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Roda de Isábena, el pueblo de 48 habitantes que alberga una catedral

Este edificio de Roda de Isábena (Huesca) es un monumento histórico-artístico Nacional desde 1904

Roda de Isábena, el pueblo de 48 habitantes que alberga una catedral

Catedral románica de San Vicente, en Roda de Isábena (Huesca).. | romanicoaragones.com

Charlé hace unos pocos días con un familiar que vive en Formigal, un pequeño pero acogedor pueblo de Huesca que es principalmente famoso por sus magníficas estaciones de esquí. Fiel amante de este deporte, y de la montaña en general, sus ganas de conocer nuevos lugares y de hacer turismo por diferentes puntos del Pirineo no cesan, y así descubrió la localidad de Roda de Isábena, también situada en Huesca.

Poco importó el trayecto que tuvo que realizar en coche para conocerlo (unas dos horas), dado que me aseguró que le valió la pena. Allí descubrió, para su sorpresa una joya histórica que entra, sin ninguna duda para él, en su ‘top tres’ de hallazgos culturales de todo Aragón. Él me habló de la pequeña pero fascinante Catedral de Roda de Isábena, que es considerada todo un Monumento Histórico-Artístico Nacional desde el año 1904.

La localidad de Roda de Isábena, que tiene 48 habitantes censado y está situada en la comarca de Ribagorza (Huesca), es el pueblo más pequeño de España que cuenta con una iglesia-catedral. THE OBJECTIVE ha podido hablar con su Ayuntamiento, quien ha podido aportar una visión más cercana sobre esta fascinante historia que se remonta hasta tiempos muy lejanos; así como la publicada en diferentes webs del Gobierno de Aragón.

Su ubicación, comprendida entre la sierra de Serraduy y el Morrón de Güell, así como su historia, la convierten en el centro cultural y poblacional del Condado de Ribagorza. Su glorioso pasado medieval todavía se palpa entre el caserío dispuesto en torno a un recinto amurallado y la excatedral de San Vicente.

Se trata de un edificio de notables proporciones que está compuesto por una planta basilical de triple nave. Durante toda su historia ha tenido que soportar numerosas reformas y transformaciones en función de los cambiantes gustos de cada época, así como de los diferentes conflictos existentes, como por ejemplo la Guerra Civil e incluso encuentros bélicos muy anteriores.

Su origen data de la época romana. Toda su formación defensiva refleja un recinto amurallado perteneciente a aquellos años. Se tiene constancia documental de esta población desde su nombramiento como sede episcopal entre los años 956 y 1149.

Los territorios donde se asienta pertenecían a la diócesis de Urgel a finales del siglo IX. Es en el siglo X cuando Ramón II de Ribagorza solicita el condado y su independencia religiosa. Entonces Roda de Isábena se convierte en nueva sede episcopal y se promueve la construcción de un gran templo bajo la advocación de San Vicente, consagrado el 1 de diciembre del año 956. Odesindo, hijo de los condes de la Ribagorza fue nombrado obispo, después sucedido por Aimerico.

Esta catedral es toda una oda a la resistencia del paso de los años y de las guerras, y hoy en día, en su interior se pueden respirar diferentes aromas de las distintas épocas por las que ha pasado el territorio que conocemos como España. La nueva catedral de San Vicente todavía conserva su monumentalidad y el esplendor del primer románico. Presenta elementos admirables como el claustro y pinturas románicas murales. Fue rehabilitada en el siglo XII por el obispo San Ramón cuyo sarcófago reposa en una de sus criptas, considerada como una de las obras funerarias románicas mejor conservadas de Aragón.

En su interior descansan los restos del patrón de Zaragoza, San Valero y de siete obispos. Alberga importantes bienes muebles entre los que destacan un órgano del siglo XVII y la silla de San Ramón, que hoy se expone después de su recuperación tras ser robada en 1979 por el famoso ladrón Eric el Belga. Relicarios, tablas, vírgenes, tapices y una interesante colección de indumentaria que formaban parte de la colección del Museo Catedralicio, como también las mitras de San Valero y San Ramón. Completa el conjunto la Hospedería situada en el lado este del claustro.

Para la defensa de la sede y su catedral se construyen además dos torres defensivas, un nuevo castillo y la muralla. A pesar de ello, Roda es ocupada por Abd el Malik hijo de Almanzor en el año 1006, que arrasa con los edificios cristianos y sobre todo su catedral, cuya reconstrucción no se terminará hasta el siglo XIII. Cuatro años después, el conde Guillermo Isárnez arrebató la población a los musulmanes, que siendo de nuevo reconquistada en el año 1149 por Guillermo Pérez. En ese momento, la  sede episcopal se trasladó a Lérida, con lo que el esplendor de Roda se fue apagando progresivamente.

Sin embargo, todavía se pueden contemplar restos de su pasado medieval como la muralla o la base circular de la llamada Torre Gorda levantada en el siglo XI, así como un puente románico de un solo ojo y el propio trazado de sus calles repletas de caserones, torres y miradores. Otro interesante monumento es el palacio del Prior, edificado en el siglo XVI sobre la antigua abadía. Actualmente, es una residencia privada que aún presenta las ventanas y el matacán de la torre originales.

La desamortización del siglo XIX y los expolios sufridos durante la Guerra Civil hicieron desaparecer mucho del patrimonio histórico de este conjunto urbano, cuya catedral fue declarada monumento histórico-artístico en 1904 y que en la actualidad es un conjunto histórico considerado Bien de Interés Cultural, desde el año 1988.

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