Europa busca cómo protegerse: drones, OTAN y nuevas amenazas marcan Defensa Futura
El foro organizado por THE OBJECTIVE reunió a militares, expertos y empresas para analizar el futuro de la seguridad
Europa afronta uno de los momentos más complejos para su seguridad desde el final de la Guerra Fría. El conflicto en Ucrania, la tensión en Oriente Próximo, la inestabilidad en regiones como el Sahel y la expansión geopolítica de China han reabierto el debate sobre la capacidad del continente para garantizar su propia defensa en un escenario internacional cada vez más incierto. A ello se suma la irrupción de nuevas amenazas, desde los ciberataques y las campañas de desinformación hasta la incorporación de la inteligencia artificial y los sistemas autónomos en el ámbito militar.
Con este telón de fondo, THE OBJECTIVE celebró este miércoles una nueva edición de Defensa Futura en la Fundación Ortega-Marañón, una jornada que contó con el patrocinio de Indra y que reunió a responsables políticos, expertos militares y representantes de la industria para analizar los principales desafíos estratégicos que afrontan España y Europa. Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la autonomía estratégica europea, el futuro de la OTAN, el papel de la tecnología en los conflictos armados, la evolución de los drones y la necesidad de reforzar las capacidades industriales y militares del continente.
Durante la inauguración, la directora adjunta de este medio, Maite Rico, advirtió de que el panorama de la defensa y la seguridad global está cambiando «a una velocidad vertiginosa» y alertó sobre la necesidad de que Europa defina una posición propia ante un contexto marcado por la guerra, la competencia entre potencias y la transformación tecnológica del campo de batalla. «Hablaremos de autonomía estratégica y de los retos que enfrenta nuestro sector de defensa», señaló al inicio de una jornada centrada en el futuro de la seguridad europea.
Ucrania cambió la guerra con los drones
La guerra entre Ucrania y Rusia ha transformado radicalmente el papel de los drones en los conflictos modernos. Manuel Rodríguez Cerezo, director de Indra Group y Senior Advisor de la división Weapon and Ammunition, aseguró que el conflicto ha «redefinido completamente el escenario de batalla» y ha impulsado una revolución tecnológica en la que los sistemas no tripulados, la inteligencia artificial y la automatización adquieren cada vez más protagonismo. Según explicó, la proliferación de sensores y armas de precisión ha convertido amplias zonas del frente en una «zona de muerte» donde cualquier objetivo puede ser detectado y neutralizado en cuestión de minutos.
El directivo sostuvo que el futuro ya no pasa por drones individuales, sino por enjambres capaces de actuar de forma coordinada mediante inteligencia artificial. «La misión ya nunca más es de un solo aparato. La misión es de un colectivo planificado de manera global». Rodríguez vinculó esta evolución con la denominada «nube de combate», un entorno en el que drones aéreos, terrestres y navales comparten información y operan conjuntamente. También alertó sobre la creciente «gamificación de la guerra», al señalar que muchos pilotos de drones proceden del mundo de los videojuegos y de las competiciones civiles de vuelo FPV.

Europa, la OTAN y Marruecos
El teniente general (r) Rubén García Servert, que fue comandante del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas Sur de la OTAN en Torrejón, alertó de que Europa atraviesa una situación de vulnerabilidad estratégica debido a su dependencia militar de Estados Unidos y cuestionó la capacidad del continente para garantizar su propia seguridad sin el respaldo de Washington. Durante una conversación con el periodista José Manuel Calvo, el exmando de la OTAN aseguró que «los elementos esenciales de nuestra seguridad los paga el contribuyente norteamericano» y lamentó que los países europeos hayan delegado durante décadas esa responsabilidad. «La OTAN no se la cargan ni Rusia ni Estados Unidos; nos la cargamos nosotros», afirmó, al considerar que Europa no ha desarrollado las capacidades necesarias para asumir un papel más autónomo dentro de la alianza.
García Servert puso especial énfasis en el ámbito nuclear, en el que la dependencia europea es prácticamente total. «Toda la disuasión nuclear en Europa depende de Estados Unidos», sostuvo, advirtiendo de que ya no puede darse por garantizada una respuesta automática de Washington ante cualquier amenaza contra el continente. Ante este escenario, defendió abrir un debate sobre el futuro de la seguridad europea, incluyendo la posibilidad de replantear algunos de los marcos actuales. «A lo mejor nos tenemos que salir del Tratado de No Proliferación», llegó a plantear, al tiempo que reclamó avanzar hacia una estructura de defensa europea con mayores capacidades propias.

