
Literatura


Internet nos está volviendo más estúpidos
Leemos más que nunca. Nos interesamos por cuestiones que nunca antes nos habían interesado. Y realizamos decenas de tareas simultáneas mientras estamos online. A primera vista, podría tratarse de un signo de inteligencia, un nuevo impulso intelectual para el hombre digital del siglo XXI. Pero lo estudios científicos realizados hasta el momento no dicen exactamente lo mismo.


Paulina
Hace algunos años recibí de regalo un libro llamado Paulina. Le confieso que sentí emoción al saber que existía un escrito que llevara como título el nombre de mi hija mayor. Si. Usted sabe que las madres somos así.

Heroínas
Contaba Ana María Matute que su primer contrato lo rubricó su padre, insistiendo, eso sí, a la editorial Destino para que engordaran las 5.000 pesetas del adelanto. Luego llegarían otros, siempre bajo la inquisidora mirada de un hombre tutelando sus pasos.
La madre de todas las listas: los libros de la muerte
Cada año numerosas revistas elaboran los tan populares ránkings de “100 libros que hay que leer antes de morir”. Cientos de recomendaciones de todos los tiempos de la literatura. Un estudio en detalle de decenas de estas listas revelan pocos resultados coincidentes. Hoy intentamos saber cuáles son esos libros que hay que leer antes de morir.

Volverás a Carlos Dickens
A Dickens se le han buscado tantos defectos que siempre estamos a tiempo de alabar sus virtudes.


Libros, libros, libros
Puede que en un futuro no muy lejano el libro electrónico se acabe imponiendo, porque el progreso, como la enfermedad, no respeta nada. En realidad lo único importante es que los libros sigan existiendo, sea cual sea su formato.






Cuando sólo importaba la belleza
Cuando Paul Morand publica Venecias 1970, desde su primera página nos dice que se siente desencantado del planeta entero salvo de aquella ciudad que había sido el matasellos de su vida.

Eclipse de sol negro
Escribo esta mínima reseña a la luz de su reciente ausencia física, con el convencimiento personal de que ningún creador, ningún amante y ningún loco podrán morir jamás por completo.

Las botas de Juan Gelman
No había leído nada suyo, y cuando lo vi me pareció un poeta muy poco poético, con aquel aspecto de sheriff. Bastó un solo poema

Bacterias
Los escritores cada vez tienen menos claro cuál es su papel en este tinglado. ¿Para qué sirven los escritores, los críticos, los poetas, los filósofos, los periodistas, los intelectuales?


















