
Un debate a cuatro de tres contra uno
Pese a los intentos por modernizar y dinamizar el debate, ha sido inevitable que por momentos se haya convertido en una sucesión de monólogos. Los bloques más broncos han sido los dedicados a la economía y a la corrupción. En ese punto, los ataques se han dirigido principalmente contra Rajoy, pero no han faltado las alusiones de Sánchez a Monedero, algo que ha acabado removiendo al propio Iglesias. Todos los candidatos han presumido de voluntad para que no se vuelvan a repetir nuevas elecciones, pero teniendo en cuenta los ataques, Sánchez y Rivera seguirán sin permitir un Gobierno con Rajoy al frente, y el socialista no simpatiza con Iglesias, por lo que un Gobierno ‘progresista’ no suma los apoyos suficientes. Rajoy ha dicho que Gobernar no es “fácil”. Pero si todo sigue igual será imposible.








