El militar también pidió no perder de vista las amenazas más próximas a España y aseguró que «tenemos enemigos que no necesariamente son Rusia, tenemos unos más cercanos». En este contexto, señaló a Marruecos como un actor que merece una atención especial por parte de los responsables políticos y recomendó observar con detenimiento determinados discursos y publicaciones procedentes del país vecino. «Se me ha puesto el pelo blanco leyendo la prensa marroquí», afirmó en tono de broma. Para García Servert, la mejor respuesta pasa por reforzar la capacidad de disuasión, aumentar la inversión en defensa y construir una estrategia creíble que permita a Europa proteger sus intereses sin depender exclusivamente de terceros.
La defensa única europea
El exministro de Defensa Julián García Vargas defendió la vigencia de la OTAN pese a las tensiones que atraviesa la alianza y advirtió de que Europa todavía no está preparada para asumir por sí sola su seguridad. «La OTAN aparentemente está en crisis, pero sigue teniendo un sentido enorme en la defensa de Europa y en la defensa de Occidente», afirmó durante una conversación con el periodista de THE OBJECTIVE Antonio Rodríguez. A su juicio, la próxima cumbre de la organización no supondrá una ruptura, aunque sí consolidará una reducción progresiva de la presencia militar estadounidense en Europa y reforzará el peso estratégico de países como Turquía. «Los europeos tenemos que hacernos cargo de nuestra defensa convencional», señaló, recordando que esta idea ya figura en la estrategia de seguridad de Estados Unidos.

García Vargas también se mostró muy crítico con las dificultades de Europa para avanzar en materia de defensa común. El exministro lamentó el bloqueo del proyecto del caza europeo de nueva generación y cargó contra Francia por su forma de entender la cooperación industrial. «Con los franceses siempre es imposible ir», aseguró, al considerar que París trata de imponer sistemáticamente su tecnología y sus intereses. Frente a ello, defendió reforzar la colaboración con Alemania y Suecia y reclamó cambios profundos en la toma de decisiones de la Unión Europea. «La regla de unanimidad hace imposible trabajar en cualquier campo, pero más en el campo militar», sostuvo, apostando por una Europa de la defensa basada en coaliciones de países dispuestos a avanzar conjuntamente.
Respecto al gasto militar, García Vargas consideró que el objetivo del 5% del PIB defendido por Donald Trump «es un capricho», aunque advirtió de que el actual compromiso del 2% tampoco será suficiente para afrontar los desafíos futuros. «Con el 2% tampoco hacemos nada», resumió. El exministro defendió que cualquier aumento presupuestario debe destinarse en primer lugar a mejorar las condiciones de la tropa y la marinería. «Hay que atraer a los mejores dándoles oportunidades profesionales y no teniéndolos en una situación de inseguridad, con unas retribuciones que son ridículas», afirmó. Además, abrió la puerta a recuperar algún tipo de servicio militar breve para generar una reserva preparada y reforzar la cultura de defensa entre los jóvenes. «Yo me conformaría con un mes de servicio obligatorio», concluyó.
Mañueco: «Hay que fortalecer la industria de defensa»
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, defendió el potencial de su comunidad para convertirse en un actor relevante dentro de la industria de la defensa y la seguridad, un sector respecto al que, aseguró, la región «no tiene ningún prejuicio». Durante su intervención en vídeo en Defensa Futura, Mañueco sostuvo que el actual contexto internacional obliga a «fortalecer la industria de defensa para evitar las amenazas que se ciernen sobre nuestro modo de vida y la misma esencia de nuestra democracia». En este sentido, reivindicó las ventajas competitivas de Castilla y León, como su «gran extensión territorial», su «ubicación estratégica» y una amplia red de polígonos industriales «abastecidos por energías limpias».

