Europa del Este emerge como nuevo motor del turismo español y desplaza a los tradicionales
Los viajeros procedentes de esta zona lideran el crecimiento del turismo internacional hacia España en 2026

Numerosos turistas y malagueños disfrutan de la playa de La Malagueta. | EP
Durante décadas, el éxito del turismo español ha descansado sobre un reducido grupo de mercados europeos, con Reino Unido, Alemania y Francia como principales pilares. Esto ha empezado a cambiar a lo largo de los últimos años y el perfil de visitantes a este país es cada vez más variado. Los datos de la temporada de verano de 2026 apuntan, de hecho, a un cambio de tendencia. El mayor impulso al crecimiento ya no procede de esos mercados tradicionales o de otros que venían creciendo, como Asia o EEUU, sino de Europa del Este.
Según el último Smart Observatory elaborado por PwC, los turistas procedentes de Europa del Este aumentarán un 9% respecto al mismo periodo del año anterior y se convertirán en el mercado internacional con mayor crecimiento. Les siguen Países Bajos, con un incremento del 6,8%, y Estados Unidos, con un 6,6%, mientras que Alemania registra una recuperación más moderada, del 2,4%.
Aunque Reino Unido, Alemania y Francia continúan concentrando buena parte de las llegadas internacionales, el informe refleja que el crecimiento adicional del turismo español comienza a apoyarse en mercados hasta ahora secundarios. Esta diversificación reduce la dependencia de los tradicionales emisores europeos y ofrece al sector hotelero nuevas oportunidades para ampliar su base de clientes, apuntan a THE OBJECTIVE fuentes del sector.
‘Boom’ del turismo
El cambio llega en un contexto especialmente favorable para la industria. El turismo internacional continúa siendo el principal motor del sector y las llegadas de viajeros extranjeros aumentaron un 2,5% durante abril y mayo, mientras que el turismo nacional también mantiene una evolución positiva, aunque con un menor crecimiento.
Esta evolución coincide con una mejora de los principales indicadores hoteleros. El ingreso por habitación disponible (RevPAR, del inglés «revenue per available room») creció un 6% en primavera, impulsado tanto por el incremento del precio medio diario (ADR, del inglés «average daily rate»), que avanzó un 5%, como por una ligera mejora de la ocupación. El comportamiento confirma que el sector continúa reforzando su rentabilidad gracias a una oferta de mayor valor añadido y no únicamente por un aumento del volumen de visitantes.
Récord en sentimiento del viajero
El informe también identifica otros factores que respaldan este escenario. El sentimiento internacional hacia España —medido por las interacciones a través de las redes sociales con comentarios positivos— alcanza su nivel más alto de los últimos años, impulsado especialmente por las valoraciones relacionadas con la naturaleza, la gastronomía y la oferta cultural del país. Paralelamente, la intención de viaje se mantiene estable en Europa y continúa creciendo en Norteamérica, lo que permite sostener unas perspectivas positivas para los próximos meses.
A ello se suma una mejora de la conectividad aérea. Las previsiones para la temporada estival contemplan un incremento del 6,1% en los vuelos con destino a España respecto a 2025, con Italia como el mercado que más aumenta su capacidad aérea, aunque el conjunto de los mercados europeos mantiene una evolución positiva.
Incertidumbre geopolítica
No obstante, el informe advierte de que el sector no está exento de riesgos. La incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Oriente Próximo, el encarecimiento de la energía, la evolución del euríbor y el fortalecimiento del euro frente al dólar y la libra podrían limitar la capacidad de gasto de algunos viajeros internacionales durante los próximos meses. No obstante, para Jorge Marichal, presidente de Cehat, la capacidad del sector para transformar la incertidumbre en oportunidad radica en su adaptabilidad.
«El turismo español continúa demostrando una enorme capacidad de resiliencia en un entorno cambiante. El reto ahora pasa por seguir avanzando hacia un modelo turístico cada vez más sostenible», ha asegurado. De hecho, pese a ese contexto, PwC mantiene una visión optimista para el conjunto de la temporada. El índice Smart Observatory se sitúa en 1,03 para el verano de 2026, reflejando un sector que mantiene una demanda sólida y una creciente diversificación tanto en el perfil del visitante como en sus mercados de origen.
Si hasta hace pocos años el comportamiento del turismo español dependía en gran medida de Reino Unido y Alemania, los datos apuntan a que el crecimiento futuro comenzará a escribirse cada vez más en países como Polonia, Rumanía, República Checa y los Estados bálticos, integrados dentro del bloque de Europa del Este que lidera el avance de viajeros hacia España.
