Karlos Arguiñano: «Las gulas no solo mejoran con ajo; son una cena fácil y deliciosa si le añades 150 g de champiñones en lata y 30 g de almendras»
El mítico cocinero vasco comparte una cena rápida y completa con las gulas como protagonista

Ensalada templada de gulas de Karlos Arguiñano | Gemini
Las gulas llevan décadas ocupando un lugar privilegiado en las cocinas españolas. Y es que las tenemos como ese ingrediente o esa lata que, aparte de dar un toque increíble a nuestras cenas, también pueden venir genial cuando se trata de improvisar algo rápido. Sin embargo, dentro de esa improvisación, en los últimos tiempos este producto va mucho más allá del clásico salteado con ajo y guindilla. Y más cuando cocineros populares como Karlos Arguiñano, así como chefs de alta cocina reivindican de esta forma nuevas combinaciones más completas y sofisticadas.
Una de las propuestas que más ha llamado la atención al público ha sido la que comparte el cocinero vasco en su clásico programa de televisión, en donde juntando el frescor de la lechuga o la manzana y el salteado de los champiñones y las gulas se monta una ensalada templada que corona con un rulo de queso de cabra y unas almendras. El resultado es un plato con un sabor más profundo y un toque crujiente que transforma una receta humilde y que hemos apañado todos en alguna noche con cansancio y prisas en un plato de categoría.
Ensalada templada de gulas de Karlos Arguiñano
El histórico cocinero vasco comienza con la base de la ensalada, para ello pone los brotes de lechuga ya limpios y lavados en un bol grande. A ese bol introduce la manzana ya pelada y cortada en daditos, y es que es bastante común en verano ver en muchas ensaladas de este tipo una manzana cortada en trocitos que aporta frescura y una textura crujiente. Después comienza con la parte caliente de la ensalada, poniendo en una sartén un chorro de aceite y sofríe unos minutos los champiñones ya cortados en cuartos y las gulas.
En otra sartén, esta sin aceite, pone las rodajas de queso de cabra a tostar y las sella por ambos lados. Una vez estén listas las rodajas de queso, aliña la lechuga y la manzana con unas gotas de zumo de limón y monta la ensalada en cada plato. Una gran base de esta mezcla fresca y un poco del salteado de gulas y champiñones, encima coronaría con el queso de cabra y por encima espolvorea unas almendras que también le dan ese toque crujiente. Por lo que resulta una ensalada muy completa para cenar cualquier noche que no se tenga una cena pensada.

Ensalada templada de gulas de Karlos Arguiñano
Ingredientes
- 400 gr de gulas
- 200 gr de brotes de lechuga limpios
- 150 gr champiñones en conserva
- 4 medallones de queso de cabra
- 2 manzanas
- 1 limón
- 30 gr de almendras
- aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- Pon los brotes de lechuga en un bol grande. Pela las manzanas, córtalas en dados, y agrégalas
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén, corta los champiñones en cuartos y saltéalos durante 3-4 minutos. Incorpora las gulas y saltéalas durante un par de minutos más
- Calienta otra sartén sin aceite, extiende encima las rodajas de queso y dóralas por los 2 lados
- Antes de servir adereza las hojas de lechuga con manzana con zumo de limón, sal y aceite. Mezcla bien y repártelas en los platos. Coloca encima de cada uno, una rodaja de queso y unas almendras.
El secreto de esta combinación está en el equilibrio. Las gulas aportan ese sabor principal que empasta especialmente bien con los champiñones dorados. Las almendras, por su parte, introducen un contraste crujiente que junto con los trozos de manzana componen esa mezcla de texturas. El resultado es una cena rápida, económica y muy adaptable, ya que a esta receta se pueden añadir muchos ingredientes, y sustituir los que no nos gusten, por ejemplo, eliminar e queso de cabra si te parece muy fuerte y poner un huevo poché que le dará untuosidad con la yema.
Y es que en un momento en el que cada vez más gente busca recetas fáciles, rápidas y con pocos ingredientes porque llegan cansados del trabajo, y de todas las responsabilidades del día a día, las gulas vuelven a reivindicarse como un salvavidas. Y propuestas como esta demuestran que no hace falta recurrir a elaboraciones complicadas ni platos imposibles con muchas técnicas para conseguir un plato sabroso. La cocina de diario, sigue encontrando con ingredientes sencillos recetas que valen la pena.