El dirigente autonómico destacó además la capacidad tecnológica y formativa de la región, que cuenta, según explicó, con «un gran número de centros tecnológicos y universidades públicas y centros de formación profesional», así como con «unos recursos humanos muy bien formados» gracias a un «potente sistema educativo» y a sus capacidades investigadoras. Mañueco recordó que hace un año la Junta constituyó la Mesa del Sector de Seguridad y Defensa de Castilla y León, integrada por 17 entidades y empresas vinculadas al sector, y que se han identificado «más de 200 empresas» relacionadas con la defensa y las tecnologías duales. A su juicio, además de las compañías especializadas, otros sectores con fuerte implantación en la comunidad, como la automoción, los bienes de equipo, la ciberseguridad y el aeroespacial, pueden «diversificar y participar en proyectos de defensa».
Mañueco reiteró el compromiso de su Gobierno con el desarrollo de esta industria y aseguró que la Junta estará «siempre al lado de todos los que quieran apostar por este sector». Como ejemplo, destacó la declaración como proyecto industrial prioritario del plan estratégico de crecimiento de Indra en Castilla y León, una iniciativa que, afirmó, contribuirá a la captación de talento e inversiones en los ámbitos de la defensa y la seguridad. «Hemos hecho bien los deberes y no partimos de cero. Somos una comunidad industrializada y con las puertas abiertas de par en par para avanzar en campos como la defensa y la seguridad».
«Europa no es un actor geopolítico a la altura que debería tener»
En la clausura del acto, José Pardo de Santayana y Gómez de Olea advirtió de que Europa atraviesa un «momento de inflexión histórica» en el que se están definiendo las tendencias que marcarán el futuro del continente. Durante su intervención, el coronel (r) del Ejército de Tierra y vicepresidente del Real Instituto Universitario de Estudios Europeos (CEU) lamentó la escasa influencia geopolítica de Europa pese a su peso económico y demográfico. «¿Es Europa un actor geopolítico a la altura de su peso político, poblacional y económico? No lo es», afirmó. A su juicio, la respuesta europea a los desafíos actuales exige «repensar nuestro papel» y partir de una premisa básica: «Tenemos que empezar por reconocer la realidad tal como es para cambiarla».

El coronel alertó además de la debilidad política que atraviesan algunos de los principales países europeos. «Francia está en una crisis política muy profunda, Gran Bretaña está en una crisis política muy profunda y Alemania tiene sus dificultades», señaló, antes de advertir de que incluso «se está perdiendo la fe en Europa». En este contexto, sostuvo que la guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto las limitaciones estratégicas del continente, que todavía depende de Estados Unidos para gestionar conflictos de gran magnitud, llegando a añadir que «Europa no está preparada por sí misma para abordar los retos de acabar la guerra o alcanzar una situación estable de seguridad». Pardo de Santayana también mostró su preocupación por el debilitamiento de la influencia internacional de Washington y por el creciente riesgo de una escalada nuclear, especialmente debido al importante arsenal táctico ruso. «Ya se está hablando de la posibilidad alta de una escalada nuclear. Y esto es gravísimo», alertó.
Más allá de los desafíos inmediatos, el coronel situó la cuestión demográfica como uno de los principales riesgos estratégicos a largo plazo para el continente. «Los europeos no tenemos hijos. Y si no tenemos hijos, no tenemos futuro». Como explicó, el envejecimiento de la población reducirá progresivamente el peso económico y geopolítico de Europa y dificultará su competitividad global. Por ello, defendió la necesidad de abrir un debate profundo sobre el futuro del continente y adoptar decisiones que permitan garantizar la estabilidad de las próximas generaciones. «Estamos obligados a pensar en las generaciones futuras y a legarles una Europa en paz».
Álvaro Nieto: «La libertad no es gratis»
El director de THE OBJECTIVE, Álvaro Nieto, cerró la jornada Defensa Futura reivindicando la necesidad de mantener el debate sobre la seguridad y la defensa en un momento que, a su juicio, está marcado por la polarización política y los escándalos de corrupción. «Una de las más terribles consecuencias» de la situación actual es que «nos desorienta» y «nos desenfoca de lo verdaderamente importante», afirmó. En este sentido, lamentó que el debate público esté centrado en asuntos relacionados con «corrupción, prostitutas, comisiones ilegales o fajos de billetes», mientras España permanece «completamente ausente» de discusiones estratégicas como las abordadas durante el encuentro.
Nieto defendió que, más allá de informar sobre los casos de corrupción que afectan a la actualidad política, el periódico tiene la responsabilidad de impulsar conversaciones sobre cuestiones de fondo que condicionarán el futuro del país. «Tenemos que seguir con lo importante», aseguró, al tiempo que definió la defensa como uno de los grandes retos pendientes de España. El director de THE OBJECTIVE criticó además la falta de unos Presupuestos Generales del Estado durante los últimos cuatro años, una situación que, según señaló, dificulta las inversiones necesarias en ámbitos estratégicos. «No vamos a cejar en nuestro empeño», advirtió, garantizando la continuidad de iniciativas como Defensa Futura.

Durante su intervención, Nieto subrayó que la seguridad y la libertad requieren planificación y recursos. «La libertad no es gratis», afirmó, recordando una de las ideas repetidas a lo largo de la jornada: «La mejor defensa es armarse para disuadir a aquellos que tengan tentaciones de acabar con nuestro bienestar». Con ese mensaje, agradeció la participación de ponentes y asistentes y emplazó a los asistentes a una nueva edición del foro el próximo año.
