The Objective
Internacional

La Casa Blanca negocia en secreto el control militar y económico de Groenlandia

Washington exige tropas indefinidas y poder de veto sobre las inversiones de China y Rusia, según ‘The New York Times’

La Casa Blanca negocia en secreto el control militar y económico de Groenlandia

Manifestantes sostienen pancartas en una protesta en Londres contra la intención de Trump de hacerse con Groenlandia. | Zuma Press

Las negociaciones comenzaron hace cuatro meses en Washington tras las amenazas de Donald Trump de tomar Groenlandia por motivos de «seguridad nacional», una crisis diplomática que llegó a tensar la relación dentro de la OTAN. Aunque el conflicto con Irán terminó desplazando el tema de la agenda internacional, dirigentes groenlandeses temen ahora que el presidente estadounidense vuelva a centrar su atención sobre la isla si disminuye la presión en Oriente Próximo.

Algunos políticos groenlandeses observan con preocupación fechas simbólicas como el 14 de junio, cumpleaños de Trump, o el 4 de julio, Día de la Independencia estadounidense. «Si quiere hacer Estados Unidos grande otra vez, podría utilizar días como esos», advirtió la exministra de Exteriores Vivian Motzfeldt, según el diario estadounidense.

Washington quiere una «cláusula permanente»

De acuerdo con la investigación publicada, uno de los principales objetivos de Washington es modificar el acuerdo militar firmado con Dinamarca en 1951 para garantizar la presencia indefinida de tropas estadounidenses en Groenlandia, incluso si la isla logra independizarse en el futuro. Funcionarios groenlandeses consideran que las exigencias norteamericanas representan una amenaza directa a su soberanía. «Si los estadounidenses consiguen todo lo que quieren, nunca habrá una independencia real», afirmó Justus Hansen, miembro del Parlamento groenlandés.

Las demandas estadounidenses van además mucho más allá del ámbito militar. La Administración Trump quiere capacidad efectiva para bloquear inversiones estratégicas de países como China o Rusia en infraestructuras, minería y recursos naturales del territorio ártico. Groenlandia posee importantes reservas de petróleo, uranio, tierras raras y minerales críticos, muchos todavía ocultos bajo el hielo.

En paralelo a las negociaciones, el Pentágono ya trabaja en planes de expansión militar en la región. Según han informado, un oficial de los Marines visitó recientemente Narsarsuaq, en el sur de Groenlandia, para inspeccionar un antiguo aeropuerto militar de la Segunda Guerra Mundial, el puerto y posibles zonas para alojar tropas estadounidenses. El jefe del Comando Norte de Estados Unidos, el general Gregory Guillot, explicó además que Groenlandia formaría parte de una red estratégica de radares y bases militares conectadas con Alaska y Canadá para reforzar el control del Ártico ante el avance geopolítico de Rusia y China. Washington también busca instalar un puerto de aguas profundas y una base permanente para operaciones especiales.

Temor a perder la soberanía

Aunque gran parte de la población groenlandesa apoya reforzar la cooperación militar con Estados Unidos, muchos dirigentes locales consideran que la Casa Blanca está aprovechando la debilidad política y económica de la isla para imponer condiciones que hipotecarían su futuro. «Nada de esto es justo», afirmó Pipaluk Lynge, presidenta de la comisión de Exteriores del Parlamento groenlandés. «La mejor situación sería simplemente no ser invadidos ni controlados».

Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa, lleva décadas ampliando progresivamente sus competencias y buena parte de sus 57.000 habitantes aspira a una independencia futura. Sin embargo, la isla depende todavía de Dinamarca en asuntos estratégicos y carece de capacidad propia para controlar inversiones internacionales vinculadas a Moscú o Pekín. El actual primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, insistió en que la decisión sobre la independencia y las relaciones con Dinamarca «debe tomarse internamente» y no bajo presión estadounidense. «Nos gustaría que todo esto terminara porque es una situación muy inquietante», afirmó.

Publicidad