Desde entonces, se convirtió en una figura insustituible en las giras del jiennense. Mara no ha ejercido de corista tradicional; en cada concierto, Sabina la sacaba al frente para interpretar a dúo clásicos como Y sin embargo, o le cedía el escenario por completo para que ponga los vellos de punta al público cantando en solitario temas como Peces de ciudad. A pesar de la exigencia de las giras internacionales con Sabina, Mara nunca ha dejado de lado su faceta solista. Ante las dificultades de la industria discográfica tradicional, ha recurrido al apoyo directo de sus fans.
Su segundo disco nació gracias a una exitosa campaña de crowdfunding. Contó con canciones compuestas expresamente para ella por autores de la talla de El Kanka, Martínez Ares o el propio Sabina. Me nace del corazón se ha convertido en su homenaje total a México. En este disco de estudio reversiona grandes joyas del folclore y la ranchera de autores como José Alfredo Jiménez o Armando Manzanero, fusionando la garra andaluza con los ritmos tradicionales mexicanos. Ha estado girando con este concepto en paralelo a sus compromisos internacionales.
Como decíamos, hoy en día, Mara es la encargada de llevar la batuta de la banda Sabinera, que, siguiendo la estela del archiconocido cantante, da conciertos alrededor del mundo. Son, también, los coautores de sus himnos, los que arreglan sus maquetas y los que mejor conocen al genio de Úbeda. Pero lo más bonito de esta formación es que tienen vida propia. Mara es quien hace la gran voz femenina del grupo, de la que hablábamos hace un momento. Aporta la sensibilidad, la garra andaluza y la teatralidad en el escenario, asumiendo las partes vocales más complejas.
Unida a Sabina y su mujer, Jimena Coronado
El gran éxito de la banda en solitario radica en el formato de concierto que inventaron hace años. Sus espectáculos no son un tributo o un grupo de versiones al uso; sus shows se dividen en dos partes muy claras. La banda interpreta de forma magistral los grandes éxitos de Sabina, desvelando anécdotas de cómo se compusieron las canciones en el estudio o en las noches de hotel. En la segunda parte, la banda invita al público a subir al escenario. Cualquiera de los asistentes que se haya inscrito previamente puede cumplir el sueño de su vida: cantar su tema favorito de Sabina arropado por los músicos originales del artista, con el sonido real de sus giras.
La relación de la banda Sabinera con Jimena Coronado —la esposa, compañera de vida y gran protectora de Joaquín Sabina— es muy estrecha, familiar y de un profundo respeto mutuo, aunque ha estado marcada por un antes y un después a raíz de los últimos y drásticos cambios en el entorno del cantautor. Durante los más de 25 años que Jimena y Joaquín llevan juntos, la banda siempre ha visto en ella a la persona que logró dar estabilidad al proyecto. Jimena fue quien ordenó la vida caótica del de Úbeda, le alejó de los excesos más peligrosos y cuidó de su salud —especialmente tras el ictus que sufrió en 2001 y la grave caída del escenario en el WiZink Center en 2020—.

Para los músicos —Antonio García de Diego, Jaime Asúa, Mara Barros…—, Jimena ha sido la facilitadora. El hecho de que Joaquín estuviera cuidado, sano y con ganas de trabajar era gracias a ella, por lo que la consideraban una más de la familia en las largas giras por España y Latinoamérica. Mara Barros, por ejemplo, siempre ha mostrado una grandísima sintonía con ella entre bambalinas. En la banda marcó un antes y un después la marcha de Pancho Varona.
Pancho Varona era el capitán de la banda y el amigo íntimo de Sabina desde hacía 40 años. Cuando se anunció por sorpresa que Joaquín prescindía de él para la gira Contra todo pronóstico, se desató una tormenta de rumores. Aunque públicamente se intentó maquillar la ruptura, se apuntó directamente a un desgaste en la relación personal con Pancho Varona.
