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Peramato incendia la Fiscalía con la «purga» de una rival de García Ortiz y el ascenso de leales

La fiscal general prevé promocionar a Pilar Rodríguez y a la pareja de su predecesor como ‘número dos’ de Galicia

Peramato incendia la Fiscalía con la «purga» de una rival de García Ortiz y el ascenso de leales

García Ortiz, Peramato y Lastra. | Imagen generada por IA

Nuevo incendio en la Fiscalía por los nombramientos discrecionales que se avecinan. El turno anterior ya causó indignación en la carrera porque Teresa Peramato ascendió al equipo de su predecesor. Las fuentes consultadas explican a THE OBJECTIVE que en esta ocasión la fiscal general pretende «purgar» a la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra. Se trata de la fiscal que apuntó a Álvaro García Ortiz como responsable de la filtración de los correos del novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, por lo que fue condenado a dos años de inhabilitación por el Tribunal Supremo. La jefa del Ministerio Público también prevé promocionar a la fiscal jefe de Madrid, Pilar Rodríguez, y a la pareja de García Ortiz como número dos en Galicia.

El Consejo Fiscal debatirá este jueves 22 nombramientos, aunque su decisión no es vinculante. La última palabra la tiene Peramato. En febrero, en su primera prueba de fuego, la jefa del Ministerio Público ascendió a Diego Villafañe y Ana García León, dos de los colaboradores más cercanos de García Ortiz, a pesar de que el órgano consultivo se decantó por otros perfiles. Ocho de las 17 designaciones beneficiaron a la Unión Progresista de Fiscales (UPF), que apenas representa el 8% de la carrera.

Los fiscales creen que esa decisión y la intención de recurrir la sentencia contra García Ortiz al Tribunal Constitucional, lejos de «sanar» heridas abiertas, como se comprometió Peramato en su toma de posesión, las mantiene supurando. La percepción de buena parte del Ministerio Público es que sigue la estela de sus predecesores nombrando personas afines para puestos de confianza «sin atender a los principios de mérito y capacidad». La nueva fiscal general tiene este jueves una nueva oportunidad, aunque las asociaciones, que le dieron un voto de confianza al inicio de su mandato, son pesimistas.

La renovación de Lastra

Una de las plazas sobre las que están puestas las miradas es la de fiscal superior de Madrid, que Lastra aspira a renovar. La otra candidata es María Isabel Martín López, miembro de la secretaría técnica de Peramato y muy cercana a García Ortiz. Ambas pertenecen a la segunda categoría, pero la diferencia en el escalafón es de casi 900 puestos. «En condiciones normales, no sería rival para Lastra, pero le van a hacer pagar sus declaraciones en el juicio contra el antiguo fiscal general», revela un veterano miembro del Ministerio Público.

«Se van a cobrar su venganza», admite otro fiscal. Lastra protagonizó una de las declaraciones más relevantes del juicio que sirvió para condenar a García Ortiz por un delito de revelación de datos secretos. La todavía fiscal superior de Madrid (su mandato de cinco años expira en mayo) relató durante la vista que preguntó al entonces fiscal general si había filtrado los correos de la pareja de Ayuso y aseguró que este le respondió que «eso ahora no importa».

«Martín López pertenece al círculo de confianza de García Ortiz. Todo apunta a que será elegida pese a la decisión del Consejo Fiscal. Nadie en sus circunstancias se tira sin paracaídas», reconoce otro fiscal con décadas de experiencia. «Si se confirma, pondrá de manifiesto una vez más que Peramato no ha venido a cerrar heridas y contar con todos, sino a colocar y premiar a afines y decapitar a sus contrarios», subraya Cristina Dexeus, presidenta de la mayoritaria Asociación de Fiscales (AF).

La misma sensación tiene Miguel Pallarés, presidente de la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF), que ejerció la acusación popular contra García Ortiz. En su opinión, es necesario desligar el mérito y la capacidad de la adscripción de los candidatos. A pesar de que en la carrera fiscal existe un escalafón por los años de antigüedad, no existe un baremo para dirimir los nombramientos, por lo que quedan en mano del fiscal general de turno: «Primero se provee de puestos a determinados compañeros y luego se viste al muñeco», lamenta.

Los mensajes de García Ortiz

Pallarés propone recuperar la función decisoria del Consejo Fiscal, compuesto por 12 miembros: tres natos (la fiscal general, la teniente fiscal del Supremo y la fiscal de Inspección) y nueve electivos. De estos últimos, dos pertenecen a la UPF, uno a la APIF y seis a la AF. La mayoría del órgano consultivo suele seleccionar candidatos que no logran finalmente el puesto, ya que Peramato y antes García Ortiz y Dolores Delgado elegían a candidatos más proclives. Una dinámica que, consideran, volverá a ocurrir tras la reunión de este jueves.

El caso de Lastra no es el único que tiene en vilo a la carrera fiscal. Entre las candidatas a fiscal del Supremo para la sección Social aparece Pilar Rodríguez, actual jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid. Su nombre se convirtió en mediático después de que el Alto tribunal la imputara por la filtración de los correos electrónicos intercambiados entre el abogado del novio de Ayuso y el fiscal del caso para llegar a un acuerdo. El análisis de sus dispositivos reveló que García Ortiz había borrado sus mensajes en los días clave.

Las fuentes consultadas señalan que Rodríguez conseguirá la plaza «sin ningún género de dudas» y que volverá a ser compañera de García Ortiz, que se incorporó en enero a la sección Social del Supremo tras haber sido condenado. Un veterano fiscal sostiene que su caso será significativo, ya que al puesto optan otros siete candidatos y cinco de ellos cuentan con mejor posición en el escalafón. La fiscal jefe de Madrid ocupa el número 518, mientras que algunos de sus competidores se sitúan en el 184, 226 y 289.

Pallarés denuncia que, si se concreta, «restaría credibilidad a la carrera». Una de las plazas que más polémica genera es la de teniente fiscal en Galicia, que pretende Pilar Fernández, pareja de García Ortiz. La aspirante ocupa el número 856 en el escalafón y tiene por delante a seis de los siete compañeros con los que compite, pero aparece como favorita en todas las quinielas. «Llama la atención que Peramato no se abstenga cuando su marido la nombró fiscal jefe de Sala de la Sala de lo Penal del Supremo», se queja un fiscal con una dilatada trayectoria.

Otro compañero recuerda que la fiscal general se estrenó en diciembre expresando su «admiración» a García Ortiz. En su discurso de toma de posesión incluso «dio las gracias a él y a su familia», por lo que considera que lo más honesto sería que se abstuviera. «No le toca, pero hace lo que le da la gana sin pudor ninguno», insiste otro fiscal. Dexeus, de la AF, insiste en que el exjefe del Ministerio Público nombró a Peramato fiscal jefe de lo Penal en el Supremo, lo máximo a lo que se puede aspirar, por lo que «parece que le devuelve el favor nombrando a su mujer».

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