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Plus Ultra utilizó a pilotos en prácticas en vuelos comerciales durante más de dos años

La compañía aérea recurrió a estos profesionales en formación para trayectos transoceánicos entre 2023 y 2025

Plus Ultra utilizó a pilotos en prácticas en vuelos comerciales durante más de dos años

Uno de los aviones de Plus Ultra. | Foto: EP

La compañía aérea Plus Ultra ha empleado -por lo menos durante más de dos años- a pilotos que aún estaban en fase de prácticas como si fueran pilotos titulares, una práctica «común y silenciada» dentro de la empresa que tanto la normativa europea -el reglamento 965/2012-, como la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) y el Colegio de Pilotos de Aviación Comercial (COPAC) consideran que es ilegal.

Cuando una aerolínea contrata a un nuevo piloto, este último no empieza a volar como uno más desde el primer día. Primero tiene que pasar por una fase final de formación llamada Lifus por sus siglas en inglés (Line Flying Under Supervision o volar en línea bajo supervisión). Durante esa fase, el piloto en prácticas vuela siempre acompañado por un instructor. No se le puede contar como un piloto titular a efectos legales, y mucho menos se le puede dejar al mando del avión sustituyendo a otro piloto.

Al menos entre febrero de 2023 y mediados de 2025, Plus Ultra utilizó «de forma habitual» a pilotos que aún estaban en fase Lifus como pilotos de relevo en vuelos de largo radio, señalan a THE OBJECTIVE fuentes próximas a la investigación que ha abierto la Guardia Civil contra la aerolínea hispano-venezolana por presuntos delitos contra la seguridad aérea.

En ese tipo de vuelos transoceánicos, por ejemplo, los que van a América, las tripulaciones se turnan durante el trayecto. Mientras dos pilotos están descansando, los otros dos pilotan. Plus Ultra ha aprovechado los descansos legales de la tripulación titular para colocar a los mandos del avión a pilotos en prácticas que «legalmente no podían estar ahí solos». Como consecuencia de ello, los aviones eran pilotados, con pasajeros a bordo, «por personas sin la cualificación legal para hacerlo», subrayan las citadas fuentes.

Vuelo Cartagena de Indias-Madrid de Plus Ultra en 2023 denunciado ante la Guardia Civil.

Los investigadores cuentan con varias pruebas de esta práctica supuestamente fraudulenta. En primer lugar, varios cuadrantes de tripulación en los que se identifican a los pilotos asignados como Lifus, en los que su presencia era «imprescindible» para completar el número mínimo legal de tripulación del vuelo. También se incluyen documentos de vuelos que demostrarían que Plus Ultra ha volado durante periodos en los que «el único personal cualificado estaba en su descanso obligatorio».

En la mayoría de los documentos analizados, la firma o autorización que aparece corresponde al responsable de operaciones de vuelo de la compañía. Su puesto lo convierte en el eslabón «central» de la cadena, a juicio de las citadas fuentes, ya que es «quien asigna tripulaciones, aprueba planes de vuelo y firma las comunicaciones internas». Por tanto, tanto a efectos «administrativos como penales», es una figura «de referencia obligada».

Tener a un piloto no cualificado al mando de un avión de pasajeros en largo radio supone, en la práctica, poner en peligro la vida de los pasajeros. Esta conducta puede constituir una infracción muy grave de la ley de Seguridad Aérea, un delito contra la seguridad del tráfico aéreo, según el artículo 385 del Código Penal, y en última instancia la asunción de responsabilidades civiles por parte de la compañía frente a pasajeros y tripulantes.

Las citadas fuentes subrayan a THE OBJECTIVE que el problema es «mayúsculo y de gravedad» en términos legales y de seguridad, ya que estos incumplimientos en materia de seguridad aérea suponen un «peligro» para la operación de las aeronaves. Todo ello, «de manera consciente y repetitiva» a lo largo de varios años por parte de la empresa que fue rescatada por el Gobierno en marzo de 2021 y, en concreto, por el responsable de operaciones de vuelo, quien aparece en varios de los cuadrantes entregados a los investigadores a los que ha tenido acceso este diario. «Se le han notificado dichos incumplimientos, ha reconocido el error y ha continuado con las mismas prácticas en el tiempo hasta el día de hoy», se advierte sobre el comportamiento de este responsable de Plus Ultra.

El fin de esta práctica interna es «el interés económico» ya que, gracias a ello, la compañía aérea se ahorra salarios y gastos asociados a cada vuelo, como hoteles y dietas. Los vuelos transoceánicos deben efectuarse con cuatro pilotos y no tres, como ha venido haciendo la empresa en los últimos años, según la información que aparece en la investigación. «Han autorizado a un copiloto sin experiencia ni en el avión, ni en la ruta y en fase de instrucción para sustituir al comandante instructor mientras duerme y atravesando el océano. Una barbaridad», argumentan las citadas fuentes.

Cuadrante de varios vuelos transoceánicos con solo tres pilotos -CPT, SFO y FO- cuando se exigen cuatro.

La Guardia Civil investiga a Plus Ultra por presuntos delitos de falsificación documental, violaciones de seguridad aérea y encubrimiento cometidos supuestamente en varios vuelos realizados entre 2022 y 2025, en los que se podría haber vulnerado la normativa en seguridad aérea. Los trayectos incluidos en la investigación son un Caracas-Madrid de enero de 2023 que aterrizó de emergencia en Tenerife, un Madrid-Malabo (antigua capital de Guinea Ecuatorial) de noviembre de 2023 y un Madrid-Bogotá de agosto de 2024, en los que hubo un considerable sobrepeso en el momento del aterrizaje que puso en peligro al pasaje y la tripulación. A raíz de ello, la empresa hispano-venezolana ordenó a varios de sus trabajadores que falsificasen u ocultasen parte de la documentación de los vuelos.

Órdenes del responsable de operaciones

Los investigadores han comprobado que ese mismo responsable de operaciones de la compañía instruyó al comandante de una aeronave en un vuelo Caracas-Madrid de enero de 2023 para que no anotara el aterrizaje en sobrepeso en el libro técnico, el documento oficial que recoge el estado del avión. La ocultación de ese dato implicó que el avión siguió volando en servicio comercial sin que el área de mantenimiento supiera que había que revisarlo con los protocolos reforzados que la normativa exige para ese tipo de aterrizajes, hacen hincapié las citadas fuentes.

THE OBJECTIVE ya desveló en 2021 la importancia de esta ruta comercial entre Madrid y Malabo para Plus Ultra. La aerolínea fue autorizada a operar vuelos entre España y su antigua colonia el 16 de agosto de ese año, coincidiendo con el viaje que José Luis Ábalos realizó a ese país africano acompañado por su asesor de confianza, Koldo García, y el empresario Ignacio Palomo a las pocas semanas de dejar de ser ministro. Además, la Guardia Civil cree que Ábalos usó Plus Ultra para blanquear dinero con arte africano, ya que el ginecólogo de la trama se valió del exministro para canalizar el pago de varios negocios.

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