Maniobras en RTVE y los sindicatos para desprestigiar a Canal Sur y liderar en Andalucía
Una «huelga política» y la batalla del debate electoral, últimos movimientos para tratar de ganar el relato

Fundido a negro en Canal Sur durante la huelga en la semana de campaña electoral.
Radio Televisión Española (RTVE) se ha propuesto ganar peso e influencia en Andalucía. José Pablo López, presidente de RTVE, ha impulsado en los últimos meses una estrategia centrada en la producción propia y el refuerzo de los centros territoriales, especialmente en un contexto de aproximación a citas electorales —entre ellas las propias elecciones andaluzas—.
En su camino, RTVE se ha encontrado con un escollo en forma también de televisión pública. La autonómica Canal Sur (RTVA) lidera las audiencias en la comunidad andaluza. El pasado mes de abril, Canal Sur alcanzó el 10,7% de cuota de pantalla en la comunidad autónoma, muy por delante de TVE, al tiempo que se convertía en la cadena autonómica que más crece en share.
Para salvar este escollo, se han detectado numerosas maniobras que van más allá de la sana competencia y rozan el juego sucio. El ejemplo más reciente lo hemos vivido esta misma semana con la celebración del debate electoral entre los candidatos a presidir la Junta de Andalucía. La emisión de la confrontación preelectoral ha sido el último campo de batalla entre las dos cadenas públicas.
Bulos contra Canal Sur: «No van a emitir el debate»
Días antes de la celebración del debate electoral, empezó a extenderse el mensaje de que Canal Sur no iba a ceder la señal a RTVE. Trabajadores y representantes sindicales repartieron entre los periodistas esta información que se demostró errónea. Un mensaje promovido desde el entorno sindical al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE señalaba que «Canal Sur niega a RTVE la emisión en directo del debate electoral del próximo lunes». El mensaje señalaba que el objetivo era proteger a Moreno Bonilla tras su intervención en el anterior debate emitido en La 1 de TVE.
Un mensaje falso, ya que en el propio plan de cobertura aprobado por la Junta Electoral se recogía que Canal Sur facilitaría la señal a todos los operadores públicos y privados que lo solicitasen. Y eso hizo RTVA. Pese a todo, tras saberse que la señal iba a ser cedida, varios representantes sindicales intentaron colar la emisión del debate en RTVE como un gol a la corporación autonómica. Lo cierto es que fue Canal Sur quien cedió esta emisión a la televisión nacional, tal como estaba acordado.
Una vez tumbado este bulo, con la emisión del debate electoral tanto en Canal Sur como en TVE —a través de la desconexión en Andalucía y del Canal 24h—, la consigna cambió. De sembrar dudas sobre la emisión del debate pasaron a intentar apropiarse de la emisión y felicitarse por ella.
Una «huelga política»
El final de la campaña para las elecciones andaluzas ha estado marcado en Canal Sur por la huelga que los sindicatos organizaron durante la semana del llamado «debate decisivo». Los trabajadores convocaron tres jornadas de paro parcial, coincidiendo el primero de ellos con la jornada de celebración del debate.
La dirección de RTVA advirtió de que esta huelga podría poner en peligro, entre otros programas electorales, «la celebración con normalidad democrática del debate entre los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía […], con lo que se hurtaría a los andaluces conocer de primera mano las propuestas de los líderes de estos cinco partidos». Este mensaje de la dirección volvió a servir a los sindicatos de Canal Sur para relanzar el bulo de la cancelación del programa. Muchos periodistas publicaron entonces que la cancelación «beneficiaría al único candidato que no necesita este debate», en alusión a Moreno Bonilla. Finalmente, no fue así.
Dos horas antes de la emisión del programa especial con el cara a cara de los candidatos andaluces, la emisión de Canal Sur se fue a negro. No obstante, el «debate decisivo», que partía de un cero técnico de share por la huelga, consiguió ser la emisión más vista de la cadena, superando a la emisión del cara a cara en RTVE.

Una huelga polémica de la que, tal y como ha informado THE OBJECTIVE, se desmarcó a principios de semana el sindicato UGT por considerarla «ilegal» al incluir entre sus pretensiones la consolidación de decenas de puestos de trabajo sin pasar por el preceptivo examen de oposición. Fuentes internas de la cadena hablan directamente de «huelga política», recordando que es la segunda convocatoria de huelga en pleno proceso electoral desde que gobierna Juanma Moreno y la quinta en fechas clave como la lotería de Navidad, los Carnavales, el 28-F (Día de Andalucía) o las elecciones. Desde febrero de 2020, se han producido más de una veintena de protestas con temática variopinta que abarca desde movilizaciones por la guerra de Gaza hasta el cambio climático.
El interés de RTVE en Andalucía
Fuentes del sector audiovisual señalan que detrás de determinadas maniobras contra Canal Sur aparecen figuras relevantes de la corporación RTVE. En las últimas semanas, coincidiendo con la campaña electoral, TVE ha comenzado a emitir informativos regionales en Andalucía; han reconvertido el centro territorial de Andalucía en un centro de producción propia (como informó THE OBJECTIVE, en una maniobra que provocó una denuncia sindical) y han realizado fichajes en Canal Sur para su programación, siendo el más reciente el del humorista Manu Sánchez.
Las fuentes consultadas apuntan a una intención por parte de RTVE de competir en audiencia con Canal Sur. TVE mantiene buenos datos de cuota de pantalla a nivel nacional, pero está por detrás de la autonómica en Andalucía. Detrás de todo, aparece el interés político por extender el mensaje progubernamental de TVE en la comunidad autónoma, con el punto de mira puesto en las próximas elecciones generales.
La fijación de RTVE con Canal Sur ha quedado patente especialmente en los últimos días con críticas directas desde la dirección del ente público al canal autonómico. Roberto Lakidain, director de Desarrollo Corporativo y Servicio Público de RTVE, se ha mostrado especialmente inquisitivo con las emisiones de la cadena andaluza, celebrando las emisiones a negro de Canal Sur y criticando la cobertura del debate electoral.
No es el único. El propio presidente de RTVE, José Pablo López, ponía en la diana a Canal Sur en su última comparecencia parlamentaria en el Senado. Preguntado por la neutralidad exigible a Televisión Española, López disparaba contra la gestión de la cadena autonómica por el fichaje de un periodista procedente del entorno de Moreno Bonilla.
El mismo modus operandi ha demostrado el Partido Socialista, que esta misma semana denunciaba ante la Junta Electoral la presencia de tertulianos «no afines» durante la emisión del programa especial del debate. En Canal Sur no creen que todos estos ataques sean descoordinados ni fruto de la casualidad.
