
Incineración obligatoria
Tras una vida de entrega a los demás en África, el Ébola se ha llevado al hermano Pajares. Le ha matado. No hay vacuna, no hay tratamiento. Sí, hay un medicamento experimental, el ZMapp, pero no ha dado resultado.

Tras una vida de entrega a los demás en África, el Ébola se ha llevado al hermano Pajares. Le ha matado. No hay vacuna, no hay tratamiento. Sí, hay un medicamento experimental, el ZMapp, pero no ha dado resultado.

De nada vale mandar medicamentos caducados o zapatos desparejados. Si mandamos médicos, démosles herramientas. La Biblia está muy bien, pero hay enfermedades que necesitan una actuación rápida y científica.

¿Acaso piensas que en su cabeza pulula algún pensamiento que no sea el que genera la adrenalina en estado puro? Adrenalina es emoción, es libertad. Quisiera ser este hombre con forma de ángel para borrar de mi cabeza todo lo que no sea puro, fresco, provocado por la libertad.

Sigue adelante la estrategía de crear caos, confusión y miedo, como no podía ser de otra forma el gran sistema se agarra a un clavo ardiendo para no perder sus antiguos paradigmas.

Obama, mientras tanto, se dirige a la nación en un discurso para anunciar que los ciudadanos de los países afectados están en las oraciones de los estadounidenses. Pues menos oraciones y más Zmapp, Sr. Presidente.


La demagogia es el virus, el resentimiento es el virus, comprobar que los demás hacen lo que tú solo predicas es la terrible enfermedad del progresista. A este religioso le odian por hacer el bien en nombre de Cristo.

¿Será por eso que a la portavoz del gobierno Obama se le escapó el otro día en rueda de prensa la expresión ataque con ébola cuando daba repaso a la situación? ¿No era que se había producido un contagio espontáneo?

La "cobardía" siempre tiene más morbo que la valentía que se ha convertido en rutina para muchos cooperantes en este continente. A Pajares solo queda desearle tanta caridad como él ha practicado. Que Dios (y sobre todo, los médicos) le asistan.


Hay virus en todos los ecosistemas y todos los organismos son susceptibles de verse asaltados por alguno de ellos. Nosotros, desgraciadamente, a este otro lado del muro, donde estamos los vivos, no íbamos a ser menos.



La receta nada sencilla para pasar a la Historia de las grandes hazañas es tener un antihéroe poderoso y temido, un final preferiblemente trágico y una historia de superación detrás.

Ahora como premio les ha llegado el ébola, lo que le faltaba a Sierra Leona para acabar de rematar la lista de sus particulares desgracias. Y lo aguantarán estoicamente, con serenidad.



El ébola ha vuelto y azota el cuerno africano de nuevo, clavándose con fuerza en los cuerpos de muchos, sellando una puerta por dentro, que solo abrirá después de haber acabado con la vida del muerto.

Detectado en humanos en 1976 por primera vez, de forma simultánea en Sudán y en el Congo, el ébola es hoy una enfermedad incurable y sin vacuna. De los 18 brotes que se han detectado desde entonces, el actual que azota a tres países del África Occidental y está “fuera de control” amenaza con ser el peor de la historia. Hay registradas más de 330 víctimas mortales, y en las últimas semanas la tendencia se ha incrementado en un 60%. Muchos otros enfermos no identificados podrían estar muriendo en sus casas, ocultados por sus familiares o aconsejados por curanderos indígenas.


En el mundo conviven los lugares más hermosos que pueda imaginar el hombre con las regiones más castigadas por la injusticia o la sinrazón. Guerras, hambrunas, pandemias, dictaduras... son los dramas que se tornan habituales en determinados escenarios del teatro de este planeta. El turismo es ese público dispuesto a revivir como testigos ese guión. Pero hay actos que no son aptos para todos los públicos. He aquí algunos. ¡Ábrase el telón!

Tiene magia, Sierra Leona. Desde que llegamos a Madina junto al misionero Chema Caballero. Me gusta escucharles hablar en su lengua, el krio. Y han sufrido tanto, es tan hondo el drama que ha padecido.




Rose tiene 18 años, vive en Guinea y es la primera superviviente del brote del virus del ébola que ha matado ya a 100 de sus conciudadanos, y que se ha extendido a países vecinos como Sierra Leona y Liberia.

Como es improbable que hayan asistido a una muerte así, yo se la describo. Tras un par de semanas sin síntomas, de repente todo estalla. Durante las primeras horas la temperatura corporal se dispara.