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La ruptura de Bárbara Lennie y Diego Postigo, en cifras: una casa en Madrid y una hija en común

La actriz y el director llevaban varios meses haciendo vidas separadas, pese a parecer una pareja sólida y estable

La ruptura de Bárbara Lennie y Diego Postigo, en cifras: una casa en Madrid y una hija en común

Bárbara Lennie y Diego Postigo | Gtres

La actriz Bárbara Lennie y el director audiovisual y músico Diego Postigo han roto. La pareja, que llevaba junta aproximadamente diez años —desde 2016—, ha decidido tomar caminos separados, según adelantó la revista LOC. Por el momento, ninguno de los dos ha realizado declaraciones públicas al respecto, algo que encaja a la perfección con la filosofía de vida que ambos han mantenido a lo largo de toda su relación: la máxima discreción posible.

Según las informaciones disponibles, la ruptura se habría producido de forma serena, sin enfrentamientos ni reproches, y habría llegado de manera progresiva y natural. De hecho, diversas fuentes señalan que ambos habrían estado haciendo vidas por separado durante varios meses antes de que la noticia trascendiera. El bienestar de su hija en común, Roma, de tres años, es ahora la prioridad absoluta para los dos.

La pareja siempre evitó convertir su vida privada en un escaparate mediático. Raramente aparecían juntos en alfombras rojas, apenas compartían contenido en redes sociales sobre su vida personal y nunca ofrecieron entrevistas conjuntas hablando de su relación. Precisamente por eso, la noticia ha sorprendido a quienes les seguían: parecían una pareja sólida y estable.

Barbara Lennie y Diego Postigo. Gtres

Cómo comenzó todo: un flechazo en 2016

La historia de amor entre Bárbara Lennie y Diego Postigo arrancó a finales de 2016. Fue el hermano de Diego, el reconocido fotógrafo de moda Gorka Postigo, quien los puso en contacto. Desde el primer momento, la actriz reconoció en alguna de las escasas ocasiones en que habló de su vida sentimental que entre ellos se produjo lo que ella misma calificó como algo «cósmico». En sus propias palabras, llegó a describir el inicio de la relación con estas palabras: «Nos enamoramos mucho». La propia intérprete reconocía que eran una pareja «poco convencional», y que el camino juntos había requerido un gran esfuerzo de entendimiento mutuo, dado el complejo contexto personal que envolvió sus primeros años como pareja.

Bárbara Lennie apareció en la vida de Diego Postigo en un momento especialmente delicado para él. Por aquel entonces, el músico y realizador estaba atravesando el duelo por la enfermedad y el posterior fallecimiento de Bimba Bosé, la modelo, cantante y artista con quien había estado en pareja y con quien tenía dos hijas: Dora y June. Bimba Bosé falleció en 2017 a causa de un cáncer, y fue precisamente en ese periodo cuando Lennie asumió un papel de apoyo fundamental para Diego y sus hijas.

Una familia ensamblada con mucho cuidado

Desde el inicio de su relación, Bárbara Lennie se mudó a vivir con Diego y sus hijas, lo que marcó el comienzo de una convivencia que fue madurando con el paso del tiempo. La actriz llegó a referirse públicamente a su vínculo con las niñas en términos muy cálidos: «Mi relación con ellas es magnífica», declaró en una entrevista con la revista ¡Hola!, antes incluso del nacimiento de su hija en común.

En 2022, la llegada de Roma, su hija en común, consolidó aún más el proyecto de vida compartido. La pequeña, que actualmente tiene tres años, siempre fue protegida con celo de cualquier exposición pública. La familia vivía en Madrid, en el barrio de El Retiro, y quienes los conocían describían una convivencia tranquila, intelectual y creativa, rodeada de amistades del ámbito cultural madrileño.

Los motivos: agendas incompatibles y desgaste profesional

Aunque no existen declaraciones oficiales que expliquen las razones de la ruptura, diversas fuentes apuntan a que el principal factor habría sido el desgaste generado por las exigentes agendas profesionales de ambos. Bárbara Lennie vive actualmente uno de los momentos más intensos y reconocidos de su carrera internacional, compaginando rodajes, proyectos de cine y compromisos teatrales de manera continua. Diego Postigo, por su parte, mantiene igualmente una actividad profesional muy intensa en el mundo audiovisual y musical.

Nadie en el entorno de la pareja ha mencionado la presencia de terceras personas ni conflictos de ningún tipo. Todo apunta, según los medios que han informado sobre la ruptura, a que se trata de una separación motivada por el distanciamiento natural que generaron sus respectivos estilos de vida y compromisos laborales. Un proceso gradual que habría desembocado en la decisión conjunta de poner fin a la relación.

Dos carreras de referencia en la cultura española

Bárbara Lennie, nacida en Madrid en 1984 y criada en Argentina, es considerada una de las actrices más destacadas del cine español contemporáneo. Ganadora del premio Goya por su trabajo en Magical girl, también ha dejado actuaciones memorables en películas como Petra, El reino, La enfermedad del domingo o Los renglones torcidos de Dios. Directores como Rodrigo Sorogoyen, Jaime Rosales u Oriol Paulo han contado con ella en sus proyectos, convirtiéndola en una de las actrices más buscadas del cine de autor en español.

Diego Postigo, de 51 años, pertenece a una familia con profundas raíces en el mundo artístico. Director audiovisual, músico y realizador, ha desarrollado su carrera entre el cine, la moda y la publicidad. Además de sus facetas como creador, también ha trabajado como productor en diferentes proyectos del ámbito audiovisual. Ambos incluso compartieron colaboraciones profesionales durante su relación, participando en producciones teatrales y audiovisuales conjuntas.

El futuro: prioridad absoluta, Roma

Con la separación ya confirmada por distintos medios, aunque sin declaraciones directas de ninguno de los implicados, tanto Bárbara Lennie como Diego Postigo centran ahora todos sus esfuerzos en garantizar el bienestar de su hija Roma. La pequeña, que en todo momento fue protegida de los focos mediáticos, seguirá siendo la prioridad de ambos más allá del fin de su historia en común.

Así concluye una de las historias de amor más discretas y singulares del panorama cultural español reciente. Una relación nacida en circunstancias extraordinarias, construida con paciencia y lejos de los focos, y que ahora llega a su fin de la misma manera en que transcurrió: sin estridencias, sin escándalos y con el máximo respeto entre sus protagonistas.

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