
David Gómez, psicólogo, sobre la presión social de la felicidad: «Si no estás feliz parece que molestas»
Vivimos en una sociedad que penaliza las malas emociones y eso, a veces, aumentar el dolor de quien las sufre

Vivimos en una sociedad que penaliza las malas emociones y eso, a veces, aumentar el dolor de quien las sufre

Comprender que la serenidad no nace de lo que poseemos, sino de cómo elegimos enfrentarnos a lo inevitable

En su teoría, avala que «en el trabajo, no somos ni una familia, ni un equipo. O por lo menos, no es obligatorio serlo»

La propuesta del pensador polaco es, en esencia, un llamado a recordar que la verdadera plenitud se construye más allá del escaparate

Aceptar que no podemos poseer todo lo que deseamos, y encontrar en ello un motivo para la gratitud

La especialista considera que ser pesimista no ahorra disgustos, sino que los multiplica

Actuar con virtud y mantener una mente serena frente a lo incierto se presentan como el camino más directo y seguro

No esperes más para mejorar tu postura y vivir sin dolor.

La plenitud no llega al eliminar los deseos, sino al dejar de subordinarnos a ellos y valorar con intención

Este concepto no es un producto que se obtiene, sino una consecuencia de la valentía de decidir quién se quiere ser

Enfocarnos en evitar al máximo lo que nos daña puede acabar generando más estrés del que conseguimos protegernos

Sus palabras resuenan más allá de su tiempo, recordándonos que la prosperidad depende tanto del esfuerzo como de la constancia

No se trata de no protestar, sino de poner remedio para que ese estado desaparezca

La felicidad no depende de la suerte ni de circunstancias externas, sino de la capacidad de diseñar una vida consciente y coherente

Reconocernos a nosotros mismos sigue siendo esencial para experimentar momentos auténticos de placer

La especialista explica que «ese aspecto no es juventud: es cirugía, es dinero, es miedo a no ser suficiente»

Seguimiento deportivo invisible: rendimiento profesional sin distracciones

La felicidad reside en la mente que sabe desear poco, valorar lo suficiente y mantenerse serena

Solo cuando asumimos que no somos eternos dejamos de actuar como si lo fuéramos

Lleva décadas estudiando la felicidad. Su conclusión: los vínculos sociales son clave para vivir mejor y más

Ocho siglos después, esa intuición sigue cuestionando a una sociedad que lo tiene casi todo y, aun así, se siente incompleta

Vivir proyectados hacia lo que no tenemos nos roba la oportunidad de disfrutar plenamente lo que sí está a nuestro alcance

Rvela las claves para la felicidad: buena salud, mala memoria y una vida con amor, trabajo, cultura y amistad

El estudio identifica ocho grandes retos transversales que ya están configurando el bienestar del futuro

Una elección que podemos hacer cada día para transformar nuestra realidad y la de quienes nos rodean

Su mensaje propone un desplazamiento, del tener al ser, y del reconocimiento externo a la coherencia interna

La lección estoica, lejos de quedar anclada en la Roma imperial, sigue interpelando a quien busca equilibrio en medio del ruido

Advierte de que esta especie de procrastinación vital puede hacer más mal que bien

Su frase más citada no es una consigna vacía, es una invitación a revisar la dirección de nuestra atención

Su legado sigue iluminando, recordando que la verdadera satisfacción no es un fin, sino una consecuencia de vivir plenamente

Cuando pensamos en querer a alguien, a menudo olvidamos que amar también significa desear que esa persona sea mejor cada día

A menudo, caemos en una trampa propia para justificar la infelicidad actual en base a comparaciones y promesas

La felicidad, más que un destino, es la consecuencia de la coherencia entre pensamiento, voluntad y acción

El auténtico bienestar no proviene del exterior; se construye con cada decisión y cada acción tomada con plena conciencia

No somos ese momento de impulsividad en el que explotamos, sino las acciones diarias que elegimos con un propósito

Insiste, del mismo modo, en que no hay que buscar el sufrimiento ni romantizarlo, pero comprender que existe

La verdadera libertad es guiar la vida hacia un propósito más allá de la gratificación inmediata

El psicólogo que más libros vende en castellano apunta al momento clave en el que somos realmente felices

El experto considera que hablamos más bien de «un estado de paz, serenidad y calma»

Este enfoque propone un cambio profundo en cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás