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Economía

Panini se queda sin cromos del Mundial y los precios se triplican en el mercado negro

El coste de los sobres se ha disparado desde que España ganó el mundial en 2010, pasando de 0,60 euros a dos euros

Panini se queda sin cromos del Mundial y los precios se triplican en el mercado negro

Un niño con cromos de una colección del mundial de 2026. | Ilustración de Alejandra Svriz

El Mundial de fútbol es un evento de cabecera para los amantes del deporte rey, pero también es una cita clave para los coleccionistas de cromos, en especial para los más pequeños. Una fiesta que pagan los padres y que, como casi todo lo que está en venta en la actualidad, ha sido absorbida por la rueda de la inflación. Si en 2010, el año en el que España se proclamó campeona del mundo, los sobres de cromos se comercializaban a 0,60 euros la unidad, hoy las dos colecciones de Panini con los jugadores del Mundial de Canadá, Estados Unidos y México cuestan 1,50 euros y 2 euros por sobre en cada caso (un incremento del 233%). Estos precios son los recomendados por Panini, pero el vendedor tiene libertad para fijar sus tarifas. En el caso del mercado negro, el incremento llega a más que triplicarse.

La escasez de cromos de la cita mundialista ha provocado un incremento exponencial en el coste por sobre. Los vendedores —tiendas de ultramarinos a pie de calle, centros comerciales, quioscos…— han incrementado en algunos casos su precio por encima de los dos euros, tal y como ha podido confirmar THE OBJECTIVE. Además, en algunos casos restringen su venta a solo dos o tres sobres. Con esto buscan impedir la reventa en internet, que ya se produce en plataformas como Wallapop o eBay y en diferentes foros online (Reddit, Forocoches…), en los que la inflación entre particulares puede escalar hasta los cinco u ocho euros por sobre.

En el caso de los cromos individuales, el coste puede situarse en el entorno de los 20 o 25 euros e incluso muy por encima de estas cifras, dado que todo depende del interés del demandante por el cromo y la necesidad de avanzar para completar la colección. Concretamente, en Wallapop se anuncian cajas de 50 sobres por 100 euros, 25 euros por encima del precio de tarifa oficial, lo que supone un margen de reventa de entre el 30% y el 33%.

Una de las dos series que sufre esta galopante inflación —será peor a medida que avance el Mundial— es la denominada Colección Oficial de Cromos de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Se trata de la gran colección mundialista de siempre. Un álbum de 112 páginas con un total de 980 cromos adhesivos, incluyendo 68 cromos especiales en material prémium, que reúne a las estrellas del fútbol y los talentos emergentes de las 48 selecciones participantes. Cada sobre cuesta 1,5 euros y contiene siete cromos, lo que significa que completar el álbum a la primera y sin unidades repetidas —algo prácticamente imposible— costaría unos 210 euros. La inversión estimada para completar la colección sin realizar intercambios está en el entorno de los 1.500 euros, por los alrededor de 300 o 350 euros que costaría cambiando las unidades repetidas con otros coleccionistas.

El álbum más ‘barato’, por encima de 1.000 euros

La segunda colección es Panini Adrenalyn XL FIFA World Cup 2026. En este caso se trata de cartas, no cromos adhesivos. Con 630 cartas con gráficos muy variados, materiales especiales y los mejores jugadores del mundo, esta colección permite crear la plantilla ideal para el coleccionista, explorar múltiples modos de juego y desafiar a aficionados de todo el mundo —mezcla cromos y juego—. Cada sobre contiene ocho cartas. El coste de cada uno de ellos es de dos euros.

En este caso, completar el álbum con la mayor de las suertes posibles situaría el coste en 158 euros más el archivador. Sin intercambios y una suerte normal, el precio ascendería a 1.000 euros. Si se opta por la dinámica de intercambios —el modo tradicional—, el desembolso desciende a entre 200 y 300 euros. Hablamos siempre de media. La suerte es caprichosa.

Los usuarios clásicos acuden a zonas concretas, físicas, para realizar el intercambio de cromos en mano. Es el caso de el Rastro o la plaza de Quintana (ambas ubicaciones en Madrid), aunque también se han generado chats y foros en plataformas como Facebook en las que se virtualizan los tratos. Se cierran de forma virtual y posteriormente se entregan en mano o se envían por correo ordinario. La suerte es caprichosa, pero el negocio de Panini, no.

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