Temor en Correos por la falta de seguridad en la regularización: «Nos preocupan los magrebíes»
La compañía pública no ha contratado personal adicional para garantizar la seguridad en las oficinas

Trabajador de correos.
Las oficinas de Correos se enfrentan a un pico de trabajo por la regularización extraordinaria de inmigrantes que ya acometen casi 400 agencias del operador público postal del total de las 2.400 sembradas en el territorio nacional. Sus empleados lo hacen, además, sobrecargados de tareas tras la congelación de la contratación de personal adicional y la reducción paulatina de los efectivos de la compañía.
Un escenario sobre el que los trabajadores de la corporación amarilla ya se han puesto la venda antes de la herida. Los responsables de las oficinas auguran un escenario complicado por las tensiones que pueden generar aquellas personas que están pendientes de regularizar su situación en España.
Aunque hablan de un conflicto de base, generalizado, centran especialmente sus miedos en un grupo concreto sobre todos los demás: los magrebíes. Son varios los responsables de algunas de estas oficinas quienes aseguran a THE OBJECTIVE que se trata del «cliente más agresivo». No es una acusación sin fundamento. Estas mismas fuentes aseguran que en líneas generales son los que generan más problemas cuando realizan cualquier tipo de trámite. «Una cosa es no ser racista y otra negar la realidad», concluyen. Se da la circunstancia, además, de que su presencia en España es mayoritaria.
A esto hay que sumar las particularidades del nuevo reto impuesto por el Gobierno: «Hay que plantear, también, las situaciones de conflicto con los usuarios españoles que verán mermado el nivel de atención y tendrán que soportar las colas. Que si este ha pasado antes que yo, que si por qué tiene más derecho…», aseguran otras fuentes cercanas al operador postal a este diario.
Tampoco hay que olvidar que muchos de los inmigrantes que buscan normalizar su situación lo intentarán hacer a través de formularios online, por internet, por lo que se presupone que el que se desplace para hacerlo en oficinas llegará más alterado si no lo ha conseguido vía telemática.
Un proceso que va a convertir las oficinas de Correos, ya de por sí muy presionadas, en un polvorín. La compañía, además, no ha contratado personal adicional de seguridad para garantizar el normal funcionamiento de los centros durante los procedimientos, que se iniciaron el pasado 16 de abril y concluyen el 30 de junio. Este diario ha contactado con fuentes oficiales de Correos para conocer su visión respecto a esta información, y han declinado hacer declaraciones.
El reto: gestionar las colas
Los empleados de Correos, no obstante, están hasta cierto punto preparados para afrontar situaciones de presión por dos motivos: la pandemia del coronavirus y los problemas habituales en oficina con la entrega de paquetes, giros no ejecutados, etc., algo subrayado por las fuentes internas del operador consultadas por este diario.
Una de las mechas guarda relación con las largas esperas que se registrarán a las puertas de las oficinas. El hecho de que la corporación amarilla no cuente con personal adicional para garantizar un servicio sin contratiempos es una pescadilla que se muerde la cola: menos personal, más esperas, más retrasos, más problemas.
Las colas serán habituales en las sedes de Correos durante los próximos días, auguran algunos empleados de la compañía, porque una parte considerable de los puestos estará dedicada a las regularizaciones. Con el aumento de público esperado, la avalancha de usuarios está servida.
Aunque la dirección de Correos se niega a contratar personal de refuerzo, sí está ofreciendo la posibilidad a los empleados de las oficinas involucradas de realizar horas extra.
Información sobre el proceso
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha puesto en marcha una página web destinada a informar sobre el proceso de regularización extraordinaria a quienes estén interesados. Desde el mismo portal es posible cumplimentar un formulario para verificar si se cumplen los requisitos para optar al proceso, iniciar el propio trámite si se dispone de certificado electrónico y solicitar cita previa.
El portal cuenta con información detallada del proceso, tanto sobre en qué consiste exactamente como cuáles son sus potenciales beneficiarios, como la documentación específica. «Esta información se ha articulado en diferentes formatos, con preguntas frecuentes y vídeos que serán actualizados según se vayan detectando nuevas necesidades. Si después de leer toda esta información surge alguna duda específica, se podrá realizar a través de un formulario», explican desde la cartera de Inclusión.
