Ni Hollywood ni Werner Herzog: tres películas españolas, Los Javis, Almodóvar y Sorogoyen marcan el mayor hito nacional en el Festival de Cannes
Esta 79ª edición es la primera en la que tres películas españolas se dan cita en la sección oficial a concurso del certamen

Preparación de la alfombra roja para la apertura del Festival de Cannes. | Clemens Bilan (EFE)
Desde este martes hasta el próximo 23 de mayo, Francia se convierte en el epicentro del cine con la celebración de la 79ª edición del Festival de Cannes, en la que es notable la ausencia de grandes estudios estadounidenses, pero que también ha supuesto un hito para el cine español: por primera vez, tres cintas españolas competirán por la Palma de Oro.
Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi son también la oportunidad de sus directores para ganar por primera vez el máximo premio del certamen galo. Hay que remontarse hasta 1954 para ver una concurrencia similar de películas españolas en la sección oficial, en ese caso –según Industrias del cine— fueron cuatro: Aventuras del barbero de Sevilla, de Ladislao Vajda; Todo es posible en Granada, de Carlos Blanco y José Luis Sáenz de Heredia, Cómicos, de Juan Antonio Bardem; y Sangre y luces, de Georges Rouquier y Ricardo Muñoz Suay.
No obstante, la Palma de Oro no se concedió por primera vez hasta 1955, por lo que nunca antes habían competido tantas películas españolas por este galardón. El año pasado optaron a él dos metrajes españoles: Sirat, de Oliver Laxe, y Romería, de Carla Simón; aunque lo terminó ganando Un simple accidente, del iraní Jafar Panahi. Hasta el momento, la única cinta española que ha ganado el máximo galardón del certamen galo es Viridiana, de Luis Buñuel, en 1961.
Hollywood no viaja a Francia
Las preguntas políticas sobre Gaza o la guera en Irán o el miedo a recibir críticas negativas que luego se traduzcan en una mala recaudación en cines son algunos de los argumentos que más han resonado como justificación a la ausencia de grandes estudios estadounidenses en Cannes este año, algo que no ocurría desde 2017.
Pero esto no es exclusivo del festival francés; en la Berlinale, celebrada en febrero, también fue notable la ausencia de producciones de estudio. En ese caso, su directora, Tricia Tuttle, sugirió que los majors –nombre que reciben los grandes estudios de Hollywood– son cada vez más cautos a la hora de estrenar sus grandes producciones en festivales, temiendo que una recepción negativa pueda perjudicar sus perspectivas de taquilla meses antes del estreno oficial.
Sin embargo, la falta de grandes estudios no implica que Estados Unidos se quede sin representación en La Croisette. Una de las más esperadas es Paper tigers, de James Gray, cony Scarlett Johansson, Adam Driver y Mike Teller. Una cinta sobre mafiosos que distribuye Neon y que compite en la sección oficial.
También ha aterrizado en Francia The man I love, una película indie con Rami Malek y Rebecca Hall. Además, John Travolta estrena su debut como director, Propeller One-Way Night Coach, en Cannes Premiere, y se proyectará una copia de A todo gas, que ha sido restaurada por su 25 aniversario.
Werner Herzog y su polémica ausencia en Cannes
Werner Herzog quería competir por la Palma de Oro con su película Bucking fastard, basada en la historia real de dos hermanas gemelas que actúan como si fueran una sola persona. Sin embargo, el festival sólo le invitó a exhibirla fuera de concurso, a lo que Herzog se negó. Tras esto, la semana pasada saltó la noticia de que el veterano director no iba a acudir a Cannes.
Reforzar el cine europeo
Los festivales también son escenario de reivindicaciones: algunos de los cineastas seleccionados han firmado una carta, a la que ha tenido acceso Europa Press, para pedir a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y a los Estados miembros de la UE que se garantice «la integridad del vital y valioso» programa MEDIA, así como que se refuercen sus recursos. Este, fundado en 1991, fue diseñado para apoyar a la industria cinematográfica y audiovisual europea.
Entre los firmantes están Rodrigo Sorogoyen, Paweł Pawlikowski, Stellan Skarsgård, Francis Ford Coppola, Oliver Laxe o Costa-Gavras, así como actrices como Juliette Binoche y Sandra Hüller, además de diferentes asociaciones del sector -como el colegio audiovisual de SGAE cuya vicepresidenta es Inés París-. También firman la carta Joachim Trier, Ruben Östlund, Vicky Krieps, Rebecca Zlotowski, Yorgos Lanthimos, Ilker Çatak, Michel Hazanavicius, Agnieszka Holland, Lukas Dhont, Nadav Lapid, Laura Wandel, Ariane Labed, Agnès Jaoui, Clémence Poésy, Arnaud Desplechin, Cedric Klapisch, Arthur Harari, Danis Tanovic y Margarethe Von Trotta.
«Nosotros, profesionales del cine y ciudadanos europeos -todos amantes del cine-, hacemos un llamamiento a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y a los Estados miembros para que garanticen el éxito y la integridad a largo plazo del vital y valioso programa MEDIA y refuercen sus recursos. No hay valores compartidos, ni democracia, ni poder de influencia europeo sin la creación artística», firman en la misiva.
Además, explican que para que el cine europeo «prospere» y se «expanda» internacionalmente, la Unión Europea debe revisar las normas que permiten esto y que el futuro de MEDIA en el nuevo programa AGORA EU es el siguiente paso: «Ha llegado el momento de escribir el próximo capítulo de la historia del cine europeo, con una ambición aún mayor, acorde con los desafíos que afrontamos. No debemos olvidar que el destino de la democracia y el del cine, ambos nacidos en Europa, están íntimamente ligados. Porque cada vez que se inaugura una sala de cine, la vida democrática se reafirma».
