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Robert de Niro, 82 años: «Me levanto a las seis de la mañana y desayuno un café, zumo de naranja y unos 'bagels' típicos de Nueva York»

El actor no ha dejado de trabajar y sigue enfocado en su vida personal y profesional junto a su mujer

Robert de Niro, 82 años: «Me levanto a las seis de la mañana y desayuno un café, zumo de naranja y unos ‘bagels’ típicos de Nueva York»

Robert De Niro, en una foto junto a su mujer. | Gtres

Robert de Niro, a sus 82 años, lleva una vida totalmente activa. Esto hace que pueda dedicarse a lo que más le gusta; la interpretación. Y que su edad tampoco le frene en todo aquello que tiene que ver con sus compromisos profesionales. Es por eso que el actor se levanta pronto por la mañana, desayuna de forma nutritiva y, además, dedica tiempo a conocer, de primera mano, todas las actividades en las que está involucrado, así como la lectura de los guiones en los largometrajes en los que participa.

En sus entrevistas y discursos —como el célebre discurso de graduación en la Universidad de Nueva York—, De Niro siempre ha dejado claro que su rutina consiste en mantenerse activo, trabajar sin descanso y no acomodarse. «You’ll have time to rest when you’re dead —Tendrás tiempo para descansar cuando estés muerto—», espetó delante de todos sus oyentes. Además, siempre aboga por mantener la calma en su día a día, algo que es fundamental para ser «cauteloso».

Robert de Niro ha aprendido cuidarse a sus 82 años

Robert De Niro lleva una alimentación muy cuidada.

La rutina diaria de Robert De Niro a sus 82 años destaca por su sencillez, constancia y equilibrio, alejándose de excentricidades. El propio actor y su entorno han revelado los tres pilares de sus mañanas. De Niro se despierta muy temprano, por lo general entre las 5:00 y las 6:00 de la mañana. Es una costumbre que arrastra de sus décadas de rodajes —donde los actores principales entran a maquillaje antes del amanecer— y que mantiene incluso en sus días libres. Aprovecha esas primeras horas de silencio para repasar proyectos, leer y organizar los negocios de su cadena de hoteles y restaurantes Nobu.

Su alimentación huye de los batidos exóticos o dietas extremas de Hollywood. De Niro apuesta por un desayuno clásico y mediterráneo para mantener la energía estable. Toma mucho café negro para arrancar el día, zumo de naranja fresco, así como huevos —tanto revueltos como pasados por agua—, acompañados de tostadas de pan integral o con los bagels típicos de Nueva York. El objetivo es nutrir el cuerpo de forma limpia antes de ponerse en marcha. Nada más terminar de desayunar, el actor pasa a su sesión de ejercicio. En declaraciones a la BBC, De Niro explicó que su secreto no reside en pegarse palizas brutales, sino en la regularidad.

Se levanta pronto y desayuna un café y tostadas

Además, entrena entre tres y seis veces por semana supervisado por su entrenador personal, James Brady. Su rutina combina sesiones de cardio para la resistencia y entrenamiento con pesas adaptado a su edad para proteger la masa muscular. Él mismo define el fitness no como una obsesión estética, sino como una herramienta de disciplina fundamental para poder afrontar las largas y duras jornadas que exige el cine.

De Niro nació en Manhattan, hijo de una pareja de pintores y artistas bohemios que se divorciaron cuando él tenía solo dos años. Criado por su madre en el área entre Greenwich Village y Little Italy, de niño era apodado Bobby milk por su palidez y extrema delgadez. Descubrió la actuación como una forma de vencer su timidez. A los 16 años dejó la escuela secundaria para estudiar interpretación con las dos grandes maestras del Método (el sistema Stanislavski); Stella Adler y Lee Strasberg. De ellas aprendió la obsesión por la preparación psicológica y física extrema que marcaría su carrera. La carrera de De Niro no se entiende sin el director Martin Scorsese. Juntos formaron una de las duplas más brillantes de la historia del cine, firmando obras maestras absolutas.

Yo quiero ser Robert de Niro
Robert de Niro desayuna muy pronto por la mañana.

Rozó el éxito en El Padrino II, dirigido por Francis Ford Coppola, De Niro interpretó a un joven Vito Corleone. Para el papel, se mudó a Sicilia a aprender el dialecto. Ganó su primer Oscar —mejor actor de reparto—. Además, en Taxi driver interpretó al perturbado Travis Bickle, estuvo trabajando turnos reales de 12 horas como taxista por Nueva York. Su consagración definitiva fue con Toro salvaje, con el que ganó su segundo Oscar —a mejor actor— tras aprender a boxear a nivel profesional y engordar más de 27 kilos para filmar la decadencia del púgil Jake LaMotta.

Durante esta etapa dorada encadenó clásicos inmortales como El cazador (1978), Érase una vez en América (1984) o Uno de los nuestros (Goodfellas) (1990). A finales de los 90, De Niro tomó una decisión que sorprendió a los críticos: empezó a parodiar su propia imagen de tipo duro en comedias comerciales de enorme éxito de taquilla, como Una terapia peligrosa o la saga Los padres de ella (Meet the Parents). Paralelamente, además, demostró su agudo falto para los negocios. Co-fundó junto al chef Nobu Matsuhisa la prestigiosa cadena mundial de restaurantes y hoteles de lujo Nobu, convirtiéndose en un multimillonario magnate de la hostelería. Tras los atentados del 11 de septiembre, fundó este festival de cine para revitalizar económica y culturalmente su amado barrio de Nueva York.

La vida privada de De Niro es tan intensa como sus películas. El actor tiene siete hijos de diferentes relaciones. En 2023 dio la sorpresa mundial al dar la bienvenida a su séptima hija, Gia, junto a su actual pareja, Tiffany Chen. Además, el actor ha sido noticia por el apoyo público a su hija Airyn en su proceso de transición. De Niro es conocido por no morderse la lengua. En sus últimas apariciones mediáticas y podcasts ha mantenido un durísimo perfil político, llamando a la resistencia ciudadana y definiendo al magnate republicano como «una amenaza para el país».

A sus 82 años, Robert De Niro se niega por completo a jubilarse. En 2024 volvió a optar al Oscar gracias a su papel en Los asesinos de la luna —su décima colaboración con Scorsese—. En mayo de 2025, el Festival de Cannes se rindió a sus pies entregándole la prestigiosa Palma de Oro de Honor a toda su carrera, confirmando que, pase el tiempo que pase, sigue estando en la mismísima cima del séptimo arte.

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