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El refugio de Jordi Hurtado donde desconecta del día a día: a 20 kilómetros de Barcelona, con ruinas del siglo X y mucha vida de barrio

El presentador de 'Saber y ganar' tiene una casa a las afueras de la ciudad condal, donde encuentra mucha paz

El refugio de Jordi Hurtado donde desconecta del día a día: a 20 kilómetros de Barcelona, con ruinas del siglo X y mucha vida de barrio

Jordi Hurtado junto a Estopa. | EP

Jordi Hurtado es uno de los rostros más conocidos del mundo de la televisión. El presentador lleva más de dos décadas al frente de Saber y ganar. Y es que en TVE se ha convertido en uno de los periodistas de referencia por su carisma y la capacidad que tiene de empatizar con los concursantes. Esta fama ha hecho que Jordi busque un refugio a unos cuantos kilómetros de la ciudad condal donde tiene una casa, muy cercana a la naturaleza. Allí es donde reside junto a su mujer y sus hijos, con quienes mantiene una excelente relación.

Cuando Jordi Hurtado termina las maratónicas grabaciones de sus programas en los estudios de TVE en San Cugat, se retira a su verdadera fortaleza: una impresionante casa de diseño ubicada en el municipio de Molins de Rei, en la comarca del Bajo Llobregat (Barcelona). Está construida en una zona residencial muy tranquila y elevada, lo que le regala unas vistas espectaculares de la naturaleza y una total privacidad para blindarse de los paparazzi.

El refugio de Jordi Hurtado en Barcelona

Jordi Hurtado. | David Zorrakino (Europa Press)

Se trata de una espectacular vivienda unifamiliar de tres plantas con un diseño moderno de líneas limpias, grandes ventanales para aprovechar la luz natural y una gran parcela que cuenta con una envidiable piscina y un frondoso jardín. Es allí donde el presentador desconecta junto a su mujer, Rosa Palau, y sus tres hijos. Molins de Rei —que se traduce al castellano como Molinos del Rey— es un municipio de la provincia de Barcelona lleno de encanto, historia y dinamismo. Situado en la comarca del Bajo Llobregat, a apenas 15 kilómetros del centro de la capital catalana, es un lugar muy cotizado para vivir —como demuestra el hecho de que allí tenga su refugio el presentador Jordi Hurtado— debido a su excelente equilibrio entre la vida de pueblo, la naturaleza y la cercanía a la gran ciudad.

La ubicación geográfica de Molins de Rei es privilegiada. El municipio se extiende desde las llanuras fluviales del río Llobregat hasta las faldas del Parque Natural de la Sierra de Collserola. Esto lo convierte en un destino ideal para los amantes del senderismo, el ciclismo y la naturaleza. Desde el propio casco urbano se puede acceder a rutas que suben a la montaña, destacando parajes como la riera de Vallvidrera o las ruinas del Castillo de Castellciuró (del siglo X), desde donde se contemplan unas vistas espectaculares de todo el valle. El origen del nombre del pueblo se remonta al año 1188, cuando el rey Alfonso II el Casto ordenó construir unos molinos reales en la zona. A lo largo de los siglos, el municipio creció gracias a una fértil actividad agrícola y, más tarde, a la revolución textil del siglo XIX.

Molins de Rei: mucha calidad de vida y ruinas del siglo X

Hoy en día, aunque es una ciudad moderna y residencial, pasear por su centro histórico permite descubrir antiguas fábricas modernistas recuperadas para uso cultural, canales de riego históricos y plazas porticadas que conservan el sabor de la Cataluña tradicional. Si hay algo que pone a Molins de Rei en el mapa de toda Cataluña cada año es la Fira de la Candelera. Celebrada a principios de febrero, es una de las ferias agrícolas y comerciales más antiguas, multitudinarias e importantes de la región (con más de 170 años de historia).

Durante un fin de semana, todo el centro del municipio se transforma en un gigantesco mercado al aire libre que atrae a cientos de miles de visitantes en busca de maquinaria agrícola, plantas, artesanía, vinos y, sobre todo, su gastronomía, donde destaca la tradicional coradella —un guiso típico de cordero—. A nivel cultural, el municipio es internacionalmente conocido entre los amantes del cine gracias al TerrorMolins (Festival de Cine de Terror de Molins de Rei). Fundado en 1973, es uno de los festivales dedicados al género de terror más antiguos de Europa. Durante sus jornadas, las salas del pueblo se llenan de directores, actores y cinéfilos que acuden a ver cortometrajes, largometrajes y sus míticas «12 horas de cine de terror».

Jordi Hurtado junto a su mujer, Rosa Palau. | Gtres

Molins de Rei destaca por tener una vida vecinal y comercial muy rica. Cuenta con un mercado municipal vibrante, calles peatonales llenas de comercios locales y una activa vida asociativa —con colles castelleres, gigantes y diablos—. Además, sus conexiones son inmejorables: está conectada por autovías (AP-7, B-23) y cuenta con una concurrida estación deCercanías Renfe (Rodalies) y líneas de autobús que permiten plantarse en el centro de Barcelona en menos de 20 minutos, lo que la convierte en el búnker perfecto de desconexión sin renunciar a las ventajas de la metrópolis.

La casa de Jordi Hurtado en Molins de Rei no es solo una propiedad inmobiliaria; es el auténtico santuario donde el presentador de Saber y ganar recarga las pilas para mantener esa energía vital que parece no agotarse nunca. La propiedad no está en el bullicioso centro del pueblo, sino en una de las zonas residenciales más elevadas y tranquilas de Molins de Rei, tocando las faldas del Parque Natural de la Sierra de Collserola. La localización hace que tenga un blindaje total y, además, al estar en una zona elevada, la casa disfruta de unas vistas panorámicas espectaculares del Baix Llobregat y el entorno natural. Le permite respirar el aire puro de la montaña nada más levantarse, algo que el presentador valora muchísimo para su salud.

Frente a la imagen tradicional o clásica que muchos podrían asociar a Jordi Hurtado por los años que lleva en antena, su refugio es una casa de corte plenamente moderno y vanguardista. Es una vivienda unifamiliar exenta (un chalet independiente) que cuenta con tres plantas de altura. El diseño exterior destaca por sus líneas rectas, acabados limpios y, sobre todo, por grandes ventanales de cristal de suelo a techo. Esto permite que la luz natural inunde toda la casa y que la naturaleza exterior parezca integrarse dentro del propio salón.

El verdadero tesoro de la casa está de puertas para fuera. La vivienda está rodeada por una generosa parcela privada donde la familia Hurtado-Palau hace prácticamente su vida durante los meses de buen tiempo. Quienes han podido compartir tiempo con él en su entorno aseguran que la casa está pensada por y para el bienestar. El interior cuenta con espacios amplios, una decoración minimalista pero cálida, una gran biblioteca y zonas de lectura.

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