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España

La crisis del hantavirus sorprende a Defensa sin cápsulas de aislamiento para contagiados

Las existentes en el Gómez Ulla son «insuficientes» técnicamente y vienen presentando problemas en los últimos años

La crisis del hantavirus sorprende a Defensa sin cápsulas de aislamiento para contagiados

Una cápsula de aislamiento para el traslado de un potencial infectado. | EFE

El brote de hantavirus en el crucero polar MV Hondius toca de lleno a España, después de que la Organización Mundial de la Salud y el Gobierno de Pedro Sánchez pactasen llevar a Canarias a toda la tripulación del buque en el que se detectaron los primeros contagios. Y en la respuesta española será clave, como lo fuera ante el primer salvo del coronavirus, el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. Allí irán los 14 pasajeros españoles para una cuarentena «revisable» en una planta normal. Si presentasen síntomas, serán llevados a la unidad de aislamiento de alto nivel (UAAN), reservada para enfermedades altamente infecciosas. Ahí, tal y como ha sabido THE OBJECTIVE, hay varias críticas entre el personal porque no existen suficientes cápsulas de aislamiento para contagiados —aunque hay una licitación en marcha—, y las que hay «pudieron poner en riesgo» a los trabajadores de la unidad en incidentes registrados en el pasado. Mientras, ya ha comenzado en la farmacia militar la producción en masa del medicamento contra el hantavirus.

El Ministerio de Defensa tiene todo listo para acoger a los 14 españoles del Hondius. Todos ellos se presentan como asintomáticos y se está a la espera de las pruebas que confirmen que no están infectados. El largo periodo de incubación del hantavirus, sin embargo, obliga a mantener una cuarentena y una vigilancia estrecha por si los síntomas apareciesen. De hacerlo, los pacientes serían enviados a la UANN en la planta 22 del Gómez Ulla, el búnker de contención vírica que, sin embargo, tendría algún problema para gestionar la situación si de los 14 españoles, todos o una gran mayoría diesen positivo de pronto.

Así se extrae de un documento incorporado al expediente de compra de una cápsula de aislamiento que Defensa tramitó el pasado mes de abril, tal y como adelantó Confidencial Digital. El Ministerio buscaba una «cápsula de aislamiento de alta eficacia preparada para riesgos NRBQ [nucleares, radiológicos, biológicos y químicos]» por un valor de 50.000 euros. Aún no se ha adjudicado a ninguna empresa. Lo significativo, sin embargo, es lo que relata el informe técnico que justifica esta necesidad, firmado por el teniente coronel jefe de la unidad NRBQ-Infecciosas del Gómez Ulla.

En ese documento se especifica que las cápsulas de aislamiento —los cilindros de plástico que permiten crear un espacio completamente seguro para el infectado y el personal sanitario— actualmente en servicio resultan «insuficientes» y han generado diversos problemas de seguridad en el pasado.

Obsoletas y con «riesgos»

Según el teniente coronel, «las cápsulas de aislamiento disponibles, con 10 años de antigüedad, se han mostrado insuficientes en la activación de la UAAN en los meses de agosto y septiembre de 2024 por un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. La comunidad autónoma de origen del paciente decidió trasladarlo sin cápsula de aislamiento. A su llegada a este hospital, se sufrieron dificultades para la apertura y cierre de las cremalleras por el personal vestido con EPI, que pudieron poner en riesgo al personal sanitario de esta unidad».

Continúa el documento: «De forma adicional, las cápsulas disponibles no están refrigeradas, lo que causó un golpe de calor a un figurante en un simulacro previo. Por otra parte, las cápsulas disponibles no poseen medios de generación de presión positiva, impidiendo su uso para realizar aislamiento inverso de víctimas de incidentes con agentes químicos vesicantes o síndromes cutáneos o neurológicos por radiación».

Documento sobre los fallos e irregularidades de las cápsulas de aislamiento actuales.

Durante la última crisis, en 2025 y con un potencial paciente contagiado de ébola, «se consideró [que] la ausencia de estas cápsulas [suponía] un riesgo para la seguridad del personal sanitario». Las fuentes consultadas recuerdan que estos problemas desaparecerán cuando lleguen las nuevas cápsulas de alto aislamiento, un proceso que podría acelerarse si la emergencia creciese de nivel.

Por otra parte, hace solo un mes, Defensa adjudicó la compra de alrededor de 900 trajes EPI de buzo y otros tantos de escafandra dirigidos a la protección de los sanitarios que trabajan con los virus más infecciosos en esa planta 22 del Gómez Ulla. Según la documentación técnica del contrato, las existencias actuales tras el suministro de los nuevos trajes de protección permitirían atender una cuarentena de ocho semanas a dos pacientes contagiados de ébola o fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. No se especifica nada del hantavirus.

Defensa pide calma

Defensa quiso tranquilizar este pasado viernes al personal del Gómez Ulla, donde ya esperaban la llegada de los los 14 españoles que viajan en el crucero MV Hondius en el que se ha propagado el hantavirus. La dirección de Recursos Humanos del centro hospitalario se reunió con los sindicatos y destacó que «este virus es menos transmisible que otros microorganismos de anteriores alertas sanitarias» como las del ébola o la covid.

TO ha tenido acceso a los dos comunicados conjuntos que los sindicatos CSIF, UGT y CCOO enviaron este pasado viernes a sus afiliados del Gómez Ulla. La dirección de RRHH informó de los «diferentes escenarios en función de la evolución de los pasajeros del crucero» que fondeará junto a la isla canaria de Tenerife este domingo. En un primer lugar, el hospital dispone de una unidad de aislamiento de alto nivel con siete camas de hospitalización en la planta 22 que estará preparada «para ser activada en el supuesto de ser necesario».

«Los pasajeros serán ingresados en una planta de hospitalización específica y aislada para ellos, siempre y cuando no presenten síntomas. En caso de presentarlos, serán ingresados o trasladados a la UAAN», se advertía en el primero de los comunicados a los sanitarios del Gómez Ulla. Este periódico ya reveló este viernes que la planta elegida para los 14 españoles del Hondius es la número 13 y que todos ellos contarán con habitaciones individuales.

El operativo médico que se hará cargo inicialmente de los ingresados en esta planta será «personal específico de la UAAN». Es decir, el más cualificado y con los medios más avanzados de protección. Además, el hospital ya tiene «los circuitos cerrados para el ingreso y traslado de estos pacientes» en la citada planta 13, «usando las medidas preventivas establecidas por los protocolos». El resto de servicios de apoyo —como cocina, lavandería, farmacia, etc.— ya están alertados «con las instrucciones específicas».

Mientras tanto, tal y como ha adelantado TO, Defensa también ha ordenado al Centro Militar de Farmacia, ubicado en Colmenar Viejo (Madrid), que acelere la producción del fármaco antiviral ribavirina, el más utilizado para tratar cepas del hantavirus si la detección es precoz.



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