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Esther Perel, psicoterapeuta: «La felicidad en las relaciones no depende de la ausencia de conflicto, sino de la calidad del vínculo que tengáis»

Las parejas se sostienen en la calidad del vínculo y en la capacidad de gestionar emociones y reparar los conflictos

Esther Perel, psicoterapeuta: «La felicidad en las relaciones no depende de la ausencia de conflicto, sino de la calidad del vínculo que tengáis»

Esther Perel | Instagram

Esther Perel se ha consolidado como una de las voces más influyentes en la comprensión actual de las relaciones de pareja. Su planteamiento cuestiona una creencia muy extendida en la cultura sentimental contemporánea, la idea de que una relación sana es aquella en la que el conflicto prácticamente no existe. Frente a ello, la terapeuta belga defiende una tesis que ha marcado su trabajo clínico y divulgativo, la felicidad en las relaciones no depende de la ausencia de conflicto, sino de la calidad del vínculo que se construye entre las dos personas.

Esta perspectiva ha tenido una fuerte repercusión en el ámbito de la psicología y también en el debate social sobre el amor, las expectativas y la convivencia. Perel desplaza el foco desde la búsqueda de una armonía idealizada hacia una mirada más realista, en la que el desacuerdo no es una anomalía, sino una parte estructural de cualquier relación significativa.

Para Perel, el conflicto no es necesariamente una señal de deterioro, sino una manifestación de la coexistencia de dos subjetividades distintas. Cada persona llega a la relación con su historia, su educación emocional y sus necesidades, lo que hace inevitable la fricción en determinados momentos. Lo relevante, según su enfoque, no es evitar el conflicto, sino aprender a gestionarlo de forma que no erosione la conexión emocional. La calidad del vínculo se mide, por tanto, en la capacidad de reparar, dialogar y volver a encontrarse tras el desacuerdo.

El impacto de su obra más conocida

Su popularidad internacional se consolidó especialmente a partir de 2017, con la publicación de su segundo bestseller, The State of Affairs: Rethinking Infidelity, conocido en español como El estado de los asuntos, repensando la infidelidad. Este libro marcó un punto de inflexión en su proyección pública. En él, Perel aborda la infidelidad no solo como ruptura del pacto de pareja, sino como un fenómeno complejo que refleja tensiones emocionales, deseos insatisfechos y contradicciones internas.

The State of Affairs: Rethinking Infidelity

Su enfoque no justifica la infidelidad, pero sí propone entenderla más allá del juicio moral inmediato. El impacto de la obra se explica en gran parte por su capacidad para replantear preguntas fundamentales sobre la monogamia, la expectativa de exclusividad y la idea de amor romántico en el siglo XXI.

Qué dice la psicología sobre las relaciones estables

La idea de Perel encuentra resonancia en investigaciones previas dentro de la psicología de las relaciones. Desde la teoría del apego, se ha descrito cómo los vínculos afectivos se construyen sobre una tensión constante entre seguridad emocional y autonomía personal.

En esta línea, el trabajo del Gottman Institute ha mostrado que el éxito de una pareja no depende de la ausencia de conflictos, sino de cómo estos se manejan. Conductas como la crítica constante, el desprecio o la evasión tienden a deteriorar la relación, mientras que la escucha activa, la validación emocional y la capacidad de reparación fortalecen el vínculo. Este marco empírico ayuda a sostener la tesis de Perel desde una perspectiva más cuantitativa, reforzando la idea de que el problema no es discutir, sino no saber reconstruir la conexión después del conflicto.

El pensamiento de Perel también se entiende en el contexto actual, donde las relaciones han cambiado profundamente en las últimas décadas. Las parejas ya no solo buscan estabilidad o proyecto común, sino también crecimiento personal, deseo, autenticidad y realización individual. Este aumento de expectativas genera, según diversos analistas, una mayor presión sobre los vínculos afectivos. La idea de una relación perfecta se ha intensificado en la cultura digital, donde las comparaciones constantes pueden amplificar la insatisfacción.

El valor de sostener la tensión emocional

Uno de los aportes más reconocidos de Perel es su insistencia en que las relaciones no deben eliminar las tensiones, sino aprender a habitarlas. La convivencia entre intimidad y autonomía, seguridad y deseo, estabilidad y cambio, forma parte de la naturaleza misma del vínculo. Desde esta perspectiva, el amor no es un estado fijo, sino un proceso dinámico que se redefine constantemente. La clave no está en alcanzar una ausencia total de conflicto, sino en desarrollar la capacidad de atravesarlo sin perder la conexión emocional.

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