Zapatero se reunió con Ábalos en Fomento seis días después del rescate a Plus Ultra
El expresidente fue a verle con la polémica ya desatada y la aerolínea como única con vuelos directos a Venezuela

José Luis Zapatero y José Luis Ábalos. | Ilustración de Alejandra Svriz
José Luis Rodríguez Zapatero y José Luis Ábalos se reunieron en la sede de Fomento el 15 de marzo de 2021, apenas seis días después del polémico rescate de la aerolínea hispano-venezolana Plus Ultra por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, que desembolsó 53 millones de euros de dinero público en una empresa que apenas tenía actividad aérea.
El Consejo de Ministros había autorizado el 9 de marzo de ese año la citada ayuda pública, que se canalizaría a través de un préstamo participativo de 34 millones en un primer tramo y un préstamo ordinario de 19 millones que se efectuó en agosto de aquel 2021. El día 11, la SEPI procedió a la emisión de la certificación y notificación oficial de la resolución y el día 12, se firmaron los contratos de financiación para elevarlos a escritura pública, permitiendo la disposición inicial de fondos. Todo fue muy rápido y el día 18 se hizo efectiva la puesta a disposición del primer tramo de la ayuda a Plus Ultra.
Entre medias, se produjo la visita de Zapatero a Ábalos, según ha podido saber THE OBJECTIVE. El primero siempre ha negado, tanto en el Senado como en público, que presionase o hablase de Plus Ultra con algún funcionario público antes de la decisión del Gobierno de Sánchez, si bien en 2020 hizo gestiones ante el Banco Santander para que la entidad que dirige Ana Patricia Botín analizase la propuesta de concesión de un crédito a la aerolínea en un momento de graves problemas de liquidez.
Así, a preguntas de su abogado defensor, Víctor Moreno, el exmandatario socialista negó en su declaración ante la Audiencia Nacional que «orientase» o influyese en el Santander para que le concediesen dicha financiación a Plus Ultra. Pero sí que reveló que se puso en contacto con el vicepresidente de la matriz en España, Juan Manuel Cendoya, para «ver si les podía atender».
ABOGADO.- En el tema del Banco de Santander que le preguntó Su Señoría, ¿usted de algún modo orientó la petición, la solicitud al Santander o al señor Cendoya para que le diese financiación a Plus Ultra?
ZAPATERO.- No, en absoluto. Yo simplemente me limité a hacer la llamada para ver si les podía atender.
A.- ¿Solo para atender?
Z.- Sí, exactamente.
A.- Mire, ¿le contactó a usted algún directivo o personal de Plus Ultra para solicitar ayuda, ayuda suya, respecto del Fondo de Ayuda a Empresas aprobado en julio de 2020?
Z.- En absoluto, nadie. Como antes expliqué. No tuve nada.
Cuando se produjo la reunión entre Zapatero y Ábalos ya había saltado la polémica sobre la controvertida ayuda pública a una compañía totalmente desconocida hasta ese momento. Ahora bien, la sociedad presidida por Rodolfo Reyes y Julio Martínez Sola recuperó la conexión de vuelos comerciales entre Madrid y Caracas precisamente a finales de ese marzo de 2021, apenas dos semanas después de su polémico rescate. Iberia y Air Europa tuvieron que esperar a noviembre en una situación completamente de desventaja.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama sostiene que la trama Zapatero intercedió ante las autoridades venezolanas para conseguir permisos de seis vuelos regulares de Plus Ultra entre Madrid y Caracas. Como avanzó este diario, en febrero de 2021, la entonces vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez, autorizó los trayectos sin necesidad de una nota diplomática de la embajada española para tramitar la solicitud. Por lo que el expresidente socialista se presentó en el despacho de Ábalos con esa situación de ventaja para la aerolínea hispano-venezolana frente a sus competidores directos.
En julio del año pasado, Zapatero pidió a su secretaria personal que le buscase cuándo había comido con Ábalos. «No sé si fue en el 19 o en el 20. Andan con más mentiras», le comentó a Gertrudis Alcázar. El ágape lo organizó el general venezolano Miguel Rodríguez Torres, figura del chavismo afincado en España desde hace años y que el expresidente promovió en varias ocasiones como potencial sucesor de Nicolás Maduro. Para Zapatero, el citado general era «un peón de Maduro». La citada comida se produjo el 7 de marzo de 2018 en el madrileño restaurante Con Amor y a él asistió el exministro José Blanco y el citado Ábalos, «que por cierto se durmió». Aún no se había producido la moción de censura que aupó a Sánchez al poder.

En aquel momento, justo hace un año, Zapatero ya andaba muy preocupado con el dossier venezolano. El 23 de junio, por ejemplo, pidió a su secretaria que le mandase con los escoltas «el papel del Pollo Carvajal sobre la mina de oro», un documento que considera clave para defenderse de las sospechas que rodean sus relaciones con Venezuela. Se refería, en concreto, a la misiva manuscrita que el también general chavista Hugo Carvajal, alias el Pollo, le escribió en 2023 desde la cárcel de Estremera, en la que se encontraba detenido y con su futuro judicial todavía pendiente, ya que EEUU reclamaba su extradición.
El que fuera jefe de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro utilizó la carta para poner a Zapatero «por las nubes», según ha comentado este último a sus más allegados. Un escrito que estaba dispuesto a exhibir ante el juez si durante su declaración se le preguntaba por sus vínculos con el régimen chavista o por sus actividades en Venezuela, por lo que el expresidente siempre la ha tenido a buen resguardo.
Cambio en la situación del Pollo Carvajal
Pero la situación de Carvajal cambió radicalmente pocos meses después. En julio de 2023, cuando todos sus recursos para evitar la extradición habían fracasado, fue sacado de su celda de la prisión de Estremera y trasladado en un avión con destino a Estados Unidos. El antiguo hombre fuerte del chavismo pasó de intentar negociar su permanencia en España a enfrentarse al proceso judicial que había tratado de evitar durante años. Ahora, ya en territorio estadounidense y sin la presión inmediata que marcaba su situación en España, la posición de Carvajal podría haber cambiado. Según ha publicado Diario Las Américas, el antiguo jefe de inteligencia chavista habría mostrado disposición a colaborar con las autoridades en una investigación desarrollada en España que afecta al expresidente del Gobierno.
Ese nuevo escenario introduce dudas sobre la carta que Zapatero pretende presentar como elemento de defensa. El documento existe, pero las circunstancias en las que fue escrito también forman parte del análisis. Fue elaborado por un hombre que en aquel momento buscaba desesperadamente una vía para conseguir asilo, evitar la extradición y conservar cualquier posibilidad de permanecer en España. Un documento que para el expresidente supone un respaldo de un antiguo dirigente chavista, pero que para sus críticos está marcado por el contexto de presión extrema en el que fue redactado.
