Karlos Arguiñano se despide de Antena 3 antes de comenzar su verano: «No me voy para siempre; me lo paso muy bien»
El cocinero ha confirmado que este jueves es su último día al frente del formato para descansar en la temporada estival

Arguiñano, en una imagen de archivo. | Atresmedia
Karlos Arguiñano se ha despedido de sus espectadores de Antena 3. El reputado cocinero ha dicho ‘adiós’ a otra temporada más de su programa, Cocina abierta. Aunque eso sí, ha confesado que no se va para «siempre» porque se lo pasa «muy bien». «Va a seguir habiendo recetas», ha comentado, causando cierto alivio entre sus espectadores. Además, ha emplazado a todos sus televidentes a que sintonicen Atresmedia los viernes, ya que su hijo Joseba se pone al frente del formato «con distintos invitados», a los que el propio cocinero ha halagado.
Las vacaciones de verano de Karlos Arguiñano reflejan a la perfección su filosofía de vida: son familiares, costeras, sin grandes lujos mediáticos y radicalmente fieles a su tierra. Mientras otros rostros de la televisión buscan destinos exóticos o islas privadas, el chef de Beasain tiene un guion veraniego que apenas cambia año tras año.
Las vacaciones de Arguiñano en Zarauz

Arguiñano no veranea fuera; se queda en su cuartel general. Para él, el verano ideal está en Zarauz, la localidad costera donde reside, tiene su icónico hotel-restaurante y donde vive prácticamente toda su familia —su mujer, Luisi, y sus siete hijos viven en la misma calle o muy cerca, frente a la playa—. El chef defiende firmemente que no cambia el norte por grandes urbes: para él, la combinación de mar, montaña y el clima cantábrico es el verdadero lujo. Si hay algo que obsesiona positivamente a Arguiñano cuando cuelga el delantal de la televisión en julio es el mar y la pesca. Su plan preferido para desconectar por completo es salir a navegar en barco para pescar bonito del norte. El propio cocinero ha confesado con humor en sus cierres de temporada televisiva las enormes ganas que tiene siempre de «ir a pescar unos bonitos» para despejar la mente y buscar inspiración lejos de los fogones.
El verano de los Arguiñano se mide también por su tradicional e informal posado veraniego. Al ser una familia sumamente numerosa —siete hijos y un buen número de nietos—, las vacaciones son el momento del reencuentro masivo. Se reúnen para comer, pasear por los 2,5 kilómetros de la playa de Zarauz y disfrutar de la gastronomía local sin la presión de las grabaciones diarias. A sus más de 75 años, sus vacaciones no son de tumbona. Arguiñano aprovecha el período estival para hacer sus caminatas diarias y desplazarse en bicicleta; un medio de transporte clave en su día a día veraniego. También, se encarga de supervisar de manera más relajada el negocio hotelero y gastronómico, que en verano se llena de turistas, delegando el peso fuerte en sus hijos pero manteniéndose como el gran anfitrión.
Joseba, su mejor relevo

Ahora, su programa no se queda huérfano. Su hijo Joseba Arguiñano, quien ya es un rostro clave y copresentador del espacio durante la temporada regular, asume un protagonismo total. Joseba aporta un aire más juvenil, desenfadado y muy centrado en recetas frescas, panes espectaculares, masas y postres —su gran especialidad como repostero y panadero—. La estructura del programa se adapta radicalmente al calor. Olvídate de los guisos de legumbres de tres horas o los platos de cuchara potentes. El menú estival de Cocina abierta se vuelca en platos fríos, rápidos y para disfrutar al aire libre.
Para cubrir la emisión diaria sin saturar al equipo, la productora (Bainet) suele intercalar las secciones nuevas de Joseba con reposiciones de los mejores momentos de la temporada de Karlos. Se reemiten aquellas recetas de Karlos que tuvieron más éxito o que encajan perfectamente con la estética y los ingredientes del verano. Aunque Karlos no esté físicamente contando sus míticos chistes, el espíritu del programa se mantiene gracias a los colaboradores habituales que siguen apareciendo en las secciones veraniegas: Eva Arguiñano con la repostería de toda la vida y Ainhoa Sánchez aportando la información nutricional de los platos frescos. Así, en verano, Cocina abierta se convierte en un formato más dinámico, fresco y fácil de digerir, liderado por el desparpajo de Joseba y diseñado para que los espectadores sigan cocinando rico, pero sin pasar calor.
