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El bajo con solera de Candela Serrat y Daniel Muriel en un barrio residencial de Madrid: un patio muy versátil y mucha luz

La actriz se casó con su pareja en 2019 y reside en la capital junto a sus dos hijos; Mérida y Dani

El bajo con solera de Candela Serrat y Daniel Muriel en un barrio residencial de Madrid: un patio muy versátil y mucha luz

Candela Serrat junto a Dani Muriel. | Gtres

Candela Serrat es uno de los rostros más conocidos de la televisión. La actriz comenzó a trabajar en la pequeña pantalla cuando era muy joven y es que en su casa siempre supo muy bien lo que era dedicarse al mundo artístico. Entre bambalinas, Candela conoció a la que hoy es su pareja; Daniel Muriel, con quien tiene dos hijos —Mérida y Dani— y con quien reside en Madrid, en un barrio residencial, donde cuentan con un bonito bajo que tiene un gran patio. Algo que fue clave durante su encierro por la pandemia.

Sin duda alguna, su casa es un fiel reflejo de las personas que allí viven; un hogar moderno, práctico y lleno de referencias culturales. Aunque ambos tienen un vínculo muy fuerte con Barcelona y Menorca —donde se casaron—, su residencia habitual está en Madrid, donde desarrollan su carrera profesional. La casa, sin duda alguna, huye del minimalismo frío y han apostado por una decoración cálida que mezcla muebles funcionales con piezas de diseño.

El bajo de Candela Serrat en un barrio residencial de Madrid

Serrat junto a Candela. | Gtres

El salón es el corazón de la casa. Predominan los tonos neutros —en blanco y gris— en las paredes y el sofá, lo que les permite jugar con el color en los accesorios. Una de las señas de identidad de su hogar es una gran pared decorada con una composición de láminas y carteles de cine y teatro. Son versiones reducidas de carteles originales enmarcadas en diferentes colores, lo que le da un aire muy bohemio y creativo. Desde que nació su hija Mérida en 2020 —y la llegada de su segundo hijo en 2024—, la casa ha evolucionado para ser apta para niños sin perder el estilo.

En la casa utilizan textiles con patrones geométricos que, además de decorar, delimitan los espacios de juego y aportan calidez al suelo. La zona social está conectada, permitiendo que la luz fluya y que haya espacio suficiente para la vida familiar activa. Como no podía ser de otra forma siendo hija de quien es, la casa está llena de estanterías repletas de libros. No son solo objetos de decoración; se nota que es una casa vivida donde la lectura y la música ocupan un lugar central. Tienen rincones de lectura muy acogedores, con lámparas de diseño que crean una atmósfera íntima.

La vivienda cuenta con una terraza o zona exterior que cuidan con esmero. Durante el confinamiento y en los meses de buen tiempo en Madrid, este espacio se convirtió en su pequeño pulmón verde, lleno de plantas y muebles de madera, donde suelen compartir momentos de relax que a veces muestran en sus redes sociales. Aunque su día a día es en Madrid, Candela siempre ha dicho que su «hogar espiritual» es la casa familiar en Menorca —en la zona de S’Altra Banda en Mahón—. Su casa de Madrid intenta replicar un poco esa luz mediterránea mediante el uso del blanco y los materiales naturales, para mantener siempre un pie en la isla incluso estando en el centro de la península.

Mucha luz, un patio muy amplio y con mucho significado

Como decíamos, una de las zonas más especiales el patio de la casa. No es un patio minimalista o despejado; es un espacio lleno de vida vegetal. Candela es una gran amante de las plantas y ha convertido este espacio en un oasis verde. Tienen una gran variedad de macetas de diferentes tamaños y materiales —con barro, cerámica vidriada y fibras naturales—. Utilizan plantas trepadoras en las paredes para dar sensación de frescor y privacidad, creando una barrera natural contra el cemento de la ciudad. La pareja huye del plástico o del metal frío. Para el mobiliario del patio ha optado por muebles de madera tratada. Suelen tener un conjunto de mesa y sillas de madera que aporta un aire rústico y acogedor.

Tienen una zona de chill out con asientos cómodos, llenos de cojines en tonos crudos o con estampados étnicos, ideales para leer o tomar algo al caer la tarde. En gran parte de la zona exterior han instalado suelos de tarima de madera para exteriores. Esto no solo es estético —da mucha calidez—, sino que permite caminar descalzos y hace que el patio se sienta como una extensión del salón, eliminando la barrera entre el interior y el exterior. Para las noches, el patio cuenta con una iluminación muy cuidada y mágica. Suelen utilizar guirnaldas de luces —tipo bombillas de feria o verbena— que cruzan el espacio o cuelgan de las paredes.

Esto, sumado a algunas velas y lámparas solares entre las plantas, crea un ambiente muy bohemio y romántico, perfecto para las cenas de verano. Desde que son padres, el patio también ha integrado la vida de sus hijos. No es raro ver algún elemento de juego —como una pequeña piscina de verano o juguetes de exterior— perfectamente integrados entre las plantas, demostrando que es un espacio vivido al 100%.

Candela Serrat nació en Barcelona a mediados de los años 80. Es la hija menor del cantautor Joan Manuel Serrat y de la modelo Candela Tiffón. Creció en un ambiente profundamente culto y artístico, pero sus padres siempre intentaron que mantuviera los pies en la tierra. A diferencia de lo que muchos podrían pensar, no se dedicó a la música, sino que sintió la llamada de la interpretación desde muy joven. Estudió en la prestigiosa LAMDA (London Academy of Music and Dramatic Art) en Londres. También pasó por la escuela Asher Bike en Tel Aviv. Esta formación internacional le ha dado una técnica muy depurada y una visión del oficio muy global.

Ante el gran público, se hizo muy famoso por su papel en Seis hermanas. Es, ahora, en el teatro donde más brilla y donde más cómoda se siente. Ha trabajado en obras de gran calado como El loco de los balcones —junto a José Sacristán—, La alegría de vivir, o más recientemente, Mejor no decirlo —donde comparte escenario con Imanol Arias—. En el rodaje de Seis hermanas conoció al actor Daniel Muriel. Se casaron en Menorca en 2019, en una boda preciosa que reflejó su amor por el Mediterráneo.

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