Imanol Arias, 70 años: «Por las mañanas, no desayuno; me doy una ducha de agua helada y he dejado de comer por placer»
El actor no se pierde su entrenamiento de fuerza, aunque su voluntad no es «estar cachas», sino mantenerse en forma

Imanol Arias, en una imagen de archivo. | Gtres
Imanol Arias, a sus 70 años, está viviendo una de las mejores etapas de su vida. El actor ya se ha quitado la losa de los juicios por su fraude a Hacienda —fue condenado hace unos meses— y está muy feliz junto a su pareja, con quien se dice que ha decidido formalizar su relación. Por el momento, no está entre sus perspectivas bajarse de los escenarios y es que sigue manteniéndose activo y embarcándose en distintos proyectos especiales. Todo esto es posible gracias a su rutina, en la que prima cuidar su salud y, sobre todo, llevar una dieta lo más saludable posible, combinándola con mucho deporte.
Él mismo ha contado que se despierta muy pronto por la mañana. «Es una rutina que me ha cambiado la vida. Me levanto, no desayuno, tomo un café solo y hasta las dos o las tres de la tarde no ingiero nada sólido. Me siento mucho más ligero y con la mente más clara para trabajar», ha confesado. Esto lo combina con una ducha «de agua helada». Algo que, al principio, le costó, pero que ahora no puede vivir sin ella. «Te despierta el sistema nervioso de una forma que no hace ninguna otra cosa. Es el chute de energía diario», ha relatado.
La rutina de Imanol Arias para mantenerse joven a los 70 años

A sus 70 años ha dejado de lado su cardio para centrarse en tonificar sus músculos. «Hago entrenamiento de fuerza tres o cuatro veces por semana», cuenta. A su edad, lo más importante es «no perder el músculo». Aunque eso sí, su objetivo no es el de oponerse cachas, sino que busca «estar duro» para aguantar «las dos horas de función de teatro», que son «físicamente agotadoras». En su rutina ha eliminado «casi por completo» los ultraprocesados y el azúcar. «Como mucha proteína, verdura y grasas buenas. He dejado de comer por placer para comer por combustible. Si tengo que trabajar, necesito que el cuerpo no esté gastando energía en digestiones pesadas», añadió.
Siempre intenta ser «muy regular» con sus horas de sueño. Es más, le da una prioridad fundamental y si no duerme sus «siete u ocho horas», nota como su cuerpo «se resiente». «Sobre todo ahora que el teatro me exige una concentración máxima y una voz muy clara», ha contado. Suele realizar su última comida sobre las 20:00 o 21:00 horas para que el cuerpo haya hecho la digestión antes de dormir. Además de los azúcares, también ha eliminado el alcohol y los hidratos de carbono refinados. El actor ha incorporado técnicas modernas de optimización biológica —influenciado por métodos como el de Wim Hof—.
Desayuno intermitente, ejercicios de fuerza y una buena alimentación
Practica técnicas de respiración consciente antes de las funciones para oxigenar la sangre y controlar el sistema nervioso, lo que le ayuda a manejar el estrés de las giras. Entrena en el gimnasio con pesas y cargas, centrándose en la masa muscular. Sabe que a partir de los 60 años, la sarcopenia —pérdida de músculo— es el mayor enemigo de la salud. Tras sus problemas con Hacienda y el final de Cuéntame, Imanol ha hecho una limpieza profunda en su estilo de vida social. Como no le ha quedado otra, vive de forma mucho más austera y retirada. Ha confesado que disfruta de la soledad y de un círculo de amigos muy reducido. Para él, subirse a las tablas —como con Muerte de un viajante— es su mayor ejercicio de salud mental. Le obliga a estar presente, aquí y ahora.
Como actor, sus herramientas son su cara y su voz. Realiza ejercicios de foniatría diarios. Evita los aires acondicionados fuertes y cuida mucho la hidratación de las cuerdas vocales. Aunque ha reconocido haberse hecho algún retoque estético en el pasado para verse bien en cámara, ahora apuesta por un envejecimiento natural pero muy cuidado, utilizando cosmética de alta calidad y, sobre todo, protegiéndose mucho del sol.

Como decíamos, fue hace unos meses cuando saltó la noticia a la prensa que Imanol Arias se había casado. Desde hace años, el actor mantiene una relación con la abogada Nélida Grajales. «Nos encontramos un día nada más, quince minutos, en un festival de Punta del Este (Uruguay). Y me la volví a encontrar en la calle porque éramos vecinos en Buenos Aires. Al final, hemos decidido que vamos a cuidarnos y a estar juntos lo que nos queda», ha contado. Nélida es licenciada en Derecho por la Universidad Nacional de La Plata y ha llevado su trayectoria dentro del mundo político argentino. Comenzó como administrativa en la Cámara de Diputados de la Nación y años más tarde ejerció como asesora en el Senado, entre 2013 y 2021. Además, ha trabajado como gestora de recursos humanos en un hotel de Mar de Plata.
Hoy en día, Nélida está centrada en su trabajo dentro de la industria cárnica, sobre todo en lo que tiene que ver con la raza bovina Angus. «Su anterior marido era un gran ganadero. No sabes la carne que tengo en casa… Ahora está analizando la diferencia entre la chuleta nuestra y la carne argentina. Estaremos en Bilbao y San Sebastián recorriendo restaurantes», ha relatado el propio Imanol. Antes de salir con Nélida, Imanol estuvo casado —durante más de dos décadas— con Pastora Vega, con quien tuvo a sus dos hijos, Jon y Daniel. En 2017 se casó con Irene Meritxell, de quien se divorció cuatro años más tarde. Su último romance conocido fue con la profesora de yoga Nuria Rodríguez de Cos, con quien fue visto en 2023.
