El ahorro encadena dos trimestres de caídas en la Comunidad Valenciana y Baleares
Familias y empresas reducen el saldo de depósitos en ambas regiones frente a la subida del conjunto del país

Monedas y billetes en euros. | Europa Press
El ahorro tradicional del conjunto de las familias y empresas encadena dos trimestres de caídas en dos regiones españolas, frente a la subida que se experimenta a nivel nacional. Se trata de la Comunidad Valenciana y Baleares, donde el volumen de depósitos y cuentas que tienen en los bancos descendió en los últimos tres meses de 2025 y los tres primeros de 2026.
Estas son las primeras muestras de que la capacidad de ahorro está siendo limitada y que, de continuar la escalada de los precios como consecuencia de la guerra de Irán, lo será aún más. Además, se suma el hecho de que en nueve comunidades y en las dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla) se han producido descensos en el total del dinero.
Estas mermas podrían ser puntuales y obedecer a los primeros efectos del alza de la inflación tras el conflicto de Oriente Próximo. No obstante, algunos datos sugieren que los bolsillos cada vez son más estrechos y el consumo de la ciudadanía y de las compañías se está estancando.
En Baleares, bajada más intensa
En la Comunidad Valenciana, el saldo de cuentas y depósitos bajó de los 149.519 millones de euros de septiembre del año pasado a los 147.923 millones de marzo del actual, según las cifras recabadas por THE OBJECTIVE en el Banco de España. Es decir, ha caído en 1.496 millones. En el inicio de 2026, la bajada ha sido de algo más de 500 millones.
Por su parte, en Islas Baleares la caída ha sido muy superior, de 2.635 millones en los dos trimestres. El ahorro en el archipiélago se ha resentido hasta los 35.928 millones. De esta manera, el dinero disponible de familias y empresas para afrontar sus gastos se ha recortado un 7%.
Repunte nacional con Madrid a la cabeza
Estos retrocesos contrastan con la subida que aún se registró en el mismo periodo en el conjunto del país, gracias a la mejora de Madrid, principalmente, donde el importe continúa empujado en gran parte por el aumento de la población. En toda la nación, los bancos administraban hasta marzo 1,45 billones, después de que se incrementara en 45.000 millones desde octubre de 2025. Del total, 1,1 billón de euros corresponde a los hogares.
El ahorro avanzó en Madrid en unos 20.000 millones, hasta los 463.202 millones. Mucho menos en otras regiones, como Cataluña, Andalucía o País Vasco. En Asturias, Cantabria, La Rioja, Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Navarra y Extremadura mermó el dinero desde diciembre, con mayor o menor intensidad por regiones.
Cuota del 6% de la banca digital
Hay una parte de los depósitos que no está asignada a ninguna comunidad autónoma. Es la que gestiona la banca digital, que no deja de crecer. A finales del año pasado rozó los 100.000 millones. En marzo los superó, hasta los 104.535 millones, alcanzando una cuota de mercado del 6%.
En los últimos meses, algunas entidades online han lanzado campañas al calor de la subida del euríbor ante las mayores probabilidades de que el BCE eleve los tipos de interés oficiales para dar un nuevo mordisco a las tradicionales, que operan también con sucursales. Han puesto en marcha una ofensiva incrementando las tasas que pagan por las cuentas o las imposiciones a plazo. Alguna oferta supera el 3%.
En junio, el organismo monetario aumentó hasta el 2,25% el precio del dinero. Tras la firma de paz entre EEUU e Irán, los pronósticos sobre más alzas se han moderado y ya solo se da por hecho una más, en otoño. En diciembre podría mover ficha otra vez, aunque existen en el mercado muchas dudas. Todo dependerá de cómo evolucione la inflación por los efectos de segunda ronda.
La capacidad de ahorro de los españoles, por tanto, también va a depender del IPC, ya que podrían tener que destinar más recursos a la cesta de la compra y los gastos diarios, además de las facturas por servicios o la cuota por las hipotecas en caso de que el crédito esté vinculado a tasas variables. Menos de la mitad de estos préstamos están vinculados al euríbor, principalmente porque en la actualidad es un producto en vías de extinción. Solo un 7% de las contrataciones que se hacen tienen estas características.
