Las familias españolas, al límite: el 98% pierde poder adquisitivo y la mitad no llega a fin de mes
El crecimiento no llega a los hogares, que han notado en su mayoría un deterioro de la economía en el último año

Niños jugando en un parque de Barcelona en una imagen de archivo. | EP
La economía española crece por encima de la media europea, pero la prosperidad que reflejan las cifras no se traslada en un mayor bienestar en muchos hogares, particularmente las familias con niños pequeños. Este grupo de población es uno de los que más está sufriendo el encarecimiento del coste de vida, lo que a su vez se traduce en un contexto menos propicio para tener hijos en un momento en que España es tercero por la cola de Europa en natalidad. De hecho, casi la totalidad (98%) considera que los salarios están perdiendo poder adquisitivo y la mitad llega a fin de mes con dificultad, según una encuesta de Funcas.
Este estudio sobre las finanzas del hogar también ha revelado que una de cada tres familias de este perfil asegura que su situación económica ha empeorado en el último año, una proporción mayor a la quinta parte que expresa una mejora. Además, dos de cada tres creen que la economía española en su conjunto está peor que hace un año. Del mismo modo, el 60% cree que los tiempos actuales son poco propicios para tener hijos. Aunque estas familias los han tenido, muchas expresan que preferirían tener más de los que tienen actualmente.
María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas y profesora de Sociología de la UNED, habla de una visión negativa de la economía en este grupo poblacional que refleja problemas en los hogares más allá de la evolución positiva de las cifras macroeconómicas. Sin embargo, no se puede pasar por alto que «la percepción de las familias con hijos es más pesimista que el resto de grupos». Este pesimismo probablemente esté relacionado con que, tanto en la encuesta del año pasado como en la actual, la mitad afirmaron tener dificultades para llegar a final de mes, frente a la media del 38%. Según la experta, existe una «diferencia clara entre la presión económica que sienten las familias con hijos en comparación con las demás».
La profesora subraya que, a pesar de todas estas dificultades, las personas consultadas han dado el paso de tener hijos. «Han tenido la determinación clara de tenerlos, pero cuando les hemos preguntado cuántos hijos han querido tener, sale que habrían querido tener más», añade. ¿Por qué? Los motivos no figuran en los resultados porque no formaban parte del análisis, pero la «hipótesis» de la economista y socióloga es que «las circunstancias económicas se lo han dificultado».
Otra cuestión «bastante llamativa» que se desprende de los resultados es cómo los padres y madres describen el cuidado de los menores a su cargo. «Las mujeres dicen que ellas son las cuidadoras principales en mayor medida que los hombres, hay más hombres que dicen que el reparto es igualitario y todo parece indicar que, probablemente, lo definen de forma distinta. Las mujeres piensan que son ellas las cuidadoras principales y otras encuestas sobre uso del tiempo muestran que las mujeres dedican más tiempo», explica a THE OBJECTIVE.
Más allá del pesimismo económico que acompaña a las familias españolas y de la desigual percepción del reparto del cuidado de los hijos, las respuestas de los encuestados también arrojan desigualdades socioeconómicas en las actividades de los niños cuando terminan las clases. Según el nivel de ingresos y de estudios de los padres, «hay diferencias importantes» en las aficiones extracurriculares con las que estos estudiantes ocupan sus tardes.
Por ejemplo, los más ricos y formados apuntan con mayor frecuencia a sus descendientes a «extraescolares no deportivas para que sean Einstein», entre las cuales «música, inglés o pintura», con el objetivo aparente de «crear un adulto con muchas habilidades, probablemente pensando que va a posicionar al niño mejor en el mercado laboral o en la sociedad». «Todos hacen actividades deportivas, pero los de renta alta, además, con mayor frecuencia, hacen este tipo de extraescolares orientadas a marcarse socialmente o ubicarse en un determinado grupo social», apunta Miyar.
